Acción política. Tecnología. Web 2.0. Blogs. 4. ¿Cómo implementar el cambio?
[1. El presente. 2. El papel del político. 3. ¿Qué es la web 2.0 en política?]
Hasta el momento, como ya comentamos en el post inicial de esta serie, la aplicación de la web 2.0 se ha limitado a la implantación de blogs de políticos. Este proceso ha tenido lugar siguiendo este modelo: al político se le propone escribir un blog, normalmente por parte de su gabinete de comunicación (heredero de los medios de comunicación de masas) o por medios externos. El compromiso del político es dedicarle un cierto tiempo a esta tarea. Se le proporcionan las herramientas y empieza su trabajo. Sigue siendo un político “normal” que durante un cierto tiempo desconecta de su mundo y entra en este otro. Seguramente ese político irá descubriendo una nueva realidad, pero de una forma lenta y casi autodidacta (a pesar de sus asesores), y mientras su blog no será lo que se espera o lo que podría llegar a ser. Una oportunidad perdida.
La adopción de la tecnología y la filosofía asociada a la
web 2.0 requiere estrategias más complejas que sigan un proceso de aprendizaje
y creciminto orgánico, de “abajo-arriba”, y no dirigido e impuesto como sucede
hoy en día. Suw Charman y Ross Mayfield, de Socialtext, han publicado un manual
para la adopción de software social en las empresas (An Adoption
Strategy for Social Software in the Enterprise; también publicado aquí)
que plantea una estrategia activa que combina procesos “bottom-up” con ciertas dosis de “top-down” (para aprovechar la capacidad de los líderes para
catalizar y acelerar las transformaciones) y pone el énfasis en los cambios
culturales y organizativos y en los incentivos para el cambio, y no en la
tecnología por si misma.
Yendo más allá de la estrategia genérica propuesta por Charman y Mayfield, expondré aquí algunas ideas sobre una estrategia de acciones precisas para adoptar la web 2.0 y su modelo organizativo (colaborativon y “open source”) en la acción política de los partidos. Las acciones se ordenan según su prioridad temporal, aunque, muchas de estas acciones podrían desarrollarse simultáneamente, pero siempre de un modo coordinado.
0. Educación de los políticos. Los políticos deben conocer como funcionan las nuevas redes sociales y, en paralelo, las tecnologías que las soportan (como un instrumento, no como un fin en si mismas). Para ello deben empezar a:
- leer blogs (posiblemente antes de plantearse escribir uno),
- seleccionar sus propias fuentes mezclando agregadores de feeds con inteligencia humana,
- descubrir las tags y las folksonomías,
- aprender a utilizar buscadores especializados y “watchlists”,
- conocer los modelos organizativos que origina el movimiento “open source”,
- conocer los debates sobre copyright y propiedad intelectual, y la existencia y usos de las licencias alternativas (como GPL, Creative Commons o Coloriuris, entre otras).
En este proceso de aprendizaje puede ser especialmente útil
identificar “usuarios clave”: aquellos cuya adopción de las herramientas 2.0
puede tener mayor impacto en la organización y que pueden ser, por su
entusiasmo y capacidad de convicción, líderes en el proceso de transformación
del resto del partido. Estos líderes actuarán como evangelistas para
posteriormente convertirse en educadores (al menos mediante el ejemplo). Es
importante que estos pioneros incluyan algunas personalidades relevantes dentro
del partido para transmitir un mensaje claro y nítido de que la transformación
es una realidad a la que todos deben adaptarse.
1. Comunicación
interna: blogs (y otras herramientas) como sistemas de comunicación y
gestión del conocimiento. Los usos políticos de los blogs existentes hoy en día
olvidan totalmente la faceta de la web 2.0 como sistema de gestión del
conocimiento, pero esta es una de las ventajas más relevantes que ofrece y que
puede ser especialmente efectiva en la dinámica interna de los partidos
políticos.
Las herramientas de la web 2.0 permitirán abrir debates, elaborar propuestas y proyectos, evaluar de un modo cualitativo y cuantitativo las opiniones y, finalmente, tomar decisiones. Una derivada importante de este proceso es que por una vez se podrá conocer y evaluar la participación y capacidades de cada persona, por lo que se abre la posibilidad de que los procesos de selección para listas electorales o cargos podrán ser mucho más transparentes y eficaces.
El desarrollo de mecanismos de comunicación interna debe
favorecer la innovación desde la base para promover la emergencia de nuevos sistemas
organizativos que no tienen que estar necesariamente predeterminados. Así
mismo, este desarrollo interno constituye el banco de pruebas ideal para testar
y poner a punto sistemas de comunicación y gestión que posteriormente se
transfieran a la comunicación externa.
2. Comunicación externa. En un momento dado, buena parte del proceso de comunicación interna puede abrirse a la sociedad. En la comunicación externa los blog deben ser un elemento clave. Así, los políticos deberían escribir blogs de un modo muy activo, pero de una forma mucho más flexible y diversa que en la actualidad. Los partidos son grandes organizaciones con personas de perfiles personales y profesionales diversos. Estas características significan una enorme oportunidad si se sabe aprovechar. Debe surgir una blogosfera con elementos diversos y dinámicos, donde deberían convivir:
- blogs colectivos y blogs individuales,
- blogs políticos (en sentido estricto; los únicos existentes hoy en día) y blogs personales o temáticos (sobre tecnología, sobre medio ambiente, sobre deporte, …),
- blogs linkers, blogs copy-and pasters, y blogs thinkers,
- blogs de reflexión y blogs de información que vayan explicando y recopilando las diversas iniciativas que cada partido lanza en su labor de gobierno u oposición,
- blogs locales, regionales, nacionales e internacionales,
- blogs en diferentes idiomas,
- blogs de autor y agregadores de blogs (incluyendo blogs de personas ajenas al partido, incluso con posturas ideológicas opuestas pero constructivas).
Pasaremos de los blogs políticos actuales a una oferta
amplia y diversificada que capte la atención de muchos más ciudadanos, al mismo
tiempo que ejerzan una mayor acción transformadora de la sociedad. Esta frase
de Alberto Manguel (citada en Deakialli)
refleja la oportunidad de que los políticos expongan al ciudadano sus opiniones
más allá del debate estrictamente político:
"Creo que no existe una forma eficaz de difundir la lectura que no pase por la conciencia de su utilidad social; los políticos tendrían que explicar qué libros leen para tomar sus decisiones".
La combinación inteligente de todas estas posibilidades permitirá explotar toda la potencialidad de cada organización y mostrar, de un modo transparente, al ciudadano la capacidad de trabajo, las ideas y las propuestas. Por ejemplo, este ecosistema de blogs constituiría al finalizar una legislatura un “informe final” extraordinariamente detallado del trabajo realizado y del grado de cumplimiento del programa. Además el uso de tags permitiría adaptar este portafolio a diferentes necesidades de un modo rápido y sencillo. Del mismo modo, este proceso permitiría construir los programas electorales de un modo orgánico como consecuencia de la conversación continua en la red de los políticos.






Te felicito, Juan, por tu blog y, en particular, por los posts que has publicado sobre Política y web 2.0.
He publicado un comentario sobre ello en Administraciones en red.
Que sigas con esa marcha!!!
Publicado por: Iñaki Ortiz | 09/03/06 a las 1:28
Lo dicho en comentarios anteriores: excelente, brillante y te incluyo entre "las perlas" que voy encontrando sobre eParticipación: http://eparticipa.blogspot.com/
Publicado por: mentxu | 09/03/06 a las 14:46
Me sumo al coro de alabanzas. Eres un crack, Juan.
Publicado por: Alorza | 09/03/06 a las 15:53
Muy interesante reflexión,a la que llegué precisamente desde un link de un blog de un político chileno.
Ahora, un comentario. Creo notar que haces una distinción muy marcada entre los políticos profesionales, por un lado, y los ciudadanos por otro, y que me sigue pareciendo una distinción política tradicional. Lo que se hace relevante es definir cuando se hace "Acción Política" y quién la hace.
Pienso que si hay un proceso de renovación de la política 2.0, se debería pensar,por un lado en ir eliminando límites entre el político profesional y el ciudadano; y por otro lado, también debería irse transformando la discusión sobre la obtención del poder. Muchos ciudadanos participan de estas nuevas formas de hacer política,simplemente porque pueden generar discusiones que en las formas tradicionalesde hacer política no eran posibles; porque pueden mostrar que se puede vivir socialmente como se piensa; y no con la hipocresía tradicional de la política1.0.
Publicado por: Helder Binimelis | 14/03/06 a las 15:17
Comparto la crítica de Helder, pero mis posts va "dirigido" a (o está pensado en) los políticos tradicionales, en su inmensa mayoría profesionales (y lo que es peor, vitalicios), y trata de analziar como deberían evolucionar hacia un nuevo modelo.
Publicado por: Juan Freire | 14/03/06 a las 15:25
No creo que sea posible cambiar el funcionamiento de un partido tradicional desde la red. La estructura del sistema político no lo hace posible.
Miremos, por ejemplo, como se elaboran las listas de los candidatos al Congreso.
Estas listas son cerradas y bloqueadas. Al estar bloqueadas no te es posible votar en primer lugar los candidatos que prefieras y luego los del resto de la candidatura del partido al que votes, es decir que no se puede cambiar el orden. Al ser listas cerradas tampoco puedes elegir a candidatos de otros partidos al contrario de lo que sucede con la lista del Senado.
Las consecuencias son:
1. No hay forma de determinar que electores eligen a que candidato.
2. Por lo tanto, la dirección de los partidos no utiliza el tirón electoral de un polítco como criterio para darle un puesto en una candidatura (salvo en contados casos).
3. Cada corriente de opinión dentro del partido intenta colocar a sus candidatos en la lista y tras una fuerte pugna se llega a un acuerdo.
No puede haber transparencia para un proceso así. Sólo puñalas traperas y traiciones varias. Nadie se va a molestar en evaluar las capacidades de los políticos. Lo importante será a que grupo pertenezcas y que apoyos tengas.
Por otro lado, hay que considerar que lo que mueve a los políticos es la ambición y el conseguir el poder para plasmar su visión de como se tienen que resolver los problemas (los de la sociedad o los suyos propios, que de todo hay).
Por todo ello, nadie va a cambiar un sistema que le beneficie. Quiero decir que la jeraquía de los partidos políticos no va a abrir las puertas a todo el mundo para que los "jubilen" antes de tiempo. Ni porque utilicen blogs ni porque dominen otras herramientas mejor que nadie. Ahora bien, eso no quiere decir que el impacto de un político bien valorado en la red sea irrelevante. Pero sólo servirá para su promoción personal.
El impacto real que van a tener las redes de telecomunicaciones en los partidos políticos y en la política nos va a llevar por caminos muy diferentes. Un partido político, en esencia, es un grupo de personas que pretenden llevar a la sociedad hacia un objetivo guiándose con una ideología determinada. La clave es que las ideologías como algo práctico hace tiempo que fallecieron, la guía sólo es posible si la sociedad se deja manejar y encima un pequeño grupo de personas no es capaz de tomar decisiones racionales sobre temas que no dominan (Siempre que supongamos la buena fe de su elección: hay que recordar que siempre será más fácil sobornar a un diputado que convencer a muchos millones de ciudadanos de que esa ley se hace por su bien)
Por eso, de la misma forma que se le ven los colores a la prensa tradicional gracias a los blogs, es posible darse cuenta que los políticos no están ni capacitados ni tampoco informados sobre las decisiones que toman.
Lo que realmente está en crisis es el modelo tradicional de tomar decisiones de forma centralizada: el mandato representativo de nuestros diputados es un anacronismo.
Frente a la democracia tradicional, democracia directa.
Y frente a los partidos políticos tradicionales, partidos politicos creados desde la red, con programas de acción creados comunitariamente a través de la red y con canditados elegidos de forma democrática a través de la red.
Publicado por: Demóstoles | 20/03/06 a las 13:52
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Publicado por: Domingo Buesa | 22/10/06 a las 0:36