ADN.es

18 marzo 2009

Esquinas, geometría y vida urbana ... mi último post en ADN.es

Para completar mi despedida de ADN.es y de mi blog Ciudades enredadas, no quería olvidar el último post, Esquinas, geometría y vida urbana, que apareció allí ya a finales del año pasado y que refleja el tipo de proyectos, historias y procesos que me interesan y que traté de ir incorporando a ese catálogo de hechos urbanos que fui construyendo.

Richard Howe ha tenido una larga carrera como músico (llegando a trabajar con John Cage), pero es su faceta como fotógrafo el que lo trae aquí. Desde Marzo a Noviembre de 2006 se empeñó en una aventura urbana peculiar y apasionante, al menos para los que les atraen más las psicogeografías urbanas que las geografías convencionales. Durante 9 meses realizó un "retrato fotográfico exhaustivo de la vida cotidiana en las calles de Manhattan". De aquí surgió The Manhattan Street Corners, donde se recogen todas las esquinas de las calles de Manhattan en Nueva York en unas 11000 fotografías (aunque como comenta en el sitio del proyecto, cuando pretendemos ser exhaustivos la definición de esquina comienza a ser ambigua en algunos casos).

La galería digital incluye por el momento la mitad de las fotografías y continua el proceso de postproducción (que incluye su catalogación y etiquetado). La edición digital completa, acompañada de índices y etiquetas para su exploración estará disponible en 2009 (pero ya es posible adquirir fotografías y series en papel). Es previsible, o al menos deseable, que su interfaz gráfica ofrezca la posibilidad de navegar por mapas de Manhattan. La posibilidad de combinar rutas y etiquetas temáticas abre múltiples posibilidades de exploraciones psicogeográficas del espacio urbano de Nueva York a través de sus esquinas. ¿Por qué precisamente las esquinas? De nuevo debemos regresar a Nueva York para encontrar la respuesta. En Cornerville, un reciente artículo en The New York Times, se explica el significado espacial, social y psicológico de las esquinas en la ciudad de Nueva York y, posiblemente, en cualquier otra ciudad del mundo. En última instancia es la propia realidad geométrica de una esquina, como punto de bifurcación, la que marca su papel urbano: espacios de diversidad, de incertidumbre, de aglomeración de usos y experiencias. Las esquinas se convierten en microconcentradores de la vida urbana.

Por el momento mientras no se finaliza la versión digital y se ofrecen nuevas opciones de navegación, podemos quedarnos con alguna de las múltiples galerías que ya se ofrecen. Por ejemplo, las que aparecen en este momento en la portada y que representan la diversidad de las esquinas y por tanto de la propia ciudad y sus habitantes:

MSC 121
Cooper Street & 207th Street, Southwest Corner

MSC 117
Mill Lane & Stone Street, Northwest Corner

MSC 106
Pitt Street & Rivington Street, Northwest Corner

MSC 105
Minetta Street & Minetta Lane, Southwest Corner

MSC 104
Twelfth Avenue, looking South from 135th Street

MSC 102
Gay Street & Waverly Place, Northwest Corner

MSC 129
Elizabeth Street & Spring Street, Northeast Corner

17 marzo 2009

La despedida de ADN.es

En estos últimos meses mis problemas personales y mi "nomadismo" casi permanente hicieron que no le prestara toda la atención que merecía a otros temas. Me ha dolido especialmente no haber hecho público mi reconocimiento y admiración por el impresionante equipo de ADN.es, que cerró sus "puertas" hace poco y donde durante más de un año he colaborado publicando el blog Ciudades enredadas.

Aunque sea tarde, no quería dejar de recordar al equipo de un proyecto digital enormemente interesante que ha caído víctima, al menos en parte, del miedo de un grupo editorial a aceptar el reto que la Sociedad Red y la cultura digital suponen para los medios de comunicación. Ellos seguirán informándonos y haciéndonos disfrutar en otros papeles y pantallas, pero antes de irse nos decían hasta otra, nos daban las gracias a todos los lectores y nos regalaban este vídeo.


Los últimos días de ADN.es | Hastaotra.com from Adriano on Vimeo.

Son demasiados y demasiado buenos para recordar aquí y ahora su trabajo en unas pocas palabras y enlaces, pero no quiero dejar de citar a mi "jefe" David Alvarez, al que aún no conozco personalmente pero con el que he disfrutado de su apoyo y cercanía en todo este tiempo, y a Marta Peirano, que con el resto de Elásticos empezó ya hace años a hacerme entender que significaba lo digital. Además, hace poco nos recordaba a David Beriain, que en ADN.es publicaba En pie de guerra, y que acaba de recibir el Premio José Manuel Porquet de Periodismo Digital. Las razones del premio son una buena definición del trabajo del equipo de ADN.es: "combinar la vieja tradición de buscar la noticia utilizando de forma intensiva las posibilidades de Internet y sus nuevos soportes para contar las historias". El premiado dedicó el premio a sus compañeros del extinto ADN.es. Se lo merecen.

21 diciembre 2008

Sobre la diversidad de las periferias urbanas

En la primera de las dos sesiones de debate que organizó ecosistema urbano en La Casa Encendida de Madrid y con las que comenzó el proyecto Ciudades de código abierto [de periferias a ecobarrios], una investigación participativa sobre el futuro de la periferia en las ciudades, debatimos sobre los significados de las periferias en las ciudades. En ADN.es | Ciudades enredadas, publiqué una síntesis personal de lo mucho y diverso (e incluso contradictorio) que allí se discutió (también han aparecido mis notas en el blog de ecosistema urbano):

... En el blog de ecosistema urbano se publicó una presentación del taller donde se planteaban una serie de preguntas sobre el concepto de periferia en la ciudad:

¿Qué entendemos por periferia?¿Es ciudad la periferia? ¿Comprometerá nuestro futuro? ¿Es posible reconfigurar la periferia? ¿Cuáles son las estrategias que harán posible esa revisión de la realidad existente? ¿Podrán convertirse las periferias en ecobarrios? ¿Qué herramientas posibilitarán este cambio?¿Qué referencias son fundamentales en este campo? ¿Qué agentes son necesarios? ¿Qué pueden hacer los ciudadanos?¿Qué pueden hacer los políticos? ¿Qué pueden hacer los expertos?

El proyecto parte de la idea de que, durante el siglo XX, la ciudad se ha ido fragmentando con la aparición de periferias, a veces entendidas como la "no ciudad", que en este momento plantean un reto para la construcción de ciudades sostenibles y diversas. ¿Cómo abordar este problema de un modo eficiente y efectivo?, ¿cómo transformar las periferias en una oportunidad para la revitalización y regeneración urbana?:

Frente a un modelo de intervención que plantea la demolición del problema, existe una manera distinta de intervenir en las ciudades, priorizando la optimización, diversificación y regeneración del espacio urbano. Sin consumir ingentes cantidades de presupuesto y recursos, ni producir gran cantidad de residuos. Acciones capaces de sembrar la semilla de la auto-reparación, consiguiendo que el ciudadano sea parte activa del espacio urbano.

Con este planteamiento nos reunimos en La Casa Encendida un grupo amplio que dedicó la sesión a proponer ideas y definiciones sobre el concepto de periferia y, por tanto, también sobre el de centro urbano. Más que confrontar diferentes visiones, el objetivo era generar un catálogo de ideas que reflejase la diversidad de opiniones y puntos de vista de los usuarios de la ciudad (y en gran medida de sus diseñadores dado que entre el público existía una mayoría de profesionales y estudiantes relacionados con la arquitectura y el urbanismo). Este post es un intento de recopilar estas ideas y por tanto trata de reflejar la diversidad de opiniones y no tanto de comentar críticamente lo allí planteado.

Uno de los resultados más claros de la sesión fue la constatación de la diversidad de puntos de vista con los que los usuarios de la ciudad se aproximan a centros y periferias. Podríamos partir, como referencia, de las definiciones que nos proporciona la RAE:

Centro: ... 2. m. Lugar de donde parten o a donde convergen acciones particulares coordenadas. 3. m. Punto donde habitualmente se reúnen los miembros de una sociedad o corporación... 7. m. Parte central de una ciudad o de un barrio. 8. m. Punto o calles más concurridos de una población o en los cuales hay más actividad comercial o burocrática. 9. m. Lugar o situación donde alguien o algo tiene su natural asiento y acomodo.

