La imagen de satélite a la izquierda corresponde a Porta Farm, un suburbio próximo a Harare en Zimbabwe, y fue obtenida el 22 de Junio de 2002. La de la derecha corresponde a la misma zona el 6 de Abril de 2006. Las imágenes fueron proporcionadas por el proveedor Digital Globe y procesadas por la American Association for the Advancement of Science. A partir de estas imágenes Anmistía Internacional publicó una noticia denunciando la destrucción masiva de Porta Farm (Zimbabwe: The destruction of Porta Farm) como consecuencia de los planes gubernamentales de demoliciones (Operation Murambatsvina) que siguen la política marcada por el presidente Mugabe.
La noticia ha sido difundida ampliamente por la blogosfera e, incluso, por algunos medios de comunicación (aunque con un impacto muy inferior). Entre otros hablan de este tema Subtopia y Ethan Zuckerman. Las estimaciones del número de “viviendas” desaparecidas son variables, pero oscilan entre 6,000 y 20,000. Porta Farm es sólo una de las piezas de una política que afecta a todo el país y que, irónicamente, dice estar motivada por la calidad de vida de los habitantes de estos suburbios. Como señalan en Subutopia:
…President Mugabe's "Operation Drive Out Trash" has said to have directly rendered 700,000 people homeless. … After thousands were taken and released from holding camps, the government promised "every household four asbestos sheets and poles to make a 3x5 meter shed, regardless of family size. They were told that using plastic sheeting or any other material to wall off the structure was not allowed, because that would create a shantytown." (via: BBC)
Ethan Zuckerman da cifras de desplazamientos forzados de la población para todo el país desde el inicio del proyecto gubernamental:
… They’re a powerful demonstration of the relocations of informal settlements implemented by the Mugabe government - Operation Murambatsvina. UN reports estimate than between 700,000 and 2.4 million Zimbabweans were moved from their homes as part of the operation, which many believe was designed to punish Mugabe’s political opponents. They’re also a powerful example of the impact geographic imagery can have on human rights cases.
Además, Zuckerman destaca el potencial de las imágenes de satélite, cada vez más baratas, más ubícuas y más fáciles de procesar, para conocer y denunciar estas catástrofes:
The source images for this analysis come from Digital Globe, a provider of satellite imagery to everyone from Google Earth to military and industrial users. Sources in Zimbabwe were able to give AAAS researchers accurate latitude and longitude coordinates for the farm - AAAS purchased high quality images from Digital Globe for the area near the coordinates, choosing images taken with a minimum of cloud cover, then used image processing techniques to identify the centers of structures, and statistical estimation techniques to estimate the population of the settlement.
Las noticias que llegan de Zimbabwe tienen un doble interés: primero, evaluar (y reaccionar) la fortuna o desgracia que le espera al propio país africano, y, segundo, el mensaje que puede transmitir a otros países que están en un camino muy similar al que Mugabe inició en Zimbabwe hace unos años. Recordemos que el gobierno de Zimbabwe nacionalizó la propiedad de la tierra expulsando a los granjeros blancos para darle acceso a la mayoría negra. Parece que esta acción, más allá de su legalidad o moralidad, ha sido un fracaso absoluto (como se informa aquí) y el gobierno ha decidido actuar, aunque aúnnno está muy calro en que dirección. Las confusas noticias apuntan a dos vías radicalmente opuestas: militarización de los granjas o la devolución de las tierras a los colonos blancos. En el primer caso, el gobierno no contento con su error inicial trataría de aumentarlo. En el segundo se reconocería claramente el error que supuso la primera medida.
Ante estas noticias y evidencias, sorprende el escaso eco que que reciben en los medios de comunicación y la falta de respuesta de las organizaciones internacionales. Curiosamente, en los mismos días que conocíamos el caso de Porta Farm y el fracaso de las políticas de expulsión de los colonos blancos, en los medios se hablaba sobre todo de la necesidad de condonar la deuda y/o eliminar las sanciones internacionales a Zimbabwe. Es difícil defender que la mayor capacidad financiera de Mugabe pudiese mejorar la situación de la población; más bien le proporcionaría mayores “armas” para continuar con sus políticas totalitarias que están condenando a su población a una pobreza aún mayor.
Esta historia de combinanción de totalitarismo y nefasta gestión estatal muestra preocupantes paralelismos con el caso boliviano, donde hace unos días descrubrimos que Evo Morales propondrá en la nueva constitución nacionalizar la tierra y otorgar derechos especiales y exclusivos a los indígenas.
La evolución de Zimbabwe es difícil de seguir por la ausencia de libertad de información (y de cualquier otro tipo), pero el blog The Zimbabwean Pundit (cuyo autor permanece oculto por razones obvias) proporciona información muy interesante, mientras que Global Voices Zimbabwe agrega las noticias que para esa país produce la blogsfera.








