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30 mayo 2009

Una nativa digital explicando como son los nativos digitales

Ya he escrito antes sobre "nativos digitales" (más aquí), y aún siendo crítico con la simplificación demográfica y cultural que supone el término, refleja la realidad de colectivo creciente (en su tamaño) y emergente (en su relevancia social). Mucha gente está "preocupada" por los nativos digitales: desde los analistas que los intentan comprender y caracaterizar, los educadores que quieren "educarlos" a los políticos que pretenden diseñar políticas para ellos. Probablemente sean los nativos los menos preocupados por esos ejercicios de observación y análisis crítico que, en cierto modo, los encierran en un "observatorio" y pueden contribuir a separarlos del "resto de la sociedad" al calificarlos como diferentes y difíciles de entender.

Puede que parte de esta brecha entre observadores y observados se empiece a cerrar cuando sean los propios nativos los que expliquen en primera persona su visión del mundo, sus valores, preocupaciones y comportamiento. Además, probablemente sus narraciones tengan un valor muy superior al de muchos de los análisis realizados por terceros. Por estas razones, y por la calidad de su trabajo, me ha interesado mucho como una nativa digital a la que he conocido recientemente nos está explicando, con su trabajo y sus apariciones públicas, como son los nativos digitales. Se trata de Annaclara Dalla Valle (su otro blog), una estudiante de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario en Argentina y colaboradora de Alejandro Piscitelli, a la que sigo desde hace un tiempo y con la que he podido compartir conversaciones digitales (esperemos que en un futuro próximo podamos contar con ella en España para participar en proyectos).

Pero para ser consecuente con la introducción de este post, no voy a tratar de explicar quienes, qué o cómo son los nativos digitales. Mi objetivo, por el contrario, es traer aquí algunos de los testimonios en primera persona y reflexiones de Annaclara sobre su propia experiencia y la de su generación. Además de sus blogs, hace poco acompañó a Alejandro Piscitelli en la Feria del Libro en Buenos Aires para la presentación del libro Nativos digitales. Dieta cognitiva, inteligencia intuitiva y arquitectura de la participación, y su intervención constituye toda una declaración de intenciones sobre como se ve una persona que se declara parte de lo que ella o Piscitelli definen como una nueva clase cognitiva.

En el blog de la Revista de Cultura Ñ, suplemento de Clarín, se publicó una reseña de la presentación (Los nativos digitales, ¿le creen más a Google que a los maestros?) donde explican como Alejandro "... presentó a una nativa digital que habló de ella, digna representante de la sociedad 2.0". En el post original, aparecen varios videos (que también están disponibles en el blog del libro); en uno de ellos Annaclara explica su propia experiencia.

Además son muy interesantes algunas presentaciones de Annaclara disponibles en Slideshare, como una sobre nativos digitales que utilizó en la presentación del libro de Alejandro Piscitelli o esta otra más reciente:

12 abril 2009

Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos (Piensa Madrid)

Piensa Madrid, capítulo Cultura digital en la ciudad contemporáneaEn el libro Piensa Madrid / Think Madrid recientemente editado por de La Casa Encendida y coordinado por Ariadna Cantís y Andrés Jaque (post anunciando la presentación del libro) aparece mi capítulo "Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos" donde sintetizo muchos de los temas que he tratado en este blog y otros lugares en los últimos meses. La versión pdf de mi capítulo está disponible en español y en inglés. También podéis consultar a continuación la presentación original que utilicé en Octubre de 2008 y el texto completo del capítulo.

Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos


0. RESUMEN

La diferenciación entre espacios y comunidades físicas y virtuales está ya superada. Asistimos a un proceso de hibridación que modifica nuestras identidades individuales, comunitarias y territoriales. Internet ha facilitado el desarrollo de redes globales, pero paradójicamente se ha reconocido menos su influencia en los entornos locales. Sin embargo las tecnologías digitales modifican radicalmente la forma en que nos relacionamos y organizamos en nuestro entorno de modo que vivimos ya en territorios en que lo digital es tan relevante como lo físico. Las redes hiperlocales y los espacios públicos híbridos son las nuevas realidades a las que nos enfrentamos con la irrupción de Internet y la cultura digital en el entorno local.

1. INTERNET LOCAL

“El futuro ya está aquí, aunque mal distribuido” (William Gibson)

La visión más popular identifica a las tecnologías de la información en general, y a Internet en particular, como la razón de la reducción drástica de las barreras geográficas de modo que ahora las personas pueden comunicarse y colaborar globalmente, independientemente de la distancia física que los separa. Aunque esta es una realidad incontestable, también es cierto que el mundo no se ha hecho más “plano” y la actividad económica y la población sigue estando enormente concentrada a nivel mundial. Las ciudades, como concentradores y motores, son la principal razón de esta aparente paradoja.

Pero además de su efecto global, Internet está teniendo un enorme impacto “local” (entendido a diferentes escalas: nacional, regional, urbana …) pero es este un efecto que ha recibido menos atención de la opinión pública. De este modo el desarrollo de esta “Internet local”, entendida como usos locales más que como tecnologías específicas, ha sido mucho más silencioso pero ha acabado por incorporarse en las prácticas habituales de la vida cotidiana de buena parte de la población que, sin embargo no identifica a Internet como un elemento clave de su vida local.

Presentaré a continuación una colección de ejemplos, muy diferentes entre ellos, de ámbitos sociales, económicos o culturales en los que Internet ha modificado radicalmente la forma en que las personas se organizan, comunican y trabajan a nivel “local”. Existen muchos otros, pero estos nos servirán para ilustrar como esta “Internet local” es mucho más importante en nuestras vidas de lo que tendemos a reconocer. Además, la mayor parte de estos casos han sucedido con las tecnologías “convencionales”, sin necesidad de nuevos desarrollos, como los que se engloban bajo una jerga diversa y extraordinariamente ambigua (con conceptos como computación ubícua, read-write urbanism, locative media o “Internet de las cosas”, entre otros). Estas tecnologías están en gran medida orientadas específicamente a entornos locales generando realidades híbridas, fruto de la integración de procesos y elementos analógicos y digitales.

La economía y la organización de la actividad empresarial

– Eficiencia en las transacciones comerciales: La banca en Internet es posiblemente una de las mayores revoluciones que hemos sufrido en nuestra vida cotidiana. Es un cambio que se ha centrado hasta ahora casi exclusivamente en las transacciones y relaciones comerciales y que por tanto suscita escaso interés desde la perspectiva cultural, pero ha alterado los balances de tiempo y las relaciones que establecemos con un elemento eminentemente local como es la sucursal bancaria. Por el contrario, aplicaciones que requieren desarrollos específicos, por ejemplo mediante información geolocalizada, han tenido menor impacto hasta el momento. Un buen ejemplo es la integración de Internet en la gestión del transporte público, aunque existen algunas experiencias pioneras prometedoras como la aplicación de sistemas de información abiertos para el transporte público en Helsinki.

– Redes locales y cultura empresarial. Más allá de la eficiencia, en la economía participan muchos elementos intangibles. Las relaciones sociales son uno de ellos y las empresas necesitan trabajar dentro de un ecosistema de relaciones con otos actores que funciona tanto a nivel local como global. El efecto de la tecnología facilitando la gestión y las operaciones sin necesidad de concentración geográfica es claro, pero al mismo tiempo existen evidencias de que la concentración espacial sigue proporcionando ventajas competitivas.

John Hagel ha analizado en profundidad [1] la importancia del espacio en la economía del conocimiento digital, aparentemente, "liberada" de las restricciones de lo local y organizada con uma dinámica global, utilizando el caso de los microclusters de empresas de tecnología en Silicon Valley y en la bahía de San Francisco. Por ejemplo, las empresas dedicadas a la web 2.0 se concentran en algunos barrios de San Francisco,lo que indica que los efectos locales tienen lugar incluso a escalas menores que las de una ciudad. Este caso es especialmente relevante por que demuestra como una industria claramente global y liberada de las restricciones que provoca trabajar con productos físicos sigue concentrando buena parte de su actividad empresarial ya no en una ciudad sino en algunos barrios. Al tiempo, en este caso se observa claramente como la relación entre Internet, redes digitales, y lo local, redes físicas, opera en ambos sentidos. Estas empresas, que obviamente utilizan intensamente Internet y las tecnologías de la información (como herramientas, como modelo de negocio y como cultura organizativa), muestran que el espacio físico sigue siendo relevante y que ambos espacios, físicos y digitales, son dos partes de una misma realidad.

En el mismo sentido resulta también interesante la explicación de la paradoja del declive de Cleveland [2] como constatación de la importancia de las redes locales (que se generan en parte gracias a la tecnología digital) en la vitalidad económica. Esta ciudad del interior de EEUU sufre en los últimos años un declive industrial a pesar de que cuenta con “stocks” (empresas, infraestructura, universidades, una fuerza de trabajo bien formada …) similares a los que podríamos encontrar en Silicon Valley. La ciudad de Ohio cuenta con una sociedad y un sistema económico con una estructura bastante jerárquica y escasamente conectada en red. Por el contrario, como ya decíamos más arriba, Silicon Valley presenta tupidas redes locales que conectan a los diferentes actores económicos más allá de su estatus. La diferencia es abismal: mientras Cleveland no es capaz de revertir su declive, la región californiana es una de las más activas e innovadoras del mundo.

Los movimientos ciudadanos

– Participación ciudadana. Existe un elevado interés político por lo que se denomina “participación ciudadana”. Pero las iniciativas que surgen desde las administraciones públicas rara vez pasan de ser instrumentos de información y de ratificación de proyectos que han sido ya completamente diseñados sin contar con la opinión de los ciudadanos. Por otra parte, existe en muchas ocasiones un fuerte descontento con las organizaciones oficiales de representación ciudadana en las ciudades, como las asociaciones de vecinos, que al menos en España en muchos casos se han burocratizado y hecho excesivamente jerárquicas y próximas al poder político.

Como ejemplo básico de como los medios sociales, y en particular los blogs, rompen barreras en la comunicación y organización social está el caso de los “blogs de barrios” de la ciudad de A Coruña [3]. Son iniciativas diversas que tienen en común su vocación de informar sobre la realidad más local y que solo en algunos casos son gestionados por la asociaciones de vecinos. Algunos de ellos han sabido integrar servicios tecnológicos (foros, galerías fotográficas, redes sociales …) construyendo una comunidad alrededor de esta plataforma. Estos blogs, que surgen continuamente en diferentes ciudades, pueden contribuir a cambiar una dinámica de poca participación (al menos por una parte de los vecinos) al dar voz (de una forma barata y fácil) a gente que hasta hace poco no tenía canales de comunicación (ni de presión a los políticos locales).

– Activismo ciudadano. Internet y especialmente las herramientas de la web 2.0 facilitan el desarrollo de acciones urbanas de todo tipo, desde denuncias a generación colaborativa de información y conocimiento sobre la ciudad o la mejora de los espacios públicos. El activismo ciudadano combina la acción en las calles con el uso de Internet como plataforma de organización y difusión con lo que logra relevancia y generar un debate público sobre problemas que habitualmente los gobiernos locales no saben o desean publicitar o debatir con sus ciudadanos [4].

– Respuesta ciudadana a las catástrofes. Las grandes catástrofes que se han sucedido en los últimos años a lo largo del planeta han dado lugar a un fenómeno emergente en que los ciudadanos locales y otros de diferentes partes del mundo que desean colaborar en la solución del problema construyen plataformas digitales para gestionar la información (generada por los propios usuarios) sobre la evolución del problema o para organizar la ayuda. John Robb señalaba [5] a finales de 2007 dos plataformas lanzadas por una emisora local de radio y televisión, basadas en Twitter y Google Maps, desde las que se organizó una respuesta ciudadana rápida para informar sobre el desarrollo y amenanza de los incendios que asolaron California ese año.

La acción política

El desarrollo en Internet de la campaña electoral de Barack Obama en las primarias y presidenciales estadounidenses, conocida como la triple “o” (“Obama Online Operation”), ha sido espectacular y un éxito rotundo [6]. Es difícil entender el éxito de Obama sin la ayuda que ha significado Internet. En poco más de un año han logrado cohesionar un equipo fuerte y una extensa red de contenidos y activistas organizados en la plataforma BarackObama.com. Para ello han seguido en buena medida el modelo de start-up tecnológica y, en concreto, se han apoyado en las herramientas, cultura y estrategias de la web 2.0.

En comparación con lo sucedido en 2004, cuando Howard Dean alcanzó también un cierto éxito gracias al uso de Internet para la comuncación y recaudación de fondos, en estas elecciones la estrategia digital se orienta hacia el activismo social a favor del candidato. Así, la campaña de Obama tiene tres pilares básicos: 1) las redes sociales siendo MyBarackObama.com su centro de operaciones digital que cuenta con unos 2 millones de usuarios registrados (“amigos” siguiendo la jerga propia de los servicios de redes sociales en Internet); 2) la mensajería mediante telefonía móvil (SMS); y 3) las bases de datos, alimentadas a partir de la información suministrada por los usuarios en las redes sociales y los SMS.

Estos tres pilares de la estrategia digital tienen por objetivo final desarrollar organizaciones locales y descentralizadas que se encarguen de la comunicación, casi viral, de los mensajes y de las acciones específicas. Estas organizaciones surgen y se dinamizan sobre la marcha y cuentan con un alto grado de autonomía de acción. Por tanto, el equipo de campaña asume en este proceso un nivel de incertidumbre elevado, algo poco habitual en la política donde se tiende a tratar de controlar de modo estricto todos los mensajes y acciones que forman parte de una campaña. De nuevo la “Internet local” se convierte en fundamental incluso en unas elecciones que abarcan a un país como EEUU y donde los asuntos de debate exceden casi siempre los ámbitos más cercanos.

En otras ocasiones Internet ha permitido organizar respuestas ciudadanas a conflictos políticos como sucedió con la “revolución naranja” en Ucrania o con la más reciente “revolución azafrán” en Birmania. En el primer caso, los manifestantes lograron su objetivo final mientras que en el segundo, a pesar de que el conflicto llego a atraer la atención mundial, el gobierno militar acabó por cerrar Internet al exterior y extinguir violentamente las protestas.

La cultura

Finalmente Internet y las prácticas digitales colaborativas propias de la web 2.0 permiten desarrollar comunidades que comparten intereses culturales y que pueden afrontar proyectos creativos sin necesidad de situarse bajo un paraguas institucional. Cordobapedia [7] es un buen ejemplo de un proyecto de creación colaborativa de conocimiento local que nació de una iniciativa privada y fue posteriormente asumido por las instituciones públicas. El proyecto impulsado por Afredo Romeo, como su primer proyecto de locapedia, ha generado una base de contenidos textuales y audiovisuales de la ciudad y provincia de Córdoba (más de 8000 artículos en menos de 3 años). El éxito de este proyecto ha motivado su extensión como Wikanda que desarrolla locapedias para todas las provincias andaluzas. A pesar del apoyo institucional siguen siendo proyectos desarrollados por comunidades locales.

Del mismo modo, resulta sorprendente el desarrollo experimentado por la música brasileña cuando el negocio discográfico está en una crisis sin precedentes [8]. A pesar de que la industria discográfica tradicional ha abandonado en la práctica el mercado brasileño, de más de 180 millones de personas, Internet, la economía de la gratuidad y la cultura de colaboración han permitido el desarrollo de una vibrante comunidad musical local que explota la red como canal de comunicación y distribución y como modelo de negocio. Estos son algunos ejemplos de estas nuevas estrategias, en gran medida locales y digitales, que han alcanzado el éxito en Brasil. Trama Virtual distribuye la producción de más de 50,000 artistas (como los ya famosos Cansei de Ser Sexy) que ofrecen su música de manera gratuita y son remunerados por medio de la publicidad. El éxito local ha acabado por tener repercusión internacional como lo demuestra la populariazación de la música electrónica denominada Baile Funk procedente de Rio de Janeiro, con bandas locales como Bonde do Role.

Quizás el caso más impactante sea el del Tecnobrega desde el estado de Pará [9]. Según J.L. de Vicente: “cada año se editan más de cuatrocientos CDs y 100 DVDs de esta clase de música. Pero ninguno llega a las tiendas de discos; los productores han preferido alcanzar acuerdos con las redes de "manteros" que venden copias ilegales de los grandes lanzamientos internacionales. Los músicos les ceden sus discos gratuitamente y permiten que se quedan con el precio integro de la venta. A cambio, los vendedores se convierten en la red de promoción de estos artistas, que luego recuperan con creces la inversión actuando en grandes fiestas soundsystem en las que llegan a juntarse hasta 15.000 personas”.

2. CO-EVOLUCIÓN DE LA TECNOLOGÍA Y LAS PRÁCTICAS. HACIA LAS IDENTIDADES HÍBRIDAS

“I link, therefore I am” (William J. Mitchell)

La evolución de las prácticas culturales, sociales y económicas que se describen antes y representan un fuerte impacto de la tecnología digital en el ámbito local y, especialmente, en los espacios urbanos. Pero las características de estas prácticas también indican claramente como en muchas ocasiones suceden sin que se hayan desarrollado tecnolgías (dispositivos, software, servicios ...) especialmente diseñados para ese tipo de usos. Por tanto, más que un proceso determinista en que la tecnología moldea los usos asistimos a un proceso de co-evolución compleja y bidireccional entre tecnología y cultura [10]. En este proceso podemos ya identificar algunas tendencias relevantes que nos señalan el entorno tecnosocial en que nos moveremos, o en el que ya nos movemos, en un futuro próximo.

Por una parte, en los últimos años los dispositivos móviles han experimentado un espectacular desarrollo. Asistimos en estos momentos a un doble proceso: por una parte la diversificación de utilidades (y por tanto de usos) que permiten a los usuarios consumir y crear información digital desde la calle (fotografía, video, textos ...) así como mantener una comunicación continua con sus redes sociales. Pero al tiempo, se está produciendo una convergencia de dispositivos (ordenadores, teléfonos, reproductores de música, cámaras de fotos ....), de aplicaciones (software, servicios web) y de redes (telefonía y datos).

Por otra parte, la extensión de la banda ancha y de sus versiones móviles (desde las redes wifi a la telefonía móvil 3G) permite a los usuarios estar “siempre conectados”. Mientras este nuevo entorno resulta extraño a la mayor parte de la población, aquella que ha pasado una parte de su vida sin conocer Internet o con accesos limitados, surge ahora un nuevo grupo demográfico, que diferentes autores situan en las décadas de 1980 o 1990, para los que la tecnología digital es ya una parte esencial de sus vidas. Estos colectivos han recibido diversos nombres (Generación Y, Millennials, nativos digitales, ....), pero representan una transición cultural brusca que representa una fuerte brecha con buena parte de los miembros las generaciones más viejas.

Incluso aquellos usuarios más adeversos a la tecnología usan cada vez de modo más intenso Internet y otras tecnologías de la comunicación (como la telefonía móvil) y buena parte de esos usos presentan un componente local. A pesar de la explosión de dispositivos, su introducción en la vida cotidiana, su ubicuidad y la miniaturización hace ue en la práctica la tecnología tienda a la invisibilidad.

En conjunto la actividad digital se traslada en gran medida de los hogares y las oficinas, donde el usuario consumía y producía información sentado ante y ordenador personal, a las calles y los espacios públicos donde el usuario despliega una doble actividad social y cognitiva: en el espacio físico y en las redes digitales.

Los procesos de cambio tecnológico y cultural que hemos comentado provocan en conjunto una modificación de la propia naturaleza de nuestras identidades individuales y colectivas. Así empieza a ser habitual, al menos en una parte de la población, que la producción y participación digital de una persona se vaya distribuyendo en diversos medios y espacios en Internet (desde blogs y wikis a servicios de redes sociales o herramientas de mensajería y/o microblogging, por citar solo algunos ejemplos). En todo caso, y por lo que nos interesa en este texto, buena parte de estas actividades digitales presentan un componente local más o menos acusado.

La proliferación de modalidades de comunicación digital ha provocado, al menos en una primera fase, una fragmentación de la identidad (o de su representación mediática) y un incremento en las dificultades de su gestión [11]. Este proceso de fragmentación, o distribución, es quizás inevitable y propio de la evolución de Internet. Este proceso puede considerarse la suma de la propia digitalización de nuestra vida cotidiana, que irremediablemente provoca un aumento de la complejidad y la diversidad, pero también de un proceso de innovación y competencia comercial propio de un sector emergente. La web 2.0 ha abierto la oportunidad de construir redes descentralizadas o distribuidas de usuarios creativos, y ese es el principal valor que defienden sus partidarios. Pero, el proceso de fragmentación individual opera en paralelo. Puede que los peligros que presentan las paradojas del control que pueden aparecer en la web 2.0 se vean contrarrestados por esta redefinición de la presencia de los usuarios en la red. Su fragmentación puede hacerlos más flexibles y difíciles de controlar.

3. ESPACIOS PÚBLICOS HÍBRIDOS [12]

Las transformaciones que sufre nuestra vida y comportamiento en los espacios urbanos nos lleva a preguntarnos por los propios espacios públicos, que se han visto considerablemente afectados en las últimas décadas por los múltiples cambios operados en nuestras ciudades. Los espacios públicos “analógicos” con los que aún convivimos en nuestras ciudades son herencia del modernismo del siglo 19. Fueron diseñados de modo centralizado por una élite que se preocupa por el bienestar del resto de la población, y este modelo parece estar en declive en nuestras ciudades.

La frecuente congestión de nuestras calles provocada por el tráfico de vehículos sería un buen ejemplo de la tragedia de los comunes [13] que afecta a nuestras ciudades. El uso agregado de las vías de comunicación resulta excesivo, como resultado de la suma de decisiones individuales, y provoca la congestión y, como consecuencia la devaluación de los espacios públicos. Por otra parte, en la mayor parte de las ocasiones los espacios públicos son diseñados “de arriba a abajo”, por profesionales y expertos y sin la participación activa de los ciudadanos. En muchos de estos casos, los espacios resultantes no cumplen los requisitos ni cubren las necesidades de los usuarios resultando en un escaso uso. Por ejemplo, en ocasiones los excesos de regulaciones, una forma de tragedia de los anti-comunes [14], dificulta enormemente los usos efectivos.

En la segunda mitad del siglo 20 surgen los espacios “post-modernistas” como respuesta a la obsolescencia de los espacios modernistas que describíamos antes. Los centros comerciales son la culminación de este modelo, y constituyen lo que muchos han considerado como el simulacro de la ciudad, reflejo de la sociedad del espectáculo. Se ha culpabilizado de este proceso a la privatización de los espacios públicos que serían víctimas de una forma de capitalismo en que los mercados se entienden como estrategias de ocupación del poder por parte de grupos de presión. Pero existen explicaciones que tratan de ir más allá del victimismo y que buscan las causas últimas en el deterioro o escasa utilidad [15] de los espacios públicos tradicionales, lo que ha provocado su reemplazamiento en las últimas décadas por alternativas de espacios de uso público y gestión e iniciativa privada. Un caso claro es el éxito de los centros comerciales. Estos nuevos promotores privados, al contrario que los gestores y “diseñadores” de los espacios públicos, aportan funcionalidad y han logrado gestionar eficazmente la realidad posmoderna ligada a la sociedad del espectáculo y a los mecanismos de presión política.

Los espacios públicos tradicionales se han convertido en lo que el antropólogo Marc Augé denomina "no lugares" o el arquitecto Rem Koolhaas “espacio basura” [16]. Los espacios privados de uso público se desplazan a la periferia y los espacios típicamente urbanos pasan a ser empleados como “no lugares” de paso, sin otro uso inmediato. En esta transformación las interacciones sociales se diluyen o simplemente desaparecen. De este modo el capital social se reduce a lo que sucede en los círculos familiares o en los centros comerciales [17]. Si trasladásemos este proceso a Internet podríamos pensar en redes dominadas casi exclusivamente por sitios web comerciales dirigidos a consumidores. Del mismo modo, los espacios privatizados están diseñados con un fin utilitarista y particular y por tanto tienden a reducir las opciones de los usuarios. Son una solución a la ausencia de espacios públicos realmente útiles, pero no son un sustituto completo.

A pesar de todo lo anterior, los espacios públicos, aún devaluados, siguen jugando un papel relevante. Basta observar lo que sucede con los centros de las ciudades cuando algún evento (como una gran cumbre política) provoca el “cierre” de los espacios públicos por razones de seguridad. Las ciudades, entendidas como procesos sociales, desaparecen en gran medida [18]. Podríamos considerar estos eventos como experimentos de ingeniería inversa que nos permiten descubrir el valor de los espacios públicos a los que no se suele prestar excesiva atención.

Es habitual culpabilizar a la propia privatización y al sistema económico capitalista de los males de los esapcios públicos. Estos argumentos constituyen en realidad una simplificación al igualar mercados con modelos de capitalismo oligáricos, estatistas o burocráticos [19]. Buena parte de la gestión de los espacios públicos no responde en realidad a sistemas de mercado. Por el contrario, cuando los mercados funcionan realmente actúan como sistemas de agreagación de información, debate, deliberación y toma de decisiones por parte de los ciudadanos [20]. Por supuesto este proceso requiere que no existan barreras de acceso de modo que todos los participantes pueden acceder libremente a la información. Los sistemas de mercado pueden jugar un papel relevante en la revitalización de los espacios públicos. En este sentido, Internet se convierte en un elemento clave dado que puede permitir eliminar las barreras de acceso.

Por tanto, en primer lugar debemos reconsiderar nuestra definición de espacio público para incorporar la idea de capacidad de auto-organización y añadir a la gestión pública (por parte de los poderes públicos) la de los mercados y de las comunidades de usuarios. Un espacio público no es el resultado de un diseño y unas reglas definidas de los poderes públicos; requiere una cierta capacidad de auto-gestión (que podrñiamos considerar una forma de inteligencia colectiva que surge por efecto de los mecanismso de mercado y comunitarios). Por tanto, los espacios públios necesitan combinar iniciativas públicas, privadas y comunitarias.

En este modelo de espacio público revitalizado falta un elemento fundamental en una sociedad red que vive inmersa en la cultura digital. Internet no puede permanecer por más tiempo al margen de los espacios públicos. Además, Internet (diseñado para ser abierto y generativo) responde al mismo modelo de gestión y organización que definimos para los espacios urbanos. Si incorporamos lo digital a nuestra visión del espacio urbano, comprenderemos que vivimos ya (como proponí en la primera parte de este texto) en espacios híbridos (físicos y digitales al tiempo) y multidimensionales, que podríamos denominar “hiper-realistas” (por el papel central que pasa a jugar el “hiperenlace”), donde se desarrolla la interacción social. Los espacios públicos híbridos de la sociedad red configuran un nuevo procomún, que se constituye como el escenario de creación social e individual que depende cada vez más del diseño de intangibles, de modelos de conocimiento abierto y del empoderamiento ciudadano.

La reinvención de los espacios públicos precisa de una nueva responsabilidad y acción política individual y colectiva, de un manejo adecuado de los mercados, como mecanismos auto-organizados de interacción y toma de decisiones, y, por último, de una nueva visión del funcionamiento de nuestras sociedades. En este nuevo escenario, adquieren especial relevancia en el urbanismo y el diseño de espacios públicos tres elementos novedosos:

  • el diseño de intangibles (un nuevo papel para la arquitectura y el diseño urbano),
  • modelos de conocimiento abierto (que enfrenten la cuestión de la propiedad intelectual) y faciliten el acceso y uso efectivo de la información, y
  • el empoderamiento ciudadano que permita su participación activa en la creación del espacio público e incluya la necesidad de superar las brechas digitales que van más allá de la cuestión del acceso y deben afrontar el uso y la apropiación de la tecnología [21].

4. LOS TRES PELIGROS DIGITALES DE LOS NUEVOS ESPACIOS PÚBLICOS

En la Sociedad Red las ciudades y las sociedades creativas e innovadoras son el resultado de este doble proceso de creación de una Internet abierta y de espacios híbridos, que no está predeterminado ni es necesariamente irreversible. Existen futuros urbanos alternativos donde caben desde las ciudades ferales, a una estricta planificación urbana y territorial que aborte la creatividad, o el modelo de centro comercial extendido. Podríamos identificar tres peligros emergentes que surgen como consecuencia posible del desarrollo de la tecnología alejada del control ciudadano.

La vigilancia contínua y ubícua

El despliegue de tecnología de vigilancia y monitorización de personas en los espacios urbanos (cámaras de video, sistemas de posicionamiento ...) suponen un peligro cuando se sitúan bajo control privado o de las autoridades públicas y no pueden ser controladas por los ciudadanos. Como propone el geógrafo Stephen Grahan [22]: “The real architectures of control, already, are algorithms, software, databases and microelectronic tracking systems, satellites and sensors, linked intimately to physical spaces, infrastructures, and bodies, rather than the obvious architectonic brute force of walls and ramparts”.

El modelo “Facebook” de los nuevos espacios privados

Los servicios de redes sociales, como Facebook o MySpace, permiten hasta cierto punto un control conjunto de contenidos y usuarios [23]. Estos modelos tienen evidentes ventajas para ciertos usos pero también incorporan peligros si los trasladamos a la gestión de los espacios urbanos. Así empiezan a surgir tecnologías y servicios que permiten crear “espacios públicos digitales” en comunidades de propietarios o espacios urbanos. Son capas de información digital sobre el espacio físico que está controlada de modo estricto y en las que su propietario o gestor puede decidir que usos puede realizar otro usuario (por ejemplo, quien puede publicar información o que usos se le pueden dar a los datos). La extensión de este modelo digital de espacio público sería equivalente al modelo de centro comercial como espacio privado de uso público, con las ventajas e inconvenientes que comentábamos antes.

Spam urbano

El spam es uno de los principales problemas que plantea la propia naturaleza abierta de Internet. Las ventajas de las bajas barreras de entrada y el rápido y fácil acceso a los usuarios hace que el correo electrónico y la propia web en todas sus formas (blogs, foros, …) se conviertan en campo de operaciones del spam digital.

En paralelo, la arquitectura, o al menos alguna de sus especializaciones, lleva camino de convertise en una forma de diseño de interfaces. Las fachadas se convierten en pantallas en las que fluye de modo continuo información a la que pueden acceder los usuarios de la ciudad. Pero al igual que la ubicuidad de Internet hace extremadamente sencillo que el spam llegue a los usuarios (otra cuestión es que sea efectivo), la ubicuidad de las pantallas digitales en edificios y espacios públicos las convierte en una oportunidad para el desarrollo de una nueva forma de basura: el spam urbano.

El uso de los edificios como pantallas ha sido abordado hasta el momento por arquitectos y diseñadores con ánimo experimental y por artistas que utilizan la piel urbana como otro “new media”. Pero la evolución tecnológica está pasando de los usos experimentales y artísticos a otros en que las fachadas y otras pantallas urbanas funcionan como interfaz rutinario para la visualización de información destinada a usuarios convencionales y, por tanto, potencialmente como medio para la publicidad o para ofrecer información intrusiva y no deseada. En resumen una nueva formna de spam que no deja de ser digital aunque abandone las pantallas de nuestros ordenadores. Las ciudades podrían acabar por convertirse en pastiches llenos de los equivalentes a los banners en flash o los pop-ups. Si estos son ya suficientemente incómodos en las pantallas de nuestros dispositivos personales, su extensión a los espacios públicos podría ser extraordinariamente perverso.

NOTAS

[1] Fractal Spikes and Global Competition. The New York Times, 20 Diciembre 2007. Silicon Valley Shaped by Technology and Traffic.
[2] http://www.networkweaving.com/blog/2007/12/perplexing-economy.html
[3] Pueden seguirse en estos tres sitios: http://beliscospequenos.blogspot.com/2007/03/os-vecios-na-rede-teen-moito-que-contar.html, http://delicious.com/amaneiro/blogs+barrios, http://www.corublogs.org/
[4] Pueden consultarse numerosos ejemplos en: http://www.adn.es/blog/ciudades_enredadas/
[5] http://globalguerrillas.typepad.com/globalguerrillas/2007/10/journal-platfor.html
[6] Juan Freire (2008). Influencia de Internet en las elecciones en EEUU. Cuadernos de Periodistas, Asociación de la Prensa de Madrid, número 15 (pdf)
[7] http://www.cordobapedia.org/, http://www.aromeo.net/category/locapedias/, http://www.wikanda.es/wiki/Portada
[8] José Luis de Vicente, en ADN.es. La cultura después de la piratería.

[9] en se puede consultar un análisis de su modelo de negocio.
[10] Adam Greenfield (23006). Everyware: The Dawning Age of Ubiquitous Computing. New Riders Publishing.
Daniel Hill, en City of Sound. The street as platform.
[11] Freire J (2008). Redes sociales: ¿modelos organizativos o servicios digitales? El Profesional de la Información 17(6):585-589
[12] Este texto está adaptado de una conferencia que tuvo lugar en el Medialab Prado en Noviembre de 2007 y que Regine Débatty resumió en: http://www.we-make-money-not-art.com/archives/2008/05/juan-freire.php
[13] http://en.wikipedia.org/wiki/Tragedy_of_the_commons
[14] http://en.wikipedia.org/wiki/Tragedy_of_the_anticommons
[15] Como propone Bernard Rudofsky en el libro Streets for People (editado por DoubleDay en 1969): “For centuries, the street provided city dwellers with usable public space right outside their houses. Now, in a number of subtle ways, the modern city has made streets which are for ‘going through’, not for "staying in”.
[16] Marc Augé (1993). Los no-lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Gedisa. Rem Koolhaas (2007). Espacio basura. Gustavo Gili. Texto disponible en: http://www.btgjapan.org/catalysts/rem.html
[17] Un proceso que ya describió para el contexto norteamericano Robert Putnam en el libro Bowling Alone (Simon & Schuster, 2001)
[18] Un buen ejemplo lo tenemos en el caso de la ciudad australiana de Sydney y la cumbre de la APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation) que se celebró allí en 2007. La transformación urbana provocada por las medidas de seguridad ha sido documentada en los blogs Subtopia (Fenceland) y City of Sound (The Anti-Fun Palace: APEC Fence, Sydney lockdown).
[19] William J. Baumol, Robert E. Litan & Carl J. Schramm (2007). Good Capitalism, Bad Capitalism, and the Economics of Growth and Prosperity. Yale University Press
[20] Siguiendo la idea de que “los mercados son conversaciones” que popularizó el libro The Cluetrain Manifesto.
[21] http://nomada.blogs.com/jfreire/2008/11/brechas-digitales-apropiaci%C3%B3n-y-educaci%C3%B3n.html
[22] http://subtopia.blogspot.com/2007/09/city-in-crosshairs-conversation-with.html
[23] Freire J (2008). Redes sociales: ¿modelos organizativos o servicios digitales? El Profesional de la Información 17(6):585-589

03 abril 2009

Entrevista sobre ciudades, innovación social y sostenibilidad (Observatorio del Diseño y de la Arquitectura)

El pasado 12 de Febrero visité el Observatorio del Diseño y la Arquitectura de la Región de Murcia para presentar una conferencia sobre "Ciudades, innovación social y sostenibilidad" dentro del ciclo denominado Panel de Sostenibilidad.

El paradigma de una arquitectura que busca construir un máximo confort vital con el menor impacto posible en el medio, es una cuestión que la arquitectura ha aceptado como extraordinariamente significativa para su futuro. Una significación que trata de ir lo más lejos posible y busca lograr que cada construcción pase de ser una planta consumidora de energía a una planta productora de la misma. Este es un futuro que necesita de una narrativa múltiple en el que la creación y la comunicación funcionen siempre simultáneamente.

Es esta necesidad de construir un conocimiento altamente informado lo que nos lleva a generar este ciclo de conferencias que hemos llamado Panel de la Sostenibilidad. Es un criterio de agrupación de los conceptos que informan el tema central pero también el inicio de un criterio de edición clasificada de esos conocimientos, en la seguridad de que al menos todos los puntos de vista esenciales estén debidamente representados.

El panel se configura con la participación de hasta 18 destacados expertos, profesionales, o científicos, que con sus contribuciones sucesivas irán desvelando la totalidad de los significados contemporáneos del concepto de sostenibilidad.

La invitación me llegó de José María Torres Nadal, miembro del Comité Asesor y Catedrático del Departamento de Proyectos de la Universidad de Alicante. Mi visita fue además una excelente oportunidad para conocer a buena parte del equipo de Proyectos de la Escuela de Arquitectura en Alicante, un espacio donde José María y el resto del equipo, con gente como Enrique Nieto, han logrado desarrollar un método de aprendizaje basado en la experimentación y la participación activa de los estudiantes con unos resultados muy interesantes.

Pero además, Halldóra Arnardóttir me realizó una entrevista que ahora ha aparecido publicada en la mediateca del Observatorio (además puede descargarse en formato pdf).

- Para empezar a situarnos, quiero comentar sobre tus tres profesiones: biólogo, profesor en la universidad y blogger. Eres un enlace entre la ciencia, la enseñanza y la comunicación, aunque la trasmisión del conocimiento aparece en muy distintas formas y el acceso hacia ella es para gente de distintos campos sociales. En cierta manera estás estableciendo una red que incluye la gestión de información y colaboración. Ejemplos serían Fismare y e-Cultura.

Sí, efectivamente. Es un objetivo personal, que va más allá de mi papel en las instituciones en las que trabajo. Yo creo en la comunicación en la universidad, es una forma de salirse de las limites de la universidad, que suelen ser bastante cerrados y pocos permeables a la sociedad. Quiero tratar de establecer redes de trabajo con gente fuera del ámbito académico y con el mundo de la empresa. Fismare nace de nuestro trabajo en la universidad para poder gestionar y liderar proyectos ambientales. e-Cultura es una empresa ya consolidada con la que establezco contacto y una relación muy estrecha basada en proyectos en los que trabajamos conjuntamente.

- ¿Cómo relacionas la biología con la gestión cultural para el desarrollo territorial?

e-Cultura no forma parte de mis actividades en el campo de la biología. Yo tengo unos intereses en el ámbito cultural que discurren en paralelo con mi visión de la biología. Me refiero básicamente el papel de la tecnología en la sociedad. No me interesa la tecnología por si misma. Lo que me interesa es el impacto de la información, cómo tenemos que informarnos y como podemos usarla para actuar. También me interesan las ciudades como fenómenos sociales, no tanto como procesos arquitectónicos. Todo esto me lleva a plantearme reflexiones y proyectos sobre organización, innovación y creatividad. ¿Qué papeles juegan todas estos factores en cómo se conforma la sociedad? Y aquí es donde conecto con la gente de e-Cultura, que tienen una visión muy similar a la mía acerca de la sociedad y el mundo.

e-Cultura cuenta con un ámbito de actuación más convencional muy relacionado con la gestión del patrimonio, pero tiene otro que me es más próximo ligado a la gestión de la creatividad y muy centrado en la aplicación de las ideas y métodos del pensamiento de diseño, trabajando sobre servicios y procesos. En este campo surge una relación muy particular que se hace cada vez más intenso, creo que principalmente por que compartimos una visión y nos encontramos a gusto trabajando en colaboración.

- ¿Es esta una forma de pensar en la que el ámbito cultural es interdisciplinario, las distintas profesiones entre las ciencias naturales y las sociales trabajan juntas para enriquecer la sociedad?

Efectivamente, pero sobre todo es una forma de pensar aplicable a proyectos concretos. Yo creo cada vez más que en la universidad se abusa del proceso de reflexión teórica, o al menos no se enriquece con el trabajo sobre proyectos tangibles. Entiendo que los procesos son mucho más productivos cuando te propones trabajar sobre proyectos concretos. Es decir, “construir cosas” y desarrollar proyectos con fines específicos y restricciones es también una forma de investigar y de explorar. Y, cuando exploras, te equivocas muchas veces, pero también aprenderás muchas cosas. En el ámbito ambiental este enfoque es fundamental, por que en realidad el nivel de incertidumbre de nuestro conocimiento y de los propios procesos con que trabajamos es enorme. Tratar de contar con todas la certezas antes de pasar a la acción es imposible, te lleva a la parálisis.

- Sí, es una investigación cualitativa, en este sentido. No conoces el proceso exacto al principio, lo sabes después.

Sí, efectivamente. Esto tiene unas derivadas políticas que son importantes. Muchas se ha aplicado mal, en mi opinión, el principio de precaución: “si no lo sé, no hago nada”. Pero la posición opuesta también es peligrosa por que lo justifica todo.

Yo creo que existe un punto intermedio, que representa la actitud más positiva, de aprender haciendo. Es decir, pasar a la acción pero de un modo reflexivo y crítico.

- En el vocabulario de tu curriculum aparecen palabras como “gestión”, “desarrollo”, “red”, “organización”, “estrategia”, “código abierto”, “colaboración”, “innovación”, “iniciativas” entre otras. Percibo con ellas ciertas inquietudes que promover la sociedad. ¿Es cierto?

Sí, yo creo que los grandes retos a los que nos enfrentamos en el campo ambiental, así como en las ciudades o al afrontar el reto de la sostenibilidad no son tanto los problemas técnicos o científicos, que sí existen y debemos que resolverlos, sino cómo traducir estos avances en proyectos efectivos, que forzosamente deben implicar a mucha gente en una forma de acción colectiva.

El gran reto es cómo gestionar el proceso de cambio: cómo involucrar a un colectivo amplio (como podrían ser los vecinos de una ciudad) en un proyecto y cómo desarrollar y liderar  proyectos que tienen que ser necesariamente descentralizados. Tienen que nacer y dinamizarse desde la base y siempre necesitas una participación activa de los usuarios. Para mi esto es un enorme reto. Desde este punto de vista, no existe una única manera de resolver los problemas, contamos con múltiples soluciones que siempre tienen un beneficio pero también un coste. Es aquí donde yo creo que la tecnología es relevante, porque con la tecnología, y especialmente con todo lo que está pasando con Internet, las formas de comunicación y colaboración cambian radicalmente. Es mucho más fácil colaborar y es más sencillo que estos procesos se visualicen ante la sociedad. Antes nos encontrábamos con problemas económicos y de tiempo, que creaban barreras e impedían el acceso. Era muy complicado hacer ciertas cosas que ahora son enormemente sencillas.

- ¿Utilizas el blog como una forma de diario, una forma de expresar un proceso? ¿No se entiende como el resultado o el fin de la investigación?

El blog me resulta enormemente útil cuando lo utilizo así. Es un reflejo de mi actividad dado que lo empleo como una herramienta para comunicar durante el proceso de investigación. Es una forma de construir una red de personas que debaten y colaboran, pero en forma digital. Y, esto te permite trabajar de otra manera. 

Para mí la sociedad tiene pendiente la asignatura de aprender como tecnología puede ayudar a reducir nuestros desplazamientos y nuestro consumo de tiempo y energía. Las soluciones tecnológicas ya están aquí pero aún no somos suficientemente eficaces en su uso. Aún tenemos que aprender a manejar la tecnología, a rediseñar nuestro estilo de vida y a cómo organizarnos para que seamos mucho más eficientes en esos procesos.

- Moviéndonos hacia la arquitectura y nuestro ambiente construido, la situación es muy compleja en el contexto de flujos sociales, económicos y políticos, incluso en relación con las fuentes de energía. ¿Podemos aprender algo de la empresa Fismare que trabaja sobre la gestión y la sostenibilidad de los ecosistemas costeros?

No lo sé, a lo mejor somos nosotros los que hemos aprendido de los arquitectos. Yo creo que la arquitectura está dando pasos muy interesantes. Siempre he sido crítico con la arquitectura, pero al tiempo en pocos ámbitos profesionales veo el interés cómo el que algunos arquitectos muestran por trascender el ámbito especifico de su trabajo, para ser interdisciplinares y preocuparse por lo que va más allá de los edificios. Por ejemplo, la utilización de las ciencias sociales, de la propia biología o su preocupación por comprender los procesos políticos y su efecto sobre los espacios urbanos y el territorio. Es cierto que esto lo hacen sólo algunos mientras otros muchos siguen con la práctica y visión convencionales. En otras ocasiones este interés se queda en un mero deseo y no va más allá. Pero también es cierto que en otros ámbitos profesionales el desarrollo de estas inquietudes es aún mucho menor.

Yo creo que los problemas a los que nos enfrentamos con la sostenibilidad, el territorio, la gestión urbana… son problemas que requieren soluciones “de abajo a arriba” y que por tanto implican innovación social que se manifiesta en un cambio de actitud de la gente y en el desarrollo de proyectos colectivos. Y, esto implica que tienes que ir más allá de lo estrictamente profesional centrado exclusivamente en una solución científica y técnica. Necesitas construir procesos en los se involucran gentes con perfiles muy distintos pero que trabajen conjuntamente. La interdisciplinaridad significa que la gente se reúne y resuelven problemas conjuntamente aprendiendo unos de otros. Partiendo de su profesionalidad, este tipo de actores tienen una visión de conjunto y son capaces de entender el lenguaje, las metodologías y los códigos de otras disciplinas, por ejemplo de los economistas o de los antropólogos, para afrontar el problema. No se trata de que yo haga el trabajo que corresponde al profesional de otra disciplina, pero si necesito entenderlo para que podamos coordinarnos. Este cambio de papel es cada vez más relevante y lo es especialmente para los arquitectos.

- ¿Cómo entiendes la palabra sostenibilidad, como biólogo y con una experiencia de colaboraciones muy valiosa? ¿De donde viene?

Yo creo que tiene un significado profundo e identifica la idea de crear unas condiciones de vida que no se agoten por si mismas, que se puedan mantener indefinidamente. Pero al tiempo, esas condiciones de vida deben contar con una calidad razonable. Cuando esa visión la quieres hacer operativa puede pasar a transformarse en resultados muy distintos. Por tanto, no existe una definición única de sostenibilidad, dado que tiene un componente político y subjetivo que se traslada en que existan muchas formas diferentes de entender nuestra vida y nuestro papel en el plantea y todas ellas pueden ser igualmente razonables. Por el contrario vivimos instalados en un discurso un tanto simplista, pero políticamente correcto, y que se traduce en que la definición de sostenibilidad es única y en que existe un objetivo final también único sobre el que supuestamente existe un consenso. En este escenario simplista, la discusión se entabla solo sobre cómo llegar a ese objetivo final. La realidad no tan sencilla, existen escenarios alternativos que no tienen por que ser mejores o peores; todo tiene sus pros y sus contras. Y entre estos escenarios apareen opciones extremas; por ejemplo existe gente partidaria de volver a lo natural de una forma radical abandonando los avances tecnológicos. Pero si optásemos por esa vía nuestro estándar de vida cambiaría radicalmente y esto no sería aceptado por una gran mayoría de la población. En oposición, otra gente entiende lo útil y positivo de vivir en un medio mucho más artificial, más intervenido por el hombre, pero que genera bienestar. 

Las dos posiciones pueden ser conceptual y éticamente correctas, al menos mientras respeten la opinión de los otros. Es decir, nos encontramos ante una cuestión sujetiva, y esto es algo que tenemos que empezar a entender. No hay una forma única ni mejor de “ser sostenible”.

- Esta cuestión de interpretar nuestra forma de vivir, nos lleva a otra cuestión. Para entender el compromiso necesario con el medio ambiente ¿quizás ayudaría repensar conceptos como los de modernidad, bienestar, lujo y progreso para que no nos sintamos como perdedores? Es fundamental cómo explicamos las cosas. Es decir, ¿hace falta redefinir nuestros valores para nuestros hogares?

Yo creo que hay varios elementos que son independientes pero que al tiempo los necesitamos a todos para alcanzar la necesaria visión de conjunto. Primero, nuestro modo de vida, para el que partimos de una visión casi monolítica en el sentido de que solemos considerar que “tener más” se traduce en mayor calidad de vida. Pero poco a poco vamos entendiendo que las posesiones materiales no son la única manera de medir nuestra calidad de vida. Puede parecer obvio, pero es un proceso de cambio en el que la sociedad avanza muy lentamente. Creo que la crisis en que estamos inmersos ahora está acelerando esta transformación de las actitudes. Ha hecho que mucha gente empiece a pensar que a pesar de que antes vivía en un mundo muy opulento no era realmente satisfactorio. Esto es un elemento importante, ¿cómo queremos vivir? Es decir, ¿qué significa el bienestar para nosotros? ¿Cuál es nuestro objetivo como individuos y como sociedad?

Después, creo que tenemos otro elemento trasversal que es también importante. Hasta ahora se pensaba que nuestro soporte vital, los ecosistemas, tenía que conservarse de forma muy estricta. El ecologismo siempre estuvo muy asociado con una visión muy tecno-fóbica. Es decir, se asociaba la tecnología con la industrialización y la industrialización con el deterioro. Yo creo, por suerte, que está cambiando este punto de vista siguiendo la evolución de la tecnología y su impacto sobre el entorno. Empiezan a acumularse muchas evidencias que demuestran que la tecnología no es buena o mala por si misma, que todo depende de como y para que la usemos. Empieza a surgir  mucha gente trabajando en sostenibilidad y en el mundo ecologista (creo que en America más que en Europa) que se preocupan ya por el papel positivo que puede jugar la tecnología. Es decir, que entiende que es la combinación de tecnología e innovación social la que nos puede colocar en la ruta de la sostenibilidad.

Con esto quiero decir que, por ejemplo, el debate sobre el consumo energético engloba realmente dos debates. Uno lo podríamos formular como ¿cuánta energía necesito consumir? Pero sea cual sea la respuesta siempre voy a necesitar consumir energía. La visión tecnofóbica, que nos explica que lo mejor es no consumir nada, es inviable, y de hecho la inmensa mayoría de la población no quiere vivir así.

El otro debate nos plantea ¿cómo la produzco?, ¿cómo la distribuyo?, ¿cómo la gestiono? Estos son debates fundamentalmente tecnológicos. Si yo me preocupo por la sostenibilidad pero olvido la parte tecnológica, no podré solucionar ningún problema.

En esta línea, el discurso de Al Gore era muy catastrofista. Tuvo mucho impacto y efectos positivos relacionados con la concienciación pero era al tiempo catastrofista y perverso porque sólo planteaba el problema, pero no la solución. Ahora estamos entrando en la fase de preguntarnos cuáles son las soluciones. Todo lo que está pasando alrededor de las energías renovables e incluso el debate sobre la energía nuclear nos sitúa en una actitud diferente. No todo el mundo va a apostar por las mismas soluciones porque no percibimos de igual modo los beneficios que nos proporcionan, pero ahora empezamos a tener un debate positivo en busca de soluciones constructivas.

- Y claro, esto afecta a la arquitectura, a los materiales y a la industria de la construcción.

En esa fase negativa, que comentaba antes, todo lo que se etiquetaba como sostenible, desde un diseño a los materiales de construcción, eran casi siempre considerados ornamentos. Muy poca gente se preocupaba por si esa sostenibilidad era real o no. En cambio ahora sí estamos pasando a una fase de preocupación, y acción, real. Ahora vamos más allá de la etiqueta, la imagen comercial de los sostenible se ha agotado. Ahora preguntamos: ¿Qué sentido tiene utilizar un material u otro? ¿Qué impacto tiene un tipo de construcción? Yo creo que esta fase en la que estamos entrando es mucho más interesante y positiva.

- Pero, todavía utilizamos mucho ladrillo aunque consume una energía enorme en su producción.

Sí. No soy especialista en este tema, pero en España se ha desarrollado muy poca investigación en estos temas. Es decir, se sigue construyendo como se hacía hace ya muchos años. Y los criterios energéticos o de eficiencia no están tan implantado como se debería.

- Por otro lado, han surgido varias propuestas en arquitectura acerca de mejorar la eficiencia de los edificios en términos de captación de la energía y aislamiento (i.e. paredes y cubiertas ajardinadas). Para concluir y para hacer una referencia a la biología, ¿cuál es el papel de la naturaleza aquí, puede colaborar con la tecnología?

No me refiero sólo a ofrecer fuentes de energía, pero también a aprender de sus estrategias; y a cuestionar la permanencia de las cosas, la capacidad de aceptar el cambio y asumir la renovación de los materiales.

Creo que has planteado dos preguntas interesantes. Podemos aprender mucho de la naturaleza. Ciertos procesos que suceden en la naturaleza, consecuencia de que la naturaleza es un sistema complejo, suceden también en las sociedades humanas. Por ejemplo, podemos aprender mucho del proceso de sucesión ecológica, del cambio temporal que podemos observar en los ecosistemas. Nosotros tenemos, en particular en los últimos años, una visión sumamente “cortoplacista” y una enorme dificultad para entender la incertidumbre y el cambio. En la naturaleza, por el contrario, el cambio es la norma. No existe la estabilidad.

Esto nos lleva a otra idea que me parece importante, sobre cómo está “diseñada” la naturaleza (y como podemos ahora participar en su rediseño mediante nuestra acción). Puedes diseñar para la eficiencia, para la optimización. Pero los diseños óptimos siempre acaban desapareciendo cuando se produce un cambio en las condiciones del entorno. Lo óptimo acaba fracasando, si le damos tiempo suficiente, por el cambio es la norma. La evolución lo muestra muy claramente. Los diseños de organismos que están muy bien optimizados, y por tanto muy adaptados a determinadas condiciones, desaparecieron con mayor frecuencia.

En contrapartida aparece la idea de resiliencia, que se maneja ya en muchos ámbitos. Es un concepto próximo, pero no sinónimo, al de resistencia. Es la capacidad de un sistema para absorber un impacto o un cambio. No como algo rígido que cuando es golpeado corre serio riesgo de romperse, pero como algo flexible que si recibe un golpe se recupera. La resiliencia de los ecosistemas es un tema en el que la ecología lleva ya mucho tiempo trabajando tratando de contestar a la pregunta ¿qué capacidad tiene un sistema para absorber los cambios? Por ejemplo, ante los incendios no todos los bosques responden igual. Los bosques “artificiales”, que creamos nosotros mediante plantaciones, suelen ser mono-específicos y por tanto muy poco resilientes y con poca capacidad de resistir un incendio. Cuando se produce un incendio estos bosques suelen destruirse casi por completo. En cambio los bosques naturales responden mucho mejor lo que hace que, a largo plazo, su probabilidad de pervivencia sea mayor.

El concepto de la resiliencia aparece también en la ingeniería. Por ejemplo cuando se diseña un avión se tratan de cumplir dos objetivos, en gran medida contrapuestos: que sea rápido pero también que resista cualquier imprevisto. Esto es así por que sabemos que en el largo plazo un avión siempre va a tener algún imprevisto, va a sufrir  una situación extrema.

Este mismo tipo de enfoque es el que algunos políticos y científicos sociales están empezando a aplicar en relación con los sistemas sociales. Digamos que los sistemas sociales son más sensibles a los cambios y necesitan estar capacitados para “absorber” los impactos. Esta línea de reflexión y de diseño creo que es muy interesante para el mundo de la arquitectura. Todo lo que se ha aprendido en biología sobre evolución, sobre el cambio en el tiempo y sobre el concepto de resiliencia es muy utilizable en otros ámbitos como el de la arquitectura porque las reglas que gobiernan los dos sistemas son muy parecidas. Al fin y al cabo ecosistemas y ciudades son sistemas complejos. Pero, además, ecosistemas y ciudades “conviven” en un mismo territorio que debemos gestionar de forma integrada.

22 marzo 2009

La educación puede suceder en cualquier momento, en cualquier lugar (Simposio Educación Expandida, con Zemos98)

Simposio Educacion Expandida

En concreto el Simposio cuenta con tres ejes de actividades: talleres, presentaciones de proyectos y Cconferencias. Empezando por estas últimas contamos con tres invitados muy especiales: Jesús Martín-Barbero (Ciudad educativa: de una sociedad con sistema educativo a una sociedad del conocimiento y el aprendizaje), Brian Lamb (La urgencia de una educación abierta: emociones baratas, reutilización radical y aprendizaje basado en la sindicación de contenidos) y Ronaldo Lemos (Futuros retos para la educación: Comunidades, cultura libre y propiedad intelectual).

Respecto a los proyectos, contamos con 10 participantes (y sentimos no haber dispuesto de más tiempo para dar cabida a todas las propuestas que recibimos) que nos mostrarán como "la educación puede suceder en cualquier momento, en cualquier lugar":
  • Gonzalo Frasca. Los juegos –y el videojuego particularmente– permiten modelar sistemas (...) más
  • Julian Boal. El teatro del oprimido es un método teatral creado en Brasil en los años 70 (...) más
  • David Gómez Fontanills. El proyecto GRFwiki se basa en un software Mediawiki completado (...) más
  • Marcos García y Laura Fernández. El modelo de taller Interactivos? desarrollado en (...) más
  • Antonio Lafuente. El objeto de este proyecto en curso es explorar las posibilidades de (...) más
  • LaFundició+Catarqsis. Open-roulotte propone al equipo docente y los alumnos y alumnas del (...) más
  • Platoniq. El Banco Común de Conocimientos (BCC) es una experiencia piloto sobre el (...) más
  • Clara Boj. El arte contemporaneo conforma, con plena seguridad, un panorama espectacular (...) más
  • AMASTE .CASI TENGO 18 es un programa de acción socio-cultural y educación no-formal dirigido (...) más
  • Oscar Martínez Ciuró. La adopción de las nuevas herramientas tecnológicas (en cualquiera de (...) más
Por último se organizan cuatro talleres, alguno se ha celebrado ya previamente y el resto ocuparán las mañanas de la semana del Simposio:

  • Banco Común de Conocimientos. Este taller de Banco Común de Conocimientos es un grupo de trabajo cerrado en el que se lleva trabajando una serie de meses y que será de mayor intensidad la semana previa al festival (...) más
  • Aproximación al proceso creativo (e-cultura). Este taller es una versión compacta de los Laboratorios de Innovación Cultural que la organización e-cultura.net realiza. En ellos se desarrolla un proceso de aprendizaje activo sobre metodología (...) más
  • Introducción al teatro del oprimido. Julián Boal (...) más
  • La fábrica expandida. Con este taller se pretende aprovechar la oportunidad de generar una actividad dentro de esta edición del Festival Internacional ZEMOS98 para utilizarla como dispositivo que colabore en procesos (...) más

22 enero 2009

La motivación de los estudiantes: ¿una clave para el éxito de la educación?

students at RISDEs un verdadero placer seguir el trabajo de John Maeda como Presidente de la Rhode Island School of Design (RISD) a través del blog our risd y su canal en twitter. Es pronto aún para poder evaluar la eficacia de su estilo de liderazgo pero es claro que está reinventando la gestión de una institución académica, especialmente en lo que se refiere a la comunicación y la transparencia. En The Day After identifica cuatro características de los estudiantes del RISD:

RISD was my first choice. It’s rare to hear someone say that RISD was their second or third choice. It’s usually been their lifelong dream.
RISD teaches critical thinking. Many students come to RISD because of the strength of our liberal arts offerings and how critical thinking intertwines with critical making.
I did it on my own. RISD attracts a certain kind of student that wants to figure out how do things on their own. The honest way. The only way, for some.
I know what I want. There is a kind of laser-guided focus in many of our students towards the pursuit of a goal that drives them to levels of passion that are simply unfathomable.

Personas desean estar en esa institución, que aprender a pensar críticamente y a actuar autónomamente, y que saben lo que quieren y lo buscan con pasión. En resumen, los colaboradores ideales para una organización que quiera educar de forma creativa e innovadora. Cuando se discuten los problemas (y soluciones) de la educación se suele olvidar el factor humano, a pesar de ser fundamental y crear las condiciones necesarias (aunque no suficientes) para el éxito de un proyecto. Pero no deberíamos utilizar la reflexión de Maeda en sentido negativo, para culpabilizar a los estudiantes de los fracasos. Instituciones creativas y profesores apasionados atraen a estudiantes motivados y este círculo se retroalimenta de modo continuo. Cuando ni la institución ni sus profesores atraen a estudiantes creativos, surge un problema de difícil solución por que entramos en un bucle de degeneración progresiva.

30 diciembre 2008

A modo de síntesis de un año paradójico: Nuestra sutil transformación en cyborgs cognitivos

Diferentes circunstancias, felices e ingratas, me han tenido alejado en los últimos días de este blog y del resto de la red. Parece que la vida recupera su curso y yo intento volver a su flujo. Espero lograrlo y que el 2009 sea desde sus comienzos un año activo y vital. Incluso, ¿por qué no?, feliz a pesar de las crisis globales y locales, colectivas y personales. Pero no quería despedirme de este contradictorio 2008 (donde he disfrutado grandes alegrías y estímulos y algunos sinsabores y fracasos aún mayores) sin hacer referencia a el último post en Soitu.es | Piel digital: (del que debería haber ya salido una segunda parte, mucho más breve, cuyo borrador, por lo que comentaba al principio, lleva días esperando por mi). Este post resume, para lo bueno y para lo malo, muchas de las preocupaciones (en este caso intelectuales) que han guiado mi actividad digital en este año.

Pido disculpas ya por adelantado por un título, Nuestra sutil transformación en cyborgs cognitivos, opaco y muy probablemente excesivo. Lo mejor de retrasar ciertos comentarios es dar tiempo a que otros puntualicen y mejoren lo ya dicho. Por eso, además de la lectura del texto quiero recomendar el post de Edu Williams, ¿personas o máquinas?, donde traslada y amplia mi reflexión al mundo del turismo recuperando muchas ideas sobre las que él ha trabajado en los últimos meses. Y de paso, recordar también un comentario de Dolors Reig al post de Soitu donde plantea, entre otras cuestiones, que los bloggers son de hecho ya algunos de los comisarios digitales más relevantes, algo con lo que concuerdo plenamente aunque nunca lo he citado de este modo. Pero, finalmente, todos somos, o deberemos serlo en un futuro muy próximo, comisarios y para ello vamos camino de convertirnos irremediablemente en cyborgs coginitivos. Por el momento, como plantea otro comentario a mi post, que intuyo de Juan Varela, tratamos de aprender a comportarnos como cyborgs sentimentales. Pero os dejo ya con el texto de mi post. Feliz 2009.

Inevitablemente uno de los debates pendientes sobre la cultura digital es el de los intemediarios, a los que yo denominé "comisarios digitales" en un par de artículos (Los contenidos de la web 2.0 cotizan cada día a la baja y Se buscan comisarios digitales, y que sinteticé en De la devaluación de los contenidos a la emergencia de los comisarios digitales; más aquí). La novedad de la era digital es que todos podemos ser comisarios digitales, pero necesitamos competencias tecnológicas y tiempo. Y quedándonos con la segunda parte de la ecuación, si disponemos de tiempo debemos optar por dedicarlo a nuestro trabajo de "comisariado" o a otros fines que nos puedan resultar más atractivos o útiles. Por estas razones, es previsible que una mayoría de la población, incluso de aquellos con habilidades tecnológicas y tiempo disponible, acaben por preferir que otros intemedien por ellos y les proporcionen un buen menú de información y conocimiento filtrado ya previamente con criterios y algoritmos en los que confían.

Decía que es un debate pendiente cuando en realidad es ya una discusión candente y bastante acalorada. No merece la pena deternerse demasiado en los apocalípticos que anuncian la imposibilidad de utilizar criterios coherentes para manejar la explosión de cultura digital (ellos nunca usarían este término) en la que cualquiera parece tener derecho (y de hecho lo tiene, guste o no) a decir lo que crea pertinente. Por supuesto, como casi siempre, la mayor parte de lo creado tiene un valor mínimo para la mayor parte de usuarios (y el derecho a decir no implica un derecho equivalente a ser escuchado). Es esta la razón del nerviosismo de los incompetentes digitales incapaces de explotar la larguísima cola de contenidos útiles que les lleva a pretender acabar con su frustración disparando contra todo lo que se mueve. Por alguna extraña razón el mundo de la la literatura es un campo abonado para este grupo de apocalípticos (aunque es justo reconocer que también para sus contrarios dedicados a explorar de modo intenso lo digital como espacio de creación). Su constancia (solo equiparable a la del Ministerio de Cultura en sus campañas antipiratería) es "admirable" y desanima (me temo que por puro aburrimiento) a muchos de los que podrían hacer pedagogía digital explicando los evidentes fallos (e intenciones ocultas) que existen en los argumentos apocalípticos. Por fortuna, gente como Adolfo Estalella regresan de tarde en tarde a la blogosfera a poner algunas cosas en claro. Pero como él mismo dice: "[q]ue cada uno juzgue por sí mismo".

No es responder a argumentos apocalípticos el objetivo del este post (además, gente como Estalella o Santiago Navajas han dicho ya más que suficiente). Por el contrario, me interesa mucho más los retos a los que se enfrentan los que entienden que el conocimiento y la cultura son y serán digitales o no serán. Para estos, que serán la práctica totalidad de la población en pocos años, el futuro no es blanco ni negro, está lleno de matices, posibilidades y peligros. Y esos matices tienen ya mucho más que ver con el uso del conocimiento que con su producción. Las preguntas esenciales tendrían que ver con el cómo (¿inteligencia humana o artificial?, ¿solos o acompañados?) y con el quién (¿personas o máquinas?) del "comisariado" digital, entendido como una actividad similar a la del "curator" de arte contemporáneo. La definición que porporciona la wikipedia de este término inglés es muy sugerente en sus analogías digitales. Mientras en su acepción genérica lo identifica con el conservador, al tratar el arte contemporáneo introduce la idea de comisario:

En el arte contemporáneo, se da el título de curator a la persona que mejor produce conocimiento y que mejor representa una situación. Esto podría implicar encontrar una estrategia de presentación [display]. Todas las aproximaciones, temáticas, conceptuales y formales, son comunes. Además de la selección de obras, el curator es a menudo responsable de la redacción de etiquetas, ensayos para catálogos y otros contenidos que dan soporte a la exposición.

El curator tradicional se dedicaba principalmente a conservar, pero él que se enfrenta a las obras contemporáneas se erige en el organizador de la experiencia artística del visitante de una exposición, y por tanto es el intermediario entre el que produce y el que consume. Daniel G. Andujar, él mismo un híbrido de artista, comisario y activista, ha trabajado en esta línea con el arte digital desarrollando el concepto de archivo como el resultado final del proceso de creación artística.

Para reflexionar sobre al cómo y quién resulta útil navegar por los enlaces el breve comentario, I love a good curation controversy, que han publicado en el blog del estudio de diseño Adaptive Path. Posiblemente no soy excesivamente objetivo en mi selección de fuentes (y ese es precisamente el tema que quiero traer aquí) y una de las razones que tengo para acudir a esta referencia es que en su titulo aparezca el término "curation" cuando su contenido nos lleva al debate sobre Google SearchWiki. Este proyecto que Google anunció hace poco promete (o amenaza) integrar en los resultados de búsquedas los algoritmos propios de Google con las sugerencias de los usuarios. Hipotéticamente Google SearchWiki podría ser utilizado tanto como una herramienta individual de personalización de búsquedas o como un sistema de recomendación comunitario. El post identifica tres modos de "comisariado" de contenidos digitales: basado en la comunidad, en editores o en algoritmos, aunque muy probablemente esta distinción introduzca más confusión que luces. Y ese es precisamente el argumento de la "buena controversia", que no olvida ciertas dosis de amarillismo (al fin al cabo se trata de Google, ángel o demonio de la red). Todo empezó cuando en TechCrunch anunciaron que en respuesta a las quejas de algunos usuarios, preocupados por que las recomendaciones de la comunidad enturbiaran la limpieza de un algoritmo, Google permitiría que SearchWiki pudiera ser desactivado por los usuarios que prefieran que sus búsquedas dependan únicamente de las reglas de Google. La fuente de esta noticia era una conversación con Marissa Meyer (Vicepresidente de Search Product and User Experience).

A continuación un artículo de Andrew Orlowski en The Register encendió la polémica en blogs y medios digitales: Google cranks up the consensus engine. Este analista cuestiona la imparcialidad que, en su opinión, se le adjudica a Google, dado que no contamos con mecanismos para poder evaluar la objetividad de sus algoritmos. Orlowski llega a una conclusión obvia: un algoritmo está siempre programado por un humano y como tal responde a unos objetivos. Lo sorprendente es que utilice esta idea para atacar a Google de parcialidad y oscuros intereses. Siguiendo su propio argumento, cualquiera que cree un algoritmo (y por tanto todo lo que sucede en Internet) sería sospechoso. Sea o no correcto este razonamiento, no parece añadir demasiado al debate ni aportar ninguna solución. Es interesante la respuesta que a la "trivialidad" de Orlowski dió Tim O'Reilly, Register's Googlewashing Story Overblown:

La idea de que los algoritmos de Google son algo mágicamente neutral a los valores humanos olvida por completo su punto clave. Lo que distinguió a Google de sus competidores en 1998 fue precisamente que explotó una capa adicional de valores humanos implícitos que se expresaban en los enlaces, y no dependía solo de un análisis mecánico del texto que contenían las páginas.

La posdata del post de O'Reilly es demoledora con Orlowski al acusarlo de no citar sus fuentes o hacerlo de modo que se minimice el valor del enlace para los buscadores. Pero esta es otra historia, que entra en la parte "amarilla" del debate.

Regresando al cómo y quién, los tres tipos de comisariado (entendido como la combinación de filtrado, agregación y remezcla), que están basados en comunidades (menéame o digg serían buenos ejemplos, pero también los ya clásicos barrapunto o slashdot), editores (los medios en su versión digital o los blogs) o algoritmos (como los buscadores), no son realmente procesos independientes. Comunidades y editores digitales utilizan intensamente algoritmos y en el resultado de su trabajo se mezcla de un modo imposible de separar la inteligencia humana y la codificada en los algoritmos y la acción individual y la colectiva. No deberíamos preocuparnos tanto por catalogar un proceso en una de esas tres categorías sino de entender como cada comisario utiliza y combina los tres modelos. De algún modo el software empieza a formar parte de nuestra propia naturaleza. No somos cyborgs anatómicos, pero si empezamos a comportarnos como cyborgs cognitivos. Esta podría ser una lectura alternativa de los argumentos que plantea Lev Manovich en su último libro, Software takes command, que no por casualidad está disponible ya para descarga gratuita en su versión digital pero que aún no está disponible en papel.

En el próximo post traeremos un pequeño ejemplo de las nuevas "herramientas" que combinan algoritmos e inteligencia humana para hacer posible nuestro ya inevitable trabajo de comisariado digital.

23 diciembre 2008

Entrevista sobre software libre y educación en Educared

Entrevista EducaredEn la sección de Software Libre de Educared he participado en una entrevista en la que hemos conversado sobre software libre, web 2.0 y educación. En estas entrevistas, se presenta al invitado y se abre un periodo para que los usuarios propongan sus preguntas. Después el invitado responde al cuestionario y se publican las respuestas.

La iniciativa y la invitación me llegó de Jon Hernández y César Poyatos, los responsables del proyecto de Software Libre en Educared, a los que tuve el placer de conocer en el III Encuentro de Edublogs 2008 que se celebró este año en Santiago de Compostela (más aquí y aquí). Como buena entrevista abierta, son múltiples los temas que se tratan (algunos muy específicos, otros mucho más generales). Espero que las respuestas hayan resultado útiles o al menos hayan aportado alguna idea interesante. Se puede consultar la entrevista completa aquí.

29 octubre 2008

Sobre influencia e influyentes: de Internet a la política y la economía

En el curso Sociedad Red, Carol Darr presentó diferentes evidencias sobre la existencia y el papel de los influyentes en la política norteamericana, y dibujaba este perfil:

The Influentials find new ideas, find new people, and gather information because they are all the time picking and pulling information from anywhere. The Influentials know what’s happening in their communities and build social networks, because they know e.g. twice as many people as any other person, and hence they are at the forefront of whatever is happening… or going to happen.

The Influentials are important, especially for politicians and governments:

  • Other people look for them and value their opinions
  • They engage and are active within their communities
  • They are at the cutting edge of events, 2 to 5 years beyond the rest of the world
  • They are deeply interested in politics

Being influential is about being engaged in community activities, disseminating information about these activities, letting your ideas being known in media or at events, directly letting your ideas being heard by decision-takers by taking part in their events or agendas or teams, etc.

Los influyentes actúan principalmente en Internet, aunque su influencia se extiende más allá de las comunidades digitales. Por ejemplo, el previsible éxito de Barack Obama en las elecciones presidenciales norteamericanas (y su victoria en las primarias) no podría entenderse sin su estrategia en Internet basada en la movilización de una enorme red de "influyentes" activistas.

Pero, ¿que sucede en España y en otros ámbitos no políticos? Un reciente estudio, que he comentado en Soitu.es | Piel digital, Los blogs influyen en sus lectores, pero … ¿sus lectores son influyentes?, nos permite identificar muchas de las características de estos otros influyentes. [La presentación inicial explicaba de un modo ambíguo algunos aspectos metodológicos y algunos datos de la encuesta. Este punto fue aclarado por Julio Alonso, de cuya empresa WeblogsSL nació la iniciativa, en un comentario que copio al final de este post para completar la información. Esta información permite además matizar alguna de las dudas y críticas que yo planteaba inicialmente].

Existe una percepción generalizada entre buena parte de los internautas y especialmente entre aquellos más activos en los medios sociales de que ellos son más influyentes que el resto de la población sobre las opiniones y decisiones de otros, utilicen o no Internet. Una segunda percepción tiende a asumir que la información y opiniones que se difunden en los medios digitales, y en particular en los blogs, tiene una influencia elevada sobre la audiencia, mayor que la de los medios convencionales (prensa, radio o televisión). ¿Qué existe de cierto en estas dos percepciones? Hace un tiempo aportaba los resultados de una serie de experimentos y modelos que ponían en duda que los considerados influyentes lo fuesen realmente en el márketing viral (La escasa influencia de 'los influyentes' en el marketing viral) por lo que las estrategias de márketing deberían orientarse más a una difusión amplia de los mensajes que a focalizarse en unos pocos nodos considerados influyentes (Olvida a los bloggers VIP: estrategias de marketing para redes caóticas). Una reciente encuesta realizada en España a lectores de blogs aporta información complementaria de interés.

La iniciativa ha nacido de WeblogsSL, la principal empresa dedicada al desarrollo de blogs temáticos comerciales en España, para tratar de aportar datos objetivos que apoyen su apuesta ante marcas y empresas por los blogs como vehículos de comunicación y márketing. El estudio ha sido promovido en concreto por Social Media, fundada por el antiguo equipo comercial de Weblogs SL y dedicada a gestionar la publicidad de algunos de los blogs más populares en España. Esta empresa encargó al instituto de investigación de mercado GFK un estudio sobre “blogs, influencia y publicidad” [1] realizado mediante una encuesta online a 920 lectores de blogs mayores de 15 años que los autores consideran representativos de la población de internautas españoles. Es discutible su representatividad dado que se seleccionaron por haber leído blogs en el último trimestre (no todos los internautas leen blogs) y aproximadamente un tercio se eligieron por haber leído blogs de Weblogs SL. Aún así, dada la popularidad de los blogs de esta empresa, posiblemente los resultados no estén demasiado afectados por esta premisa.

Para la difusión de los principales resultados del estudio puede consultarse una presentación disponible aquí (pdf) o en Slideshare:

Blogs, Influencia y Publicidad
View SlideShare presentation or Upload your own. (tags: publicidad gfk)

El estudio declara tener cuatro objetivos básicos dirigidos especialmente a las marcas que pueden ser clientes de las empresas que lo promueven, como son demostrar 1) la capacidad de influencia offline de la audiencia y prescripción a otros consumidores, 2) la notoriedad de la marca y “brand engagement”, 3) el impacto en el procesos de compra, y 4) la percepción del mensaje publicitario. Desde otro punto de vista podríamos considerar que en la encuesta se pretende conocer la influencia de los blogs en dos direcciones: 1) afectando a las decisiones de compra de sus lectores, y 2) afectando a como estos lectores influyen a su vez sobre estas personas de sus redes sociales. Los resultados que obtienen son muy claros en lo que respecta a la influencia de los blogs sobre sus lectores, la interpretación que hacen de su efecto sobre los influyentes sería más discutible como analizaremos a continuación.

Para consultar un resumen de los resultados puede visitarse el propio blog de Social Media realiza una presentación del estudio. Pero es Julio Alonso, fundador y Director General de Weblogs SL, el que ha publicado un resumen más exhaustivo de las conclusiones del estudio (Los influenciadores están en los blogs: estudio de mercado de Social Media y GFK). Los resultados muestran claramente como la lectura de blogs crece, y provoca un menor consumo de los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) y como los lectores de blogs son en general usuarios muy activos que difunden con intensidad sus opiniones entre su red de relaciones digitales y/o analógicas. Estos serían los principales datos cuantitativos arrojados por el estudio tal como los presenta Julio Alonso:

  • 76% de los internautas lee blogs especializados
  • 73% lee blogs personales
  • Un 54% de los lectores de blogs ha incrementado su lectura de los mismos en el último año
  • El uso de blogs reduce el consumo de otros medios (sobre todo tv, prensa y revistas)
  • Los lectores de blogs son influenciadores en mucha mayor medida que los no lectores de blogs …
  • Para la mayor parte de la audiencia la información de estos blogs es muy importante en sus decisiones de compra
  • Y les ha hecho cambiar decisiones de compra o consumo ya tomadas (en un 48% de casos para blog de cine)
  • Un 80% de los lectores aprecian que sus marcas favoritas conozcan sus blogs favoritos y se anuncien en ellos
  • La actitud hacia la publicidad en blogs es, en general, bastante positiva: 71% la encuentra más relacionada con la temática, 56% más útil, 55% con formatos novedosos, 52% más respetuosa y menos intrusiva

El estudio analiza el detalle estos datos para cada temática y, aunque existen diferencias importantes (por ejemplo indican que es mayor la presencia de influyentes en blogs de tecnología o motor), las tendencias cualitativas globales son comunes a todos los sectores.

A la vista de estos resultados es evidente el impacto que están teniendo los blogs en el comportamiento de compra de sus lectores. Son menos claras las conclusiones referidas a los influyentes. Por una parte el estudio parte de considerar como influyentes a un 10% de la población, que supongo establecen a partir de datos previos [ver comentario de Julio Alonso]. Por otra, la encuesta se restringe a lectores de blogs por lo que no sería posible comparar directamente su comportamiento (de compra o de influencia) con respecto a los “no lectores” ni sería posible medir directamente a la respuesta de los “influenciados” por estos lectores. Dado que la información suministrada no aporta detalles metodológicos, deberíamos tomar sus conclusiones respecto a los influyentes con precaución.

En todo caso, dado que la lectura de blogs crece de modo constante y a costa de los medios tradicionales, y que la verdadera influencia de los denominados influyentes es discutible, los resultados del estudio son extraordinariamente relevantes para las marcas: los blogs influyen cada vez más en cantidad y calidad sobre las decisiones de sus lectores. En realidad, con estas evidencias si que podríamos calificar como influyentes a los autores de blogs. Este mensaje es especialmente relevante en un contexto de crisis económica donde se reduce la inversión publicitaria y se busca su máxima eficiencia que parece que se concentra en los medios sociales digitales. Puede que por esa razón los medios tradicionales como La Vanguardia comentan este estudio admitiendo el peligro para su modelo de negocio (Aumentan las visitas a los blogs en detrimento de los medios de comunicación).

[1] Aunque el estudio utiliza el término “influenciadores”, éste no aparece en el diccionario de la RAE, que si recoge el término “influyente” (1. Que influye, 2.Que goza de mucha influencia).

Comentario de Julio Alonso:

…Donde dice "620 internautas que han visitado..." debería decir "620 internautas que NO han visitado". En el estudio se entrevistó a un total de 922 individuos. De esos individuos, 720 indicaron que habían leído blogs especializados (tienes la base en la página 9 del estudio). Son el 76% que aparece en la página 8 como que ha leído alguna vez blogs especializados.

Posteriormente, a los 922 individuos se les muestra una serie de logos: de varios blogs de Weblogs SL, de blogs ajenos a Weblogs SL y también de otras webs especializadas en cada categoría. De esos 922 individuos, 302 reconocen haber leído algún blog de Weblogs SL durante el último trimestre. Otros 620 no han leído ningún blog de Weblogs SL.

Fíjate que no nos hemos fiado exclusivamente de la declaración de haber leído blogs especializados y nos hemos ido a confirmar que conocían los logos. Y las conclusiones sobre lectores de blogs de Weblogs SL vienen sólo de esos, sobre los que estamos más seguros que efectivamente sean lectores de blogs.

El cuestionario se les ha pasado entero a los 922 individuos. Y, por lo tanto, podemos comparar los datos de los lectores de blogs, con los de total internet. Pero además, contamos con los resultados de los estudios sobre influenciadores a total población que ha hecho GFK durante los últimos años. Esto es lo que nos permite afirmar qué porcentaje de la población general o de los internautas son influenciadores en absoluto y por categoría.

17 octubre 2008

Internet local: casos de usos locales de tecnología y medios sociales "no locales"

Los usos locales de Internet y los medios sociales llevan mucho tiempo interesándome. Paradójicamente, los proyectos específicamente diseñados para usos locales no han tenido hasta el momento un excesivo desarrollo más allá de la experimentación, los proyectos a pequeña escala o las intervenciones artísticas. Al tiempo se ha desarrollado una “capa” de terminología y teoría (locative media, computación ubícua, readwirte urbanism, …) sobre los posibles futuros, que en ocasiones hacen complejo adentrarse en este ámbito. Pero al tiempo, los usos locales de Internet llevan ya mucho tiempo siendo funcionales y efectivos y, en la mayor parte de los casos, han utilizadado tecnologías que no han sido diseñadas específicamente para los usos locales. Por esta razón en ADN.es | Ciudades enredadas he compilado una serie de ejemplos de lo que he denominado “Internet local”, o usos locales de Internet. Ha aparecido en cuatro posts: (1): la economía, (2): los movimientos ciudadanos, (3): la acción política y (4): la cultura. Esta es la serie completa.

1. La economía

William Gibson. “El futuro ya está aquí, aunque mal distribuido”.

La visión más popular identifica a las tecnologías de la información en general, y a Internet en particular, como la razón de la reducción drástica de las barreras geográficas de modo que ahora las personas pueden comunicarse y colaborar globalmente, independientemente de la distancia física que los separa. Aunque esta es una realidad incontestable, también es cierto que el mundo no se ha hecho más “plano” y la actividad económica y la población sigue estando enormente concentrada a nivel mundial. Las ciudades, como concentradores y motores, son la principal razón de esta aparente paradoja.

Pero además de su efecto global, Internet está teniendo un enorme impacto “local” (entendido a diferentes escalas: nacional, regional, urbana …) pero es este un efecto que ha recibido menos atención de la opinión pública. De este modo el desarrollo de esta “Internet local”, entendida como usos locales más que como tecnologías específicas, ha sido mucho más silencioso pero ha acabado por incorporarse en las prácticas habituales de la vida cotidiana de buena parte de la población que, sin embargo no identifica a Internet como un elemento clave de su vida local.

Voy a presentar a continuación una colección de ejemplos, muy diferentes entre ellos, de ámbitos sociales, económicos o culturales en los que Internet ha modificado radicalmente la forma en que las personas se organizan, comunican y trabajan a nivel “local”. Existen muchos otros, pero estos nos servirán para ilustrar como esta “Internet local” es mucho más importante en nuestras vidas de lo que tendemos a reconocer. Además, la mayor parte de estos casos han sucedido con las tecnologías “convencionales”, sin necesidad de nuevos desarrollos, como los que se engloban bajo una jerga diversa y extraordinariamente ambigua (con conceptos como computación ubícua, locative media o “Internet de las cosas”, entre otros). Estas tecnologías están en gran medida orientadas específicamente a entornos locales generando realidades híbridas, fruto de la integración de procesos y elementos analógicos y digitales.

Eficiencia en las transacciones comerciales: La banca en Internet es posiblemente una de las mayores revoluciones que hemos sufrido en nuestra vida cotidiana. Es un cambio que se ha centrado hasta ahora casi exclusivamente en las transacciones y relaciones comerciales y que por tanto suscita escaso interés, pero ha alterado los balances de tiempo y las relaciones que establecemos con un elemento eminentemente local como es la sucursal bancaria. Por el contrario, aplicaciones que requieren desarrollos específicos, por ejemplo mediante información geolocalizada, han tenido menor impacto hasta el momento. Un buen ejemplo es la integración de Internet en la gestión del transporte público, aunque existen algunas experiencias pioneras prometedoras como la aplicación de sistemas de información abiertos para el transporte público en Helsinki.

Redes locales y cultura empresarial. Más allá de la eficiencia, en la economía participan muchos elementos intangibles. Las relaciones sociales son uno de ellos y las empresas necesitan trabajar dentro de un ecosistema de relaciones con otos actores que funciona tanto a nivel local como global. El efecto de la tecnología facilitando la gestión y las operaciones sin necesidad de concentración geográfica es claro, pero al mismo tiempo existen evidencias de que la concentración espacial sigue proporcionando ventajas competitivas.

John Hagel ha analizado en profundidad la importancia del espacio en la economía del conocimiento digital, aparentemente, "liberada" de las restricciones de lo local y organizada con uma dinámica global. En Fractal Spikes and Global Competition hace referencia a un artículo aparecido en The New York Times (Silicon Valley Shaped by Technology and Traffic, muy intersante el mapa interacitvo) sobre microclusters de empresas de tecnología en Silicon Valley y en la bahía de San Francisco. Por ejemplo, las empresas dedicadas a la web 2.0 se concentran en algunos barrios de San Francisco. indicando que los efectos locales tienen lugar incluso a escalas menores que las de una ciudad. Este caso es especialmente relevante por que demuestra como una industria claramente global y liberada de las restricciones que provoca trabajar con productos físicos sigue concentrando buena parte de su actividad empresarial ya no en una ciudad sino en algunos barrios. Al tiempo, en este caso se observa claramente como la relación entre Internet, redes digitales, y lo local, redes físicas, opera en ambos sentidos. Estas empresas, que obviamente utilizan intensamente Internet y las tecnologías de la información (como herramientas, como modelo de negocio y como cultura organizativa), muestran que el espacio físico sigue siendo relevante y que ambos espacios, físicos y digitales, son dos partes de una misma realidad.

Concentración de empresas tecnológicas y con negocios en Internet en el área de Silicon Valley (mapa interactivo en The New York Times).

Concentración de empresas de la web 2.0 en algunos barrios de San Francisco (en Google Maps, localización de las principales 25 empresas a nivel mundial que en gran parte se localizan en San Francisco).

En el mismo sentido resulta también interesante la explicación de la paradoja del declive de Cleveland como constatación de la importancia de las redes locales (que se generan en parte gracias a la tecnología digital) en la vitalidad económica (que he utilIzado como ejemplo en otras ocasiones). Esta ciudad del interior de EEUU sufre en los últimos años un declive industrial a pesar de que cuenta con “stocks” (empresas, infraestructura, universidades, una fuerza de trabajo bien formada …) similares a los que podríamos encontrar en Silicon Valley.  La ciudad de Ohio cuenta con una sociedad y un sistema económico con una estructura bastante jerárquica y escasamente conectada en red. Por el contrario,como ya decíamos más arriba, Silicon Valley presenta tupidas redes locales que conectan a los diferentes actores económicos más allá de su estatus. La diferencia es abismal: mientras Cleveland no es capaz de revertir su declive, la región californiana es una de las más activas e innovadoras del mundo.

Mapas conceptuales de las redes sociales que conforman el ecosistema económico en Cleveland y Silicon Valley.

2. Los movimientos ciudadanos

Participación ciudadana. Existe un elevado interés político, casi una obsesión, por lo que se denomina “participación ciudadana”. Pero las iniciativas que surgen desde las administraciones públicas rara vez pasan de ser instrumentos de información y de ratificación de proyectos que han sido ya completamente diseñados sin contar con la opinión de los ciudadanos. Por otra parte, existe en muchas ocasiones un fuerte descontento con las organizaciones oficiales de representación ciudadana en las ciudades, como las asociaciones de vecinos, que al menos en España en muchos casos se han burocratizado y hecho excesivamente jerárquicas y próximas al poder político.

Como ejemplo básico de como los medios sociales, y en particular los blogs, rompen barreras en la comunicación y organización social está el caso de los “blogs de barrios” de la ciudad de A Coruña. Son iniciativas diversas que tienen en común su vocación de informar sobre la realidad más local y que solo en algunos casos son gestionados por la asociaciones de vecinos. Algunos de ellos han sabido integrar servicios tecnológicos (foros, galerías fotográficas, redes sociales …) construyendo una comunidad alrededor de esta plataforma. En el blog Beliscos pequenos realizaban un censo de blogs de barrios en Coruña en 2007, Os veciños na rede teñen moito que contar. Este censo se puede complementar con los enlaces a blogs de barrios coruñeses que Andrés Maneiro ha almacenado en su del.icio.us. Por otra parte el agregador CoruBlogs es otro buen lugar para empezar a conocer blogs escritos desde A Coruña (e integra obviamente los “blogs de barrios”).

Banners de algunos de los “blogs de barrios” y agregadores desarrollados en A Coruña.

Estos blogs, que surgen continuamente en diferentes ciudades, pueden contribuir a cambiar una dinámica de poca participación (al menos por una parte de los vecinos) al dar voz (de una forma barata y fácil) a gente que hasta hace poco no tenía canales de comunicación (ni de presión a los políticos locales).

Activismo ciudadano. Como ya hemos discutido en muchas otras ocasiones en Ciudades enredadas, Internet y especialmente las herramientas de la web 2.0 facilitan el desarrollo de acciones urbanas de todo tipo, desde denuncias a generación colaborativa de información y conocimiento sobre la ciudad o la mejora de los espacios públicos. El activismo ciudadano combina la acción en las calles con el uso de Internet como plataforma de organización y difusión con lo que logra relevancia y generar un debate público sobre problemas que habitualmente los gobiernos locales no saben o desean publicitar o debatir con sus ciudadanos. Entre otros ejemplos ya discutidos anteriormente podemos recordar: Vigilar a los vigilantes, 59 euros de activismo social en Barcelona, Arte colaborativo y denuncia en la ciudad, Los conflictos urbanos en los patios traseros abandonan la discrección y Arregla mis calles.

Respuesta ciudadana a las catástrofes. Las grandes catástrofes que se han sucedido en los últimos años a lo largo del planeta han dado lugar a un fenómeno emergente en que los ciudadanos locales y otros de diferentes partes del mundo que desean colaborar en la solución del problema construyen plataformas digitales para gestionar la información (generada por los propios usuarios) sobre la evolución del problema o para organizar la ayuda. John Robb señalaba a finales de 2007 dos plataformas lanzadas por una emisora local de radio y televisión, basadas en Twitter y Google Maps, desde las que se organizó una respuesta ciudadana rápida para informar sobre el desarrollo y amenanza de los incendios forestales que asolaron en California ese año.

Plataformas basadas en Twitter y Google Maps para la coordinación de información sobre incendios forestales en California en 2007.

3. La acción política

Acción política. El desarrollo en Internet de la campaña electoral de Barack Obama en las primarias y presidenciales estadounidenses, conocida como la triple “o” (“Obama Online Operation”), ha sido espectacular y un éxito rotundo. Es difícil entender el éxito de Obama sin la ayuda que ha significado Internet. En poco más de un año han logrado cohesionar un equipo fuerte y una extensa red de contenidos y activistas organizados en la plataforma BarackObama.com. Para ello han seguido en buena medida el modelo de start-up tecnológica y, en concreto, se han apoyado en las herramientas, cultura y estrategias de la web 2.0. Para conocer con mayor profundidad la estrategia de esta campaña se puede consultar el artículo de The Washington Post Obama’s Wide Web. From YouTube to Text Messaging, Candidate's Team Connects to Voters, o el de Francis Pisani en Ciberpaís, Las elecciones en EEUU y la triple “o”.

En comparación con lo sucedido en 2004, cuando Howard Dean alcanzó también un cierto éxito gracias al uso de Internet para la comuncación y recaudación de fondos, en estas elecciones la estrategia digital se orienta hacia el activismo social a favor del candidato. Así, la campaña de Obama tiene tres pilares básicos: 1) las redes sociales siendo MyBarