Siguiendo con mi entrada previa sobre la hambruna de Níger, finalizábamos recordando las propuestas del Premio Nobel indio Amartya Sen: tal como las traduce a este caso Tim Worstall en The Globalization Institute Blog (What is the best way to help the people of Niger?):
The solution is to give those people the money to purchase the food. It is known in the trade as "dropping dollars out of helicopters" and while there may be more sophisticated methods of doing it, that is, in essence, what it is. And if it is our own disposal of the beef mountain that has contributed to the situation, perhaps we should be dropping euros?
Centremonos ahora en esta idea. Puede parecer disparatada, "poco humana" o un sarcasmo, pero parece la forma más efectiva de apoyar a la población local tanto en el corto plazo (para evitar el hambre, partiendo de el hecho de que existe un stock de alimentos en los mercados locales y la posibilidad de importación rápida de países vecinos) como en el medio y largo plazo (para salir definitivamente de la pobreza).
Si aceptamos esta propuesta, el objetivo sería lograr que la ayuda humanitaria "en efectivo" se distribuya del modo más rápido y equitativo posible entre la población. No es un problema trivial diseñar el mejor método de distribución, y aquí la teoría estadística de muestreo y las teorías nacidas de la ecología del comportamiento (en particular la "ideal free distribution") pueden ser de gran ayuda. Estas son algunas ideas para diseñar la logística de la distribución de ayuda económica:
- utilizar un medio de transporte rápido y preciso (los helicópteros serían la mejor solución en zonas de difícil transito y donde se debe evitar o minimizar el contacto directo con la población para acelerar el reparto y evitar accidentes y/o sesgos inconscientes en la distribución)
- desagregar la ayuda en unidades mínimas ("billetes de un dólar") para permitir una distribución máxima entre los beneficiarios
- concentrar el lanzamiento en el tiempo para evitar la monopolización de las "capturas" de dinero por parte de los individuos "competitivamente superiores" (en términos de eficacia, siguiendo la terminología de la ecología del comportamiento).
- dispersar los lanzamientos en todo el área de distribución de la población para conseguir, en conjunto con la concentración temporal, una distribución amplia entre todos los individuos.
De este modo, se conseguiría un reparto totalmente aleatorio (dado que el problema afecta a la mayor parte de la población, no es rentable perder tiempo y recursos en identificar a los más necesitados y restringir la ayuda a este grupo) y muy atomizado (llegando a una gran parte de la población; si esa ayuda se agrega por grupos familiares posiblemente la varianza en la ayuda obtenida sea relativamente pequeña y se consiga que la inmensa mayoría de grupos obtengan la ayuda necesaria de un modo rápido).