Periferia: 1. f. Contorno de un círculo, circunferencia. 2. f. Término o contorno de una figura curvilínea. 3. f. Espacio que rodea un núcleo cualquiera.

Estas definiciones se orientan hacia los aspectos geométricos y por tanto definen la ciudad como una entidad geográfica. Pero podemos ampliar nuestro concepto de la ciudad dado que además de una realidad física es evidentemente una realidad social. En este sentido podríamos definir las periferias siguiendo dos criterios básicos: las periferias geográficas y las sociales. Pero, además, el concepto de periferia suele llevar incorporado, aunque no siempre, una connotación negativa: la periferia como algo imperfecto que aspira a ser centro, o habitantes de la periferia que aspiran a abandonarla para llegar al centro. Así es bastante común asociar la periferia con la marginalidad (por ejemplo, como apuntaban algunos participantes en el taller, con la presencia de inmigrantes, delincuencia o prostitución).

Para completar este planteamiento no deberíamos olvidar que ni las visiones geográficas ni las sociales son absolutas, siempre dependen del punto de vista, la "posición relativa", del observador. Es especialmente importante, para entender una definición, conocer si el que la formula se sitúa en el interior o exterior del centro o de la periferia.

Pero vayamos a las propuestas que pudimos discutir en el taller. Podemos clasificarlas al menos en tres categorías que responden a las tres percepciones, no excluyentes, que todos tenemos de la realidad urbana: geográfica, social (y económica) y psicológica. Lo interesante de este catálogo no es tanto, en mi opinión, la discusión de lo que debe o no debe ser incluido como concepto de periferia. Lo realmente relevante y útil será la agregación de conceptos para generar un mosaico que refleja la diversidad con la que los ciudadanos se aproximan y relacionan con su entorno urbano.

Periferias geográficas

  • La periferia es un límite. Así, en la ciudad medieval la periferia representaría lo que está fuera de murallas y, por tanto, donde se acaba la ciudad. En la ciudad del siglo XX, la periferia marcaría otro límite, en este caso entre la ciudad y el campo.
  • Zonas monofuncionales diseñadas para un único uso, como ciudades dormitorio, parques industriales, parques de ocio ...
  • La periferia como un estado intermedio de desarrollo con una duración limitada. La periferia es un espacio dinámico destinado a convertirse en el futuro en centro.
  • Las periferias son en la actualidad los espacios más dinámicos de la ciudad, donde se concentra la actividad comercial y de ocio. Por tanto, la periferia sería el espacio donde, por su dinamismo, se construye la ciudad. Por esta misma razón, las periferias necesitan flujos rápidos por lo que se asocian a las vías rápidas y circunvalaciones.
  • Si consideramos a la ciudad como una estructura fractal, que repite su patrón a diferentes escalas, podemos encontrarnos periferias dentro de las periferias. Esta idea nos lleva al problema de las escalas de observación. Así en el debate, y tomando a Madrid como caso de estudio, se identificaron periferias que iban desde Vallecas (hoy situado casi en el centro) a Las Rozas o, incluso, con la irrupción del AVE se planteaba que ciudades como Valladolid, Guadalajara o Toledo estaban convirtiéndose en periferias de Madrid.
  • Los territorios y las poblaciones del siglo XXI son eminentemente urbanos y en este contexto las ciudades contemporáneas funcionan como redes. En una red distribuida nada es periferia ni es centro, y las redes de ciudades parecen tender a este modelo en su evolución. En contraste, la ciudad tradicional era jerárquica y radial, y esta organización respondíae a un modelo de poder. La política sigue pensando mayoritariamente en ese modelo centralista y sus acciones chocan casi siempre con una realidad urbana en red, sin centros ni periferias.

Es interesante comprobar como incluso lo que parecía la definición más sencilla de periferia, la que tiene que ver con la geografía, admite una gran diversidad de puntos de vista.

Periferias sociales

  • Lugares de marginación, pobreza y violencia, como las banlieues parisinas.
  • En contraste con la definición anterior, las periferias contemporáneas albergan una enorme diversidad de modos de vida que oscilan entre los barrios marginales (asentamientos chabolistas, favelas, banlieues ...) y los barrios residenciales de clase alta. Volviendo al caso de Madrid, son evidentes estos contrastes entre periferias. Como un participante señalaba pensemos en Las Rozas y en San Blas.
  • Las periferias son los lugares de llegada de población inmigrante y por tanto suelen estar asociadas al desarraigo de su población. En contraste, los centros serían los espacios de arraigo donde habita la población "nativa" que se siente de esa ciudad. En todo caso, el desarrollo de las ciudades en la segunda mitad del siglo XX hace que la periferia se haya convertido ya en el espacio "nativo" para una parte de su población.
  • Siguiendo con la idea de periferias como espacios dinámicos donde se construye la ciudad, en estos lugares se asentarían los sectores más activos de la ciudad mientras que los centros se convierten en nuevos espacios de marginación y/o "parques temáticos" culturales y monumentales.
  • El poder político, en mi opinión, también identifica los espacios urbanos como centros o periferias, aunque casi nunca haga pública esta clasificación por las connotaciones negativas que suelen asociarse a las periferias. Un ejemplo anecdótico es sumamente revelador de esa percepción. Muchas ciudades cuentan con al menos dos modelos de contenedores de basuras: unos están bien integrados en el entorno, están en parte soterrados y la parte emergente está construida con materiales de buena calidad (acero y madera); otros son grandes artefactos de plástico, normalmente deteriorados por el uso y "adornados" por todo tipo de graffitis. Si cartografiamos donde se localiza cada tipo de contenedor en una ciudad, podremos localizar los barrios que el poder define como centro o periferia. Si analizamos las políticas que se realizan en cada uno de estos sitios observaremos una diferencia nítida. Antes, el centro era el espacio donde se asentaba el poder, ahora es el espacio sobre el que fija su atención el poder (que solo se asienta simbólicamente sobre el centro).

Periferias psicológicas

  • El centro urbano es en realidad la periferia para la mayor parte de los ciudadanos, que viven la mayor parte de su "experiencia urbana" en los espacios que acostumbramos a catalogar como periferia.
  • La periferia es un espacio de relax donde refugiarse del estrés cotidiano del centro urbano.
  • La periferia es un estado psicológico (por ejemplo en el que se encuentra un inmigrante). Es una situación personal que se sitúa fuera de la norma, y que por tanto escapa de lo que resulta cómodo.
  • La periferia es percibida como un lugar de paso hacia el centro. Las personas que ven así la periferia la viven con insatisfacción (temporal o permanente) pues la entienden como algo de peor calidad que el centro al que desean llegar.
  • La periferia es un espacio de oportunidad, la frontera donde todo es posible, en oposición a los centros conservadores e inmovilistas.

11 diciembre 2008

Crisis e infraestructuras: ¿Autopistas a ninguna parte?

La necesidad de los políticos, sea real o impostada, de hacer frente a la crisis hace que los anuncios de inversión pública se sucedan con velocidad tanto en España como a nivel global, y especialmente en EEUU ante la inminente llegada a la presidencia de Barack Obama. Ya hace unos días publiqué en ADN.es | Ciudades enredadas, una crítica a las intervenciones de este tipo basadas en las inversiones en infraestructuras, al menos cuando son intervenciones masivas en las que el único objetivo es generar actividad constructora y no cubrir las necesidades del presente y del futuro (por desgracia no son habituales análisis y acciones inteligentes y eficaces como las que plantea Alex Tabarrok en Marginal Revolution). Puede, y de hecho ya está sucediendo, que acabemos construyendo Autopistas a ninguna parte.

La presión de la incertidumbre que genera la actual crisis está poniendo de manifiesto la escasa consistencia de muchas declaraciones políticas. Un buen ejemplo lo encontramos en España donde, tras años de crítica a la excesiva dependencia de nuestra economía hacia el sector de la construcción, ahora se buscan iniciativas de todo tipo para que este sector no se acabe de hundir. Las buenas intenciones del pasado se desmoronan ante las urgencias o la ausencia de ideas. Es difícil comprender, y más difícil aún explicar, como en un momento en que el mercado inmobiliario se hunde por un exceso de oferta surgen planes de todo tipo para la construcción de nuevas viviendas. En paralelo, se reclama un nuevo esfuerzo para la restauración de viviendas y de espacios urbanos y para la construcción de nuevas infraestructuras. El hecho de que no hayan sido prioridades en periodos de crecimiento económico señala claramente que se movilizan ahora como mecanismos keynesianos de reactivación económica y tienen poco que ver con necesidades específicas, de vivienda o movilidad, de la población por muy urgentes que éstas sean (y lo eran ya hace uno o dos años).

Asumamos, al menos como hipótesis, que este tipo de intervenciones públicas logra reactivar la economía. Una vez logrado este objetivo temporal, ¿cuáles son los efectos a medio y largo plazo de este tipo de políticas?, ¿son necesarias las nuevas infraestructuras o están hipotecando nuestro futuro? En EEUU está sucediendo un proceso similar al español, acelerado por la propia campaña electoral, momento muy apropiado para las promesas de grandes inversiones. En el blog de CEOs for Cities (A Differentiated View of Infrastructure) han lanzado la señal de alarma sobre las presiones que la próxima administración norteamericana está teniendo para que desarrolle infraestructuras como parte de su plan de recuperación económica. En EEUU se habla con intensidad de carreteras y puentes, pero se son más escasos los análisis críticos sobre la necesidad y oportunidad de este tipo de inversiones ni sobre el tipo de infraestructuras son realmente necesarias y positivas. Así, los grupos de presión (en gran medida dependientes de las grandes constructoras) defienden las nuevas infraestructuras que son las que generan mayor gasto y por tanto mayores beneficios para los involucrados en su desarrollo. Mientras, la dinámica demográfica y territorial contradice estas necesidades: las crisis energéticas y financieras están provocando el regreso a los centros urbanos y un cierto abandono de las zonas suburbanas, cuya población es especialmente dependiente de las vás de comunicación en su vida diaria. La paradoja está servida: se construyen nuevas vías de comunicación mientras la población regresa a las ciudades; ¿se están creando autopistas que no irán a ninguna parte?

Pero no todos piensan igual en EEUU, por ejemplo un reportaje en New York Magazine reclama de la nueva administración la creación de una nueva Works Projects Administration (Building a New WPA), que fue en los tiempos de  Franklin Delano Roosevelt la mayor agencia del New Deal proporcionando empleo a millones de personas y desarrollando obras en prácticamente todas las localidades de EEUU. De hecho, el propio Barack Obama lanzó durante la campaña electoral la propuesta de creación de un National Infrastructure Reinvestment Bank, con un plan de inversiones de 60,000 millones de dólares durante los próximos 10 años. El artículo es una beuna muestra de la escasa coherencia de muchas de estas propuestas dado que mientras denuncia el estado de conservación de muchas de las infraestructuras, defiende las bondades para Nueva York de nuevos proyectos a gran escala como los puentes diseñados por Santiago Calatrava. Progressive reactionary apunta en the infrastructure gap, cont'd. que un plan de este tipo tendría además efectos positivos en los planos simbólico y psicológico. Ya en septiembre (y antes de que la crisis fuese ineludible), este mismo blog defendía la inversión en grandes infraestructuras, The infrastructure gap, al comentar un artículo del crítico de arquitectura del The New York Times Nicolai Ourossoff donde comparaba los Juegos Olímpicos de Pekín y el efecto del Katrina en EEUU. Mientras China había aprovechado el evento para un enorme esfuerzo de desarrollo e infraestructuras en el caso de Nueva Orleans la inversión había sido, comparativamente, mínima desaprovechándose una oportunidad de revitalización económica y recuperación urbana.

Pero frente a estas posturas que proclaman los efectos benéficos de lo que podríamos denominar inversiones indiscriminadas en infraestructuras, lo que parece necesitar urgentemente EEUU es la reparación y restauración de muchas infraestructuras muy utilizadas y que no han recibido el cuidado preciso en las últimas décadas. Como proponen en CEOs for Cities, más allá de los puentes de Calatrava y los intereses de las grandes constructoras, existen otros tipos de infraestructuras esenciales para el nuevo modelo territorial y económico al que parece que nos aproximamos:

Si ... nos referimos a reparaciones de carreteras y puentes en las zonas de mayor densidad de nuestra nación, más y mejores conexiones, trenes de alta velocidad, conexiones con aeropuertos que necesitamos para ganar eficiencia, y una red eléctrica que transportará la energía de nueva generación, si tiene sentido.

Regresando a España y, en concreto, a Galicia las últimas noticias empiezan a señalar los efectos perversos de las inversiones indiscriminadas en las que se espera mucho más de la inyección económica que del servicio que podría ofrecer la obra construida. Galicia es una comunidad con un crecimiento demográfico reducido y centrado en las ciudades. El rural se despuebla y las administraciones locales, absolutamente atomizadas y con una coordinación mínima, tienen grandes dificultades para financiar al menos sus gastos mínimos de mantenimiento. Pero, cuando surge una oportunidad de inversión, casi siempre se termina dedicando esos fondos, en su mayor parte originados en la Unión Europea, a la construcción de infraestructuras de todo tipo. La Voz de Galicia dedicaba su portada del domingo 16 de Noviembre a denunciar el futuro (ya presente) de estas inversiones: Medio centenar de obras pagadas con dinero público se pudren sin uso.

Decenas de millones de euros gastados en obras e infraestructuras públicas de todo tipo y por todas las Administraciones se han despilfarrado en Galicia en los últimos años tras costearse proyectos que apenas tuvieron más uso que el acto con el que se declararon oficialmente terminadas el día de su inauguración. El caso del abandono y estado de ruina que sufre el Centro de Interpretación de la Naturaleza de O Porriño, desvelado el pasado domingo por La Voz, no es más que uno de los 42 ejemplos encontrados por este periódico de proyectos sin uso o no desarrollados y pensados únicamente en clave electoralista.

Piscinas con costes de mantenimiento que superan los presupuestos de los ayuntamientos que las gestionan; edificios para centros públicos que nunca han contado con objetivos, programación ni fuentes de financiación; vías de comunicación que llegan a lugares donde la población está ya en trance de desaparición  ... en resumen, autopistas a ninguna parte que en el futuro serán abandonadas o deberán ser destruidas para evitar los costes de un mantenimiento inútil. Además, el caso gallego es especialmente preocupante por que, como de nuevo apuntaba La Voz de Galicia pocos días después, la Unión Europea parece que va a empezar a reclamar ya los fondos que se dedicaron a obras que no han llegado a utilizarse nunca: Bruselas reclama la subvención dada a O Porriño para su aula de naturaleza.

Por tanto, no parece una buena idea cifrar nuestra recuperación económica ni nuestro futuro en la inversión pública en infraestructuras, y menos si ésta es indiscriminada y no se adapta a la realidad social y territorial donde vivimos. Podríamos dar al menos 5 argumentos:

  1. es dudoso (o al menos merecería mayor debate) que los grandes planes de inversión pública reviertan el signo de una crisis como la que vivimos;ç
  2. si estos planes lograsen reducir o eliminar la crisis, aún así provocarán el mantenimiento de un modelo económico que los mismos que ahora lo quieren sostener lo definìan hasta hace pocos meses como insostenible;
  3. no todas las infraestructuras ni todas las inversiones son iguales y mientras que para las necesidades de nuestras sociedades parece más urgente la restauración y mantenimiento, políticos y grupos de presión suelen apostar por las nuevas obras que proporcionan mayores beneficios en el corto plazo;
  4. los cambios demográficos y territoriales hacen aún más inútiles muchas de estas grandes infraestructuras que aún así se construirán hipotecando aún más un futuro que a día de hoy aparece incierto; y
  5. se diseñan infraestructuras pensando en la "oferta actual" (esto es, el modelo de negocio de las empresas que se quiere sostener) y no las necesidades de la población, y así por ejemplo se siguen construyendo más y más carreteras mientras no se mejoran los medios de transporte públicos ni la intermodalidad.

06 diciembre 2008

Visualizando la piel digital de los espacios urbanos

Como ya comenté en su momento, tuve la oportunidad de participar en el taller internacional Visualizar que organiza MediaLab-Prado en Madrid, dedicado este año a la visualización de datos urbanos, VISUALIZAR'08: DATABASE CITY. Como explicaba en ADN.es | Ciudades enredadas, aunque espero poder elaborar un texto a partir de las ideas que presenté en mi intervención os dejo aquí el video (son 102 minutos incluyendo un largo debate final) y la presentación (además Tíscar Lara publicó previamente el audio, mp3, de la conferencia).

Este es el resumen de mi conferencia,Visualizando la piel digital de los espacios urbanos. ¿Cómo?, ¿para qué?

En los espacios urbanos es cada vez más relevante la "piel digital", la capa de información digital geolocalizada que nos informa sobre los espacios físicos y las relaciones sociales que allí se establecen. Una parte de esta información procede de fuentes convencionales, como sensores, sistemas de información públicos o privados o medios de comunicación. Pero son los medios sociales los que en estos momentos generan mayores volúmenes de información y los que a su vez tienen especial relevancia en la vida de los habitantes de las ciudades.

Mientras la "internet local" juega cada vez un papel más relevante en la ciudades, sigue siendo en gran medida "invisible" y utiliza solo una pequeña parte de las fuentes de información y tecnologías disponibles. Esto es así por la existencia de varias barreras: 1) políticas y legales: la disponibilidad de información (mucha de ella pública legalmente pero no en la práctica); 2) tecnológicas: buena parte de esta información no se encuentra geolocalizada ni está disponible en formatos que permitan una fácil integración; 3) sociales: la mayor parte de iniciativas se centran en la tecnología desarrollando plataformas que ofrecen a los usuarios para que contribuyan información, pero no abordan las motivaciones e incentivos que pueden promover la participación de los usuarios ni gestionan la dinámica de la comunidad.

Por otra parte, a la hora de desarrollar proyectos de este tipo surgen dos tipos de aproximaciones, push y pull, que corresponden en gran medida a dos formas de entender los espacios públicos y sus equivalentes digitales: una ciudad "limpia" y ordenada diseñada de arriba abajo en la que el ciudadano se considera un consumidor, o la ciudad "sucia", aparentemente caótica y en gran medida auto-organizada, en que los habitantes juegan un papel activo apropiándose de las herramientas para usos autónomos e inesperados. Además, la ubicuidad de lo digital en el espacio público conlleva tres tipos de peligros: el spam urbano, la vigilancia continua y ubicua, y la privatización de los espacios públicos digitales.

Aquí proponemos una estrategia de construcción y visualización de la piel digital urbana agregando y remezclando medios sociales y fuentes de información convencionales. La geolocalización, el etiquetado, las escalas y densidad de información y la participación ciudadana surgen como tecnologías y estrategias básicas en este proceso. El papel activo de los usuarios nos obliga a reflexionar sobre los motivos que provocan el desarrollo de visualizaciones. ¿Cómo participan los ciudadanos?: ¿proporcionan información, consumen visualizaciones, utilizan las visualizaciones para su toma de decisiones individuales o colectivas?

Video de la conferencia y debate:

Presentación:


04 diciembre 2008

El territorio como infraestructura: “Todas las calles” de Ben Fry

En la jornada inaugural del II Foro Internacional Ciudade, Territorio e Urbanismo: A cidade, de novo global, Xerardo Estévez realizó dos fascinantes viajes paralelos: por la historia reciente del urbanismo de nuestras ciudades, y en especial de las gallegas, y por las escalas del territorio (desde las aceras a la ciudad global). Dedicó parte de su tiempo a las infraestructuras proporcionando lanzando una "hipótesis alternativa" sobre su función: a pesar de que se han diseñado casi siempre como simples elementos de conexión entre espacios urbanos son en realidad elementos que estructuran el territorio. Esta idea me recordó un proyecto de Ben Fry sobre el que publiqué hace unos días en ADN.es | Ciudades enredadas, Las capas de los territorios.

Pensamos en las ciudades y los territorios como una integración de paisaje y arquitectura. Pero existen otros elementos menos presentes en nuestra percepción del espacio en el que vivimos que juegan un papel esencial. Se trata de las capas de infraestructuras que se disponen sobre la superficie y penetran en el subsuelo y que son esenciales para mantener nuestros “flujos vitales”, individuales y sobre todo colectivos,  y por tanto configuran en buena medida nuestro modo de vida.

Hace ya tiempo el fotógrafo Brian Hayes nos mostraba en su libro Infrastructure: A Field Guide to the Industrial Landscape, como las infraestructuras urbanas pueden ser concebidas como paisajes turísticos, que en lugar de ser ocultadas pueden ocupar los espacios visibles del territorio. Pero más importante que su desconocido atractivo visual y paisajístico puede resultar su papel en la configuración de nuestras sociedades, altamente dependientes de la movilidad y los recursos que nos proporcionan las infraestructuras.

Ben Fry publicó hace unos meses algunas imágenes de su proyecto All Streets donde sobre un mapa de Estados Unidos representa solo los 26 millones de fragmentos de calles y carreteras que constituyen su red viaria. Lo interesante del proyecto es precisamente su simplicidad: mostrar “solo” las vías, eliminando cualquier otra referencia geográfica, humana o política. El resultado nos demuestra como utilizando únicamente carreteras es posible dibujar la estructura social y arquitectónica del territorio y el propio paisaje natural: así surgen accidentes geográficos como las montañas que las carreteras evitan o la trama urbana de las ciudades donde las redes de comunicación dispersas se concentran y adquieren estructuras en malla. En el blog de Ben Fry pueden consultarse varios posts sobre este proyecto, y en especial uno donde aparece una breve descripción técnica:

Los datos de esta pieza proceden de los archivos TIGER/Line de la Oficina del Censo de EEUU. Los datos han sido analizados y filtrados (para eliminar todos los elementos diferentes a las vías) usando Perl. A continuación, usando Processing, las coordenadas latitud y longitud se transformaron usando una la proyección cónica de área constante de Albers (que produce la visión a la que estamos acostumbrados de la superficie curvada de la Tierra), y finalmente se representa la imagen enorme que se archiva en un disco. Los pasos son similares a las fases de preprocesado que se describen en el capítulo 6 de[l libro] Visualizing Data.
Esta es la imagen global donde se observa claramente, a través de las carreteras, la distribución y densidad de la población norteamericana:
San Francisco. Areas montañosas rurales y escasamente pobladas adyacentes a la densa zona urbana y las perfierias suburbanas de San Francisco.
The Great Lakes. Chicago a la izquierda y Detroit a la derecha.
Appalachian Mountains, que provocan un cambio en la topología de las infraestructuras, que deben adaptarse a la cadena montañosa.

16 noviembre 2008

¿En qué se parecen los GPS y la Wikipedia? La respuesta está en los taxistas

Tanto el GPS como la Wikipedia son tecnologías que tienen como fin navegar con éxito en entornos complejos, la ciudad e Internet. Las similitudes se encuentran cuando observamos a los usuarios avanzados. Los de la Wikipedia son bien conocidos; en el caso del GPS se pueden encontrar en los taxis de Barcelona. Cuando observamos el uso que los usuarios avanzados hacen de ambas tecnologías es más fácil entender por que los usuarios “convencionales”, que no han transformado su visión del funcionamiento del mundo y del papel de la tecnología, se sienten defraudados por las promesas que ellos creen ver en las “nuevas tecnologías”. Así lo planteaba en ADN.es | Ciudades enredadas, Los taxistas como usuarios avanzandos de la tecnología y de la ciudad.

En el taller Visualizar'08: Database City  que se está celebrando en el MediaLab-Prado en Madrid tuve ocasión de asistir a la presentación de Fabien Girardin (blog) en la que mostró un interesante estudio que ha realizado junto con Josep Blat sobre la adopción de tecnología por los taxistas de Barcelona. Ya hemos comentado en Ciudades enredadas otra de las líneas de trabajo de Fabien, sobre huellas digitales en las ciudades.

Girardin y Blat presentaron en el congreso 2008 Association of American Geographers Annual Meeting el estudio The co-evolution of taxi drivers and their in-car navigation systems (presentación, pdf) donde recogían los resultados iniciales de un estudio etnográfico sobre la adopción y apropiación de sistemas de navegación por satélite (GPS) por los taxistas de Barcelona. Para ello realizaron observaciones directas sobre el comportamiento de un grupo de 12 taxistas, con grados muy diversos de experiencia previa. Estos “usuarios de la ciudad” utilizan diversos instrumentos y fuentes de información que le ayudan a su navegación de la ciudad: GPS, mapas, notas procedentes de comentarios de clientes, información de los medios de comunicación …

Estas fotografías, tomadas de la presentación original del estudio, muestran la disposición dentro del habitáculo de un taxi de los diferentes instrumentos de información y navegación: GPS, sistema de información propio del servicio de taxis, radio, teléfono móvil, periódicos, notas, guía de la ciudad.

El estudio es interesante por muchas razones, pero me interesa aquí la información que aporta para entender a un grupo de “early adopters” de tecnología que forman parte a la vez de un colectivo de “habitantes normales”, y que no se ha asociado tradicionalmente a los grupos sociales con mayores niveles de uso de tecnología. Por otra parte, las estrategias de uso recuerdan poderosamente al comportamiento de otros usuarios avanzados de información digital, y en especial la que se genera en la web 2.0. Esta convergencia responde posiblemente a la necesidad de navegar y extraer información fiable en dos entornos de elevada complejidad e incertidumbre como son Internet y la propia ciudad.

Los resultados de este estudio muestran a los taxistas como usuarios avanzados de la tecnología, GPS en este caso, pero solo como una parte de un conjunto de instrumentos y fuentes de información que utilizan simultáneamente para navegar por la ciudad y alcanzar su dirección objetivo. La navegación en el espacio urbano es una actividad sumamente compleja y aún más cuando se realiza a alta velocidad (donde el tiempo de decisión se reduce). El GPS permite al taxista observar con atención el entorno y buscar las señalizaciones e iconos urbanos que lo orienten en su búsqueda. Los taxistas más inexpertos son los que más sufren los “errores” del sistema de navegación, dado que son incapaces de improvisar o de evaluar su fiabilidad. El aumento de experiencia hace que los usuarios dependan menos del GPS y empiecen a utilizar en “modo pasivo” los navegadores (como una referencia secundaria y para controlar radares o la velocidad).

En este sentido, el caso de los taxistas barceloneses demuestra como actúan los usuarios en los nuevos entornos caracterizados por la complejidad, la incertidumbre y la abundancia de fuentes de información. Este modelo contrasta con el característico del “paradigma analógico”, carcaterizado por la escasez de información. En este caso, podríamos definir dos fases en el comportamiento de un usuario de información: primero identificaban (muchas veces a través de la educación o de convenciones sociales y culturales) las fuentes de información que consideraban fiables (como un mapa, un periódico o una enciclopedia), normalmente ayudados por la existencia de una autoridad externa que lo “certificaba” (por ejemplo, el hecho de estar publicado era ya un criterio jhabitual de fiabilidad). El segundo paso consistía en considerar que las fuentes fiables reflejan fielmente la realidad, sin incertidumbres, y por tanto el usuario se puede limitar a seguir las “normas de uso” (ya sean las instrucciones técnicas o aceptar la veracidad de un contenido).

En un entorno digital, la fiabilidad nunca es total. Un usuario avanzado, como la mayor parte de taxistas en Barcelona, conoce sus herramientas de modo que puede decidir en cada momento la fiabilidad que le merece un contenido determinado (por ejemplo, una ruta propuesta por un GPS) en función de su conocimiento previo y de la información contextual (su experiencia personal y otras fuentes como guías o clientes). De este modo, en caso de duda, el taxista combina diferentes fuentes de información para definir sobre la marcha una ruta. En realidad en la época de los mapas en papel, éstos tampoco eran fiables, pero la menor complejidad del tráfico urbano y la menor velocidad proporcionaba un margen de seguridad ante los errores de un mapa. Un “usuario analógico” que no haya cambiado su modo de uso y se enfrente ahora a un GPS, asumiendo su infalibilidad, cometerá muchos errores y acabará criticando al instrumento.

El uso de los GPS en la navegación urbana recuerda poderosamente a las opiniones encontradas que existen sobre el valor de la Wikipedia como fuente de información. Hasta la aparición de esta enciclopedia colaborativa digital, la mayor parte de los usuarios de las enciclopedias en papel consideraban a éstas como fuentes totalmente fiables. Wikipedia fue transparente en este sentido y por su propia naturaleza es evidente que sus contenidos están permanentemente en proceso de construcción y debate. Pero, su mayor virtud ha sido poner de manifiesto que las “otras enciclopedias”, como la Britannica, tienen niveles de calidad y fiabilidad similares. Lo que pasaba antes era en realidad un espejismo. Pero cuando alguien utiliza la Wikipedia en 2008 como utilizaba la Britannica en 1998 o en 1988 (Wikipedia nació en 2001) no puede obviar la realidad y se encuentra con la frustración de manejar una fuente que no es totalmente fiable. Por el contrario, los usuarios adaptados a la abundancia de información y la complejidad e incertidumbre del entorno digital usan la Wikipedia como parte de su proceso de aprendizaje. No es su única fuente y saben filtrar sus contenidos comparándolos y combinándolos con otras fuentes. Wikipedia es un proceso, no un producto final. Del mismo modo las rutas propuestas por un GPS son parte de un proceso de adaptación contínua de una tecnología al entorno cambiante del tráfico urbano.

Los resultados obtenidos con los taxistas barceloneses, que no hacen más que visualizar los usos cotidianos que hacen de la tecnología y de la información una parte creciente de la población, podrían servir para desmitificar a la propia tecnología y nos ayudan a comprender como la gente se apropia de la tecnología para navegar con éxito en medios complejos, sean estos la ciudad o Internet.

07 noviembre 2008

¿Se puede urbanizar contra el cambio climático? Proyecto Urbanarbolismo

En un reciente post en ADN.es | Ciudades enredadas he comentado un proyecto realmente interesante, Urbanarbolismo, en el que Jordi Serramia propone una estrategia de intervenciones arquitectónicas y paisajísticas que modifiquen diversos procesos amn¡bientales, como los ciclos hidrológicos, en la costa mediterránea. El proyecto podría resumirse en esta pregunta: ¿Se puede urbanizar contra el cambio climático?: Geografia, urbanismo y viviendas en la costa mediterránea. [Se incluyen aquí imágenes tomadas del proyecto que no aparecen en la versión publicada en ADN.es]

Muchos proyectos arquitectónicos adoptan la etiqueta de sostenibles. Para algunos es solo una cuestión de márketing que convierte un proyecto convencional en algo aparentemente respetuoso ambientalmente. En otros casos, la etiqueta de sostenible pretende indicar que los diseños y materiales utilizados logran reducir el consumo energético o de agua o las emisiones de gases de efecto invernadero. En resumen, y que como sostenía en Arquitectura sostenible: sólo para tus ojos, la arquitectura sostenible continua siendo en cierto sentido una utopía:

… Geoff Manaugh critica, en BLDGBLOG, la visión cada vez más popular y excesivamente simplista de la sostenibilidad arquitectónica. Los desarrollos tecnológicos actuales no permiten crear edificios verdaderamente “verdes”, que ayuden activamente a la mejora ambiental del área en que se ubican. Por el contrario, hoy en día, estos edificios son sólo “menos malos” de lo que podrían ser.

Pero no todos los proyectos sostenibles han sido concebidos así. Un buen caso de estudio es el proyecto Urbanarbolismo que nace motivado por la pregunta ¿se puede urbanizar contra el cambio climático?

 Este proyecto no nace de una iniciativa gubernamental ni de una gran oficina de arquitectura. Por el contrario es un proyecto de investigación que está desarrollando Jordi Serramia Ruiz, un alumno de arquitectura la universidad de Alicante. Su objetivo final es diseñar territorios y viviendas en la provincia de Alicante que respondan a lo que denomina “urbanarbolizaciones”, espacios construidos que favorecen la lucha contra la desertización, reducen la erosión, aumentan el reciclaje de agua, favorecen la reforestación y reducen el impacto de los contaminantes. El proyecto se organiza en su sitio en Internet y se puede seguir su desarrollo y las noticias relacionadas en su blog. Además cuenta con una galería de imágenes donde se pueden consultar la cartografía y diseños (algunos de los que he utilizado en este post).

 El proyecto tiene tres líneas de trabajo: un análisis geográfico y ambiental del territorio, el diseño urbano a gran escala para definir áreas de urbanización y reforestación dentro de la provincia de Alicante, y el diseño de tipologías de viviendas que favorezcan ciertos procesos ambientales. Estos tres objetivos se basan en una aproximación a la arquitectura y al urbanismo que resume en el Manifiesto urbanarbolista. Los puntos más importantes (que se pueden consultar ampliados en el sitio del proyecto) son:

  1. No existe una línea divisoria entre lo urbano y lo natural
  2. Naturaleza urbano-protegida
  3. Mínima superficie impermeable
  4. Compensación por emisiones de CO2
  5. Potenciar y transparentar lo sistemas de gestión y reutilización del agua
  6. Maximizar la evapotranspiración
  7. Instrumentalizar la vegetación
  8. La rambla es la unidad de actuaciónMinimizar desmontes y terraplenados

Estas reglas son una combinación de sentido común y uso inteligente de los sistemas naturales y construidos por el hombre. Lo sorprendente es que hasta el momento muchos de estos principios no han sido aplicados habitualmente en la urbanización del territorio en España y, especialmente, en la costa mediterránea. 

1. Análisis geográfico y territorial

El proyecto proporciona una cartografía detallada de la provincia de Alicante donde se incluyen acuíferos, aguas superficiales, núcleos urbanos, contaminación, vegetación, tormentas, espacios naturales, erosión, sistema hidrológico. Este mapa representa, por ejemplo, el potencial de de erosión en la provincia de Alicante:

2. Diseño territorial

La lógica de este proyecto se basa en la hipótesis de que es posible modificar los procesos ambientales en esta zona costera mediterránea mediante las intervenciones arquitectónicas y reforestación. Así se propone estrategias de urbanización para reforestar el territorio y aumentar las precipitaciones. Para este último objetivo se deberían crear “urbanarbolizaciones” a menos de 20 km del mar y en zonas con montañas de altitudes mayores de 1000 m. Mediante una combinación de reforestación y sistemas de riesgo y depuración se favorecería la evapotranspiración y de este modo se podría aumentar el índice de tormentas convectivas orográficas (que se producen gracias a la combinación de la humedad aportada por el mar y la evaporada por la vegetación situada en el recorrido de la brisa; esta humedad choca contra las montañas y se eleva, condensando y formando las tormentas).

El análisis geográfico se ha basado en la identificación de zonas óptimas para generar evapotranspiración, que es a su vez un factor que potencia la probabilidad de lluviaSiguiendo esta metodología se ha construido un mapa de zonas óptimas para la evapotranspiración:

El proyecto plantea un ejemplo de aplicación práctica, referido al área del Cabeçó d’Or:

… existen principalmente tres tipos de urbanización: agrupaciones de vivienda unifamiliar aislada, agrupaciones de viviendas adosadas y agrupaciones de alta densidad en torre o bloque con urbanización. En en el siguiente diagrama se puede observar un análisis de las evapotranspiraciones de cada uno de estos tipos de urbanización comparadas con las evaporaciones de una urbanarbolización.

(ampliada)

Para que la evapotranspiración de la urbanarbolización pueda compensar el déficit del area del Cabeçó d’Or necesitamos que la urbanización proteja la superficie de 2000 ha, esto garantizaría una evaporación entre 1.17 y 2.75 mm/día de evapotranspiración en toda el area, se trata de un 92% de la evaporación que se produciría si toda la cuenca estuviera reforestada. En la siguiente tabla observamos la repercusión que tiene la urbanarbolización en la evapotranspiración de toda la cuenca.

3. Diseño de viviendas

Pero además de la ubicación a gran escala de núcleos de viviendas y bosques, el propio diseño de las viviendas puede potenciar ciertos procesos ambientales. Por esta razón, y atendiendo a la diversidad de asentamientos humanos que se producen en la costa, se proponen unidades de urbanización de baja densidad, que reforestan el territorio usando las ramblas como guía, y un núcleo de viviendas de alta densidad, que sería autosuficiente en la gestión del agua y podría convivir con los usos agrícolas previos.

Este esquema resumen las tipologías de vivienda de baja densidad y sus efectos sobre el ecosistema:

(ampliada)

Esta imagen representa las tipologías de vivienda de alta densidad, una solución sorprendente (pero eficaz ambientalmente) para un paisaje rural:

Por ahora el proyecto de Jordi Serramia es solo un estudio académico, pero no cabe duda de que merecería ponerse a prueba incorporando muchas de sus ideas a la planificación territorial y diseño urbano de la costa mediterránea. Estrategias de este tipo pueden contribuir a la lucha local contra los efectos del cambio climático además de reducir los factores que lo provocan pero sobre todo permitiría mejorar la eficiencia en el uso de los recursos naturales locales y en la sostenibilidad y calidad de vida de territorios densamente poblados.

30 octubre 2008

Crisis y ciudades creativas en EEUU

En ADN.es | Ciudades enredadas he analizado ya desde varios puntos de vista los efectos de las crisis financiera y energética sobre la dinámica urbana (al menos en EEUU, donde si existen datos públicos que permiten este tipo de análisis). En la última entrega comento la aparente relación entre resistencia a la crisis y capacidad creativa local: ¿Afecta la crisis por igual a todas las ciudades?.

La marea de la crisis económica global nos impide, por el momento y el menos en España, concentrarnos en los detalles locales. Pero es en esa escala local donde los ciudadanos sufren las consecuencias y desde donde se pueden construir buena parte de las soluciones, especialmente en un escenario en que las ciudades se erijen como actores globales. Como ya hemos explicado en otras ocasiones, en EEUU si existe una preocupación, que se traduce en análsis académicos y mediáticos, de las implicaciones urbanas de esta crisis. Por ejemplo, ya es observable un efecto sobre la estructura social y demográfica, que va más allá de la simplista imagen de la “crisis del ladrillo. Del mismo modo, la crisis energética, que antecedió en unos meses a la financiera, ha provocado un regreso a la ciudad y, como consecuencia, una bajada de las emisiones.Son estos ejemplos de efectos complejos, no evidentes en los datos macroeconómicos, y que exigen un análisis detallado de las dinámicas sociales y económicas urbanas.

Un reciente artículo en The New York Times, For Most Cities, Recession Has Arrived, muestra como la crisis está afectando diferencialmente a las diferentes regiones metropolitanas estadounidenses. Para ello han utilizado datos de Moody’s Economy.com que muestran como de las 381 regiones metropolitanas existentes dos tercios estaban en recesión en Agosto de 2008 y otro 20% se enconntraban “en riesgo”.

Aunque aún no está claro si EEUU está ya oficialmente en recesión, si es posible analizar las tendencias económicas en sus áreas metropolitanas. Para ello el informe de Moody’s evaluó los datos de empleo y de producción industrial para un periodo de 6 meses que finalizó en Agosto de2008. Este detalle es especialmente relevante dado que excluye la debacle financiera iniciada en Septiembre y, por tanto, proporciona una imagen más ajustada del funcionamiento de cada ciudad sin el ruido que introduce un proceso global que puede generar graves problemas ecpnómicos independientes de las fortalezas de las economías locales.

Uno de los responsables del informe identificaba en el artículo de The New York Times a las economías locales en crecimiento como aquellas más dependientes de los sectores asociados a la educación, la salud y la energía. Richard Florida ha utilizado estos datos para analizar la relación entre la economía urbana y su capacidad creativa. El equipo de Clases Creativas de Florida lleva ya tiempo trabajando con un índice de creatividad, que mide mediante una batería de indicadores la presencia en las ciudades de talento, tecnología y tolerancia (los tres factores que según este grupo determinan la atracción de las “clases creativas” a una ciudad). En Resilience and Recession señala como este índice presenta valores superiores para aquellas áreas metropolitanas en crecimiento y es mínimo para las regiones en recesión. Estas ciudades en proceso de contracción económica (y demográfica) son principalmente antiguos centros industriales  o ciudades especializadas en servicios, turismo y lugares de recepción de jubilados. Las ciudades en riesgo incluyen una mezcla de antiguos centros industriales y otras que podríamos denominar ciudades creativas, como por ejemplo San Diego o San Francisco en California. Por el contrario, en las áreas que mentienen su crecimiento dominan las industrias creativas.

Este gráfico, publicado en The New York Times, resume los resultados del informe de Moody’s. El mapa superior representa las regiones metropolitanas en recesión (violeta) o en riesgo (naranja). El panel inferior muestra las ciudades en crecimiento. En Resilience and Recession señalal tamaño de la burbuja es proporcional al tamaño poblacional de cada área metropolitana (con tres categorías:<500,000, 500,000 – 1,000,000 y >1,000,000 de habitantes).

 

Como reconocen en estos artículos, la persistencia de una economía en crecimiento no es una garantía de futuro ante los condicionantes globales que han aflorado desde Septiembre, pero en todo caso, parece que la apuesta por una economía basada en los sectores más innovadores y creativos si representa una mejor estrategia para afrontar y superar una crisis. No disponemos de información equivalente para el caso español (ni tan siquiera existe una definición operativa de regiones metropolitanas, la escala apropiada para este tipo de análisis), pero cabría preguntarse que ciudades españolas continuan creciendo en estos momentos y sobre todo por qué.

17 octubre 2008

Internet local: casos de usos locales de tecnología y medios sociales "no locales"

Los usos locales de Internet y los medios sociales llevan mucho tiempo interesándome. Paradójicamente, los proyectos específicamente diseñados para usos locales no han tenido hasta el momento un excesivo desarrollo más allá de la experimentación, los proyectos a pequeña escala o las intervenciones artísticas. Al tiempo se ha desarrollado una “capa” de terminología y teoría (locative media, computación ubícua, readwirte urbanism, …) sobre los posibles futuros, que en ocasiones hacen complejo adentrarse en este ámbito. Pero al tiempo, los usos locales de Internet llevan ya mucho tiempo siendo funcionales y efectivos y, en la mayor parte de los casos, han utilizadado tecnologías que no han sido diseñadas específicamente para los usos locales. Por esta razón en ADN.es | Ciudades enredadas he compilado una serie de ejemplos de lo que he denominado “Internet local”, o usos locales de Internet. Ha aparecido en cuatro posts: (1): la economía, (2): los movimientos ciudadanos, (3): la acción política y (4): la cultura. Esta es la serie completa.

1. La economía

William Gibson. “El futuro ya está aquí, aunque mal distribuido”.

La visión más popular identifica a las tecnologías de la información en general, y a Internet en particular, como la razón de la reducción drástica de las barreras geográficas de modo que ahora las personas pueden comunicarse y colaborar globalmente, independientemente de la distancia física que los separa. Aunque esta es una realidad incontestable, también es cierto que el mundo no se ha hecho más “plano” y la actividad económica y la población sigue estando enormente concentrada a nivel mundial. Las ciudades, como concentradores y motores, son la principal razón de esta aparente paradoja.

Pero además de su efecto global, Internet está teniendo un enorme impacto “local” (entendido a diferentes escalas: nacional, regional, urbana …) pero es este un efecto que ha recibido menos atención de la opinión pública. De este modo el desarrollo de esta “Internet local”, entendida como usos locales más que como tecnologías específicas, ha sido mucho más silencioso pero ha acabado por incorporarse en las prácticas habituales de la vida cotidiana de buena parte de la población que, sin embargo no identifica a Internet como un elemento clave de su vida local.

Voy a presentar a continuación una colección de ejemplos, muy diferentes entre ellos, de ámbitos sociales, económicos o culturales en los que Internet ha modificado radicalmente la forma en que las personas se organizan, comunican y trabajan a nivel “local”. Existen muchos otros, pero estos nos servirán para ilustrar como esta “Internet local” es mucho más importante en nuestras vidas de lo que tendemos a reconocer. Además, la mayor parte de estos casos han sucedido con las tecnologías “convencionales”, sin necesidad de nuevos desarrollos, como los que se engloban bajo una jerga diversa y extraordinariamente ambigua (con conceptos como computación ubícua, locative media o “Internet de las cosas”, entre otros). Estas tecnologías están en gran medida orientadas específicamente a entornos locales generando realidades híbridas, fruto de la integración de procesos y elementos analógicos y digitales.

Eficiencia en las transacciones comerciales: La banca en Internet es posiblemente una de las mayores revoluciones que hemos sufrido en nuestra vida cotidiana. Es un cambio que se ha centrado hasta ahora casi exclusivamente en las transacciones y relaciones comerciales y que por tanto suscita escaso interés, pero ha alterado los balances de tiempo y las relaciones que establecemos con un elemento eminentemente local como es la sucursal bancaria. Por el contrario, aplicaciones que requieren desarrollos específicos, por ejemplo mediante información geolocalizada, han tenido menor impacto hasta el momento. Un buen ejemplo es la integración de Internet en la gestión del transporte público, aunque existen algunas experiencias pioneras prometedoras como la aplicación de sistemas de información abiertos para el transporte público en Helsinki.

Redes locales y cultura empresarial. Más allá de la eficiencia, en la economía participan muchos elementos intangibles. Las relaciones sociales son uno de ellos y las empresas necesitan trabajar dentro de un ecosistema de relaciones con otos actores que funciona tanto a nivel local como global. El efecto de la tecnología facilitando la gestión y las operaciones sin necesidad de concentración geográfica es claro, pero al mismo tiempo existen evidencias de que la concentración espacial sigue proporcionando ventajas competitivas.

John Hagel ha analizado en profundidad la importancia del espacio en la economía del conocimiento digital, aparentemente, "liberada" de las restricciones de lo local y organizada con uma dinámica global. En Fractal Spikes and Global Competition hace referencia a un artículo aparecido en The New York Times (Silicon Valley Shaped by Technology and Traffic, muy intersante el mapa interacitvo) sobre microclusters de empresas de tecnología en Silicon Valley y en la bahía de San Francisco. Por ejemplo, las empresas dedicadas a la web 2.0 se concentran en algunos barrios de San Francisco. indicando que los efectos locales tienen lugar incluso a escalas menores que las de una ciudad. Este caso es especialmente relevante por que demuestra como una industria claramente global y liberada de las restricciones que provoca trabajar con productos físicos sigue concentrando buena parte de su actividad empresarial ya no en una ciudad sino en algunos barrios. Al tiempo, en este caso se observa claramente como la relación entre Internet, redes digitales, y lo local, redes físicas, opera en ambos sentidos. Estas empresas, que obviamente utilizan intensamente Internet y las tecnologías de la información (como herramientas, como modelo de negocio y como cultura organizativa), muestran que el espacio físico sigue siendo relevante y que ambos espacios, físicos y digitales, son dos partes de una misma realidad.

Concentración de empresas tecnológicas y con negocios en Internet en el área de Silicon Valley (mapa interactivo en The New York Times).

Concentración de empresas de la web 2.0 en algunos barrios de San Francisco (en Google Maps, localización de las principales 25 empresas a nivel mundial que en gran parte se localizan en San Francisco).

En el mismo sentido resulta también interesante la explicación de la paradoja del declive de Cleveland como constatación de la importancia de las redes locales (que se generan en parte gracias a la tecnología digital) en la vitalidad económica (que he utilIzado como ejemplo en otras ocasiones). Esta ciudad del interior de EEUU sufre en los últimos años un declive industrial a pesar de que cuenta con “stocks” (empresas, infraestructura, universidades, una fuerza de trabajo bien formada …) similares a los que podríamos encontrar en Silicon Valley.  La ciudad de Ohio cuenta con una sociedad y un sistema económico con una estructura bastante jerárquica y escasamente conectada en red. Por el contrario,como ya decíamos más arriba, Silicon Valley presenta tupidas redes locales que conectan a los diferentes actores económicos más allá de su estatus. La diferencia es abismal: mientras Cleveland no es capaz de revertir su declive, la región californiana es una de las más activas e innovadoras del mundo.

Mapas conceptuales de las redes sociales que conforman el ecosistema económico en Cleveland y Silicon Valley.

2. Los movimientos ciudadanos

Participación ciudadana. Existe un elevado interés político, casi una obsesión, por lo que se denomina “participación ciudadana”. Pero las iniciativas que surgen desde las administraciones públicas rara vez pasan de ser instrumentos de información y de ratificación de proyectos que han sido ya completamente diseñados sin contar con la opinión de los ciudadanos. Por otra parte, existe en muchas ocasiones un fuerte descontento con las organizaciones oficiales de representación ciudadana en las ciudades, como las asociaciones de vecinos, que al menos en España en muchos casos se han burocratizado y hecho excesivamente jerárquicas y próximas al poder político.

Como ejemplo básico de como los medios sociales, y en particular los blogs, rompen barreras en la comunicación y organización social está el caso de los “blogs de barrios” de la ciudad de A Coruña. Son iniciativas diversas que tienen en común su vocación de informar sobre la realidad más local y que solo en algunos casos son gestionados por la asociaciones de vecinos. Algunos de ellos han sabido integrar servicios tecnológicos (foros, galerías fotográficas, redes sociales …) construyendo una comunidad alrededor de esta plataforma. En el blog Beliscos pequenos realizaban un censo de blogs de barrios en Coruña en 2007, Os veciños na rede teñen moito que contar. Este censo se puede complementar con los enlaces a blogs de barrios coruñeses que Andrés Maneiro ha almacenado en su del.icio.us. Por otra parte el agregador CoruBlogs es otro buen lugar para empezar a conocer blogs escritos desde A Coruña (e integra obviamente los “blogs de barrios”).

Banners de algunos de los “blogs de barrios” y agregadores desarrollados en A Coruña.

Estos blogs, que surgen continuamente en diferentes ciudades, pueden contribuir a cambiar una dinámica de poca participación (al menos por una parte de los vecinos) al dar voz (de una forma barata y fácil) a gente que hasta hace poco no tenía canales de comunicación (ni de presión a los políticos locales).

Activismo ciudadano. Como ya hemos discutido en muchas otras ocasiones en Ciudades enredadas, Internet y especialmente las herramientas de la web 2.0 facilitan el desarrollo de acciones urbanas de todo tipo, desde denuncias a generación colaborativa de información y conocimiento sobre la ciudad o la mejora de los espacios públicos. El activismo ciudadano combina la acción en las calles con el uso de Internet como plataforma de organización y difusión con lo que logra relevancia y generar un debate público sobre problemas que habitualmente los gobiernos locales no saben o desean publicitar o debatir con sus ciudadanos. Entre otros ejemplos ya discutidos anteriormente podemos recordar: Vigilar a los vigilantes, 59 euros de activismo social en Barcelona, Arte colaborativo y denuncia en la ciudad, Los conflictos urbanos en los patios traseros abandonan la discrección y Arregla mis calles.

Respuesta ciudadana a las catástrofes. Las grandes catástrofes que se han sucedido en los últimos años a lo largo del planeta han dado lugar a un fenómeno emergente en que los ciudadanos locales y otros de diferentes partes del mundo que desean colaborar en la solución del problema construyen plataformas digitales para gestionar la información (generada por los propios usuarios) sobre la evolución del problema o para organizar la ayuda. John Robb señalaba a finales de 2007 dos plataformas lanzadas por una emisora local de radio y televisión, basadas en Twitter y Google Maps, desde las que se organizó una respuesta ciudadana rápida para informar sobre el desarrollo y amenanza de los incendios forestales que asolaron en California ese año.

Plataformas basadas en Twitter y Google Maps para la coordinación de información sobre incendios forestales en California en 2007.

3. La acción política

Acción política. El desarrollo en Internet de la campaña electoral de Barack Obama en las primarias y presidenciales estadounidenses, conocida como la triple “o” (“Obama Online Operation”), ha sido espectacular y un éxito rotundo. Es difícil entender el éxito de Obama sin la ayuda que ha significado Internet. En poco más de un año han logrado cohesionar un equipo fuerte y una extensa red de contenidos y activistas organizados en la plataforma BarackObama.com. Para ello han seguido en buena medida el modelo de start-up tecnológica y, en concreto, se han apoyado en las herramientas, cultura y estrategias de la web 2.0. Para conocer con mayor profundidad la estrategia de esta campaña se puede consultar el artículo de The Washington Post Obama’s Wide Web. From YouTube to Text Messaging, Candidate's Team Connects to Voters, o el de Francis Pisani en Ciberpaís, Las elecciones en EEUU y la triple “o”.

En comparación con lo sucedido en 2004, cuando Howard Dean alcanzó también un cierto éxito gracias al uso de Internet para la comuncación y recaudación de fondos, en estas elecciones la estrategia digital se orienta hacia el activismo social a favor del candidato. Así, la campaña de Obama tiene tres pilares básicos: 1) las redes sociales siendo MyBarackObama.com su centro de operaciones digital que cuenta con unos 2 millones de usuarios registrados (“amigos” siguiendo la jerga propia de los servicios de redes sociales en Internet); 2) la mensajería mediante telefonía móvil (SMS); y 3) las bases de datos, alimentadas a partir de la información suministrada por los usuarios en las redes sociales y los SMS.

Ejemplos de usos de BarackObama.com como plataforma para la comunicación local y reclutamiento de simpatizantes y activistas y organización de eventos (en este caso en el área de Nueva York).

Estos tres pilares de la estrategia digital tienen por objetivo final desarrollar organizaciones locales y descentralizadas que se encarguen de la comunicación, casi viral, de los mensajes y de las acciones específicas. Estas organizaciones surgen y se dinamizan sobre la marcha y cuentan con un alto grado de autonomía de acción. Por tanto, el equipo de campaña asume en este proceso un nivel de incertidumbre elevado, algo poco habitual en la política donde se tiende a tratar de controlar de modo estricto todos los mensajes y acciones que forman parte de una campaña. De nuevo la “Internet local” se convierte en fundamental incluso en unas elecciones que abarcan a un país como EEUU y donde los asuntos de debate exceden casi siempre los ámbitos más cercanos.

En otras ocasiones Internet ha permitido organizar respuestas ciudadanas a conflictos políticos como sucedió con la “revolución naranja” en Ucrania o con la más reciente “revolución azafrán” en Birmania. En el primer caso, los manifestantes lograron su objetivo final mientras que en el segundo, a pesar de que el conflicto llego a atraer la atención mundial, el gobierno militar acabó por cerrar Internet al exterior y extinguir violentamente las protestas.

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Imágenes de las manifestaciones de la “revolución naranja” en Ucrania y de la “revolución azafrán” (utilizada para la campaña “Free Burma”) en Birmania.

4. La cultura

Cultura local. Finalmente Internet y las prácticas digitales colaborativas propias de la web 2.0 permiten desarrollar comunidades que comparten intereses culturales y que pueden afrontar proyectos creativos sin necesidad de situarse bajo un paraguas institucional. Cordobapedia es un buen ejemplo de un proyecto de creación colaborativa de conocimiento local´que nació de una iniciativa privada y fue posteriormente asumido por las instituciones públicas. El proyecto impulsado por Afredo Romeo, como su primer proyecto de locapedia, ha generado una base de contenidos textuales y audiovisuales de la ciudad y provincia de Córdoba (más de 8000 artículos en menos de 3 años). El éxito de este proyecto ha motivado su extensión como Wikanda que desarrolla locapedias para todas las provincias andaluzas. A pesar del apoyo institucional siguen siendo proyectos desarrollados por comunidades locales.

Detalles de la página principal de Cordobapedia.

José Luis de Vicente, en su blog Think Tank en ADN.es, ha documentado el sorprendente desarrollo de la música brasileña cuando el negocio discográfico está en una crisis sin precedentes. En La cultura después de la piratería explica como a pesar de que la industria discográfica tradicional ha abandonado en la práctica el mercado brasileño, de más de 180 millones de personas, Internet, la economía de la gratuidad y la cultura de colaboración han permitido el desarrollo de una vibrante comunidad musical local que explota la red como canal de comunicación y distribución y como modelo de negocio. Estos son algunos ejemplos de estas nuevas estrategias, en gran medida locales y digitales, que han alcanzado el éxito en Brasil. Trama Virtual distribuye la producción de más de 50,000 artistas (como los ya famosos Cansei de Ser Sexy) que ofrecen su música de manera gratuita y son remunerados por medio de la publicidad. El éxito local ha acabado por tener repercusión internacional como lo demuestra la populariazación de la música electrónica denominada Baile Funk procedente de Rio de Janeiro, con bandas locales como Bonde do Role.

Página de inicio de Trama Virtual.

Quizás el caso más impactante sea el del Tecnobrega desde el estado de Pará (en Overmundo se puede consultar un análisis de su modelo de negocio). Según J.L. de Vicente: “cada año se editan más de cuatrocientos CDs y 100 DVDs de esta clase de música. Pero ninguno llega a las tiendas de discos; los productores han preferido alcanzar acuerdos con las redes de "manteros" que venden copias ilegales de los grandes lanzamientos internacionales. Los músicos les ceden sus discos gratuitamente y permiten que se quedan con el precio integro de la venta. A cambio, los vendedores se convierten en la red de promoción de estos artistas, que luego recuperan con creces la inversión actuando en grandes fiestas soundsystem en las que llegan a juntarse hasta 15.000 personas”.

Venta de CDs de tecnobrega en un mercado pirata de Belem do Pará y sesión de DJ.

 


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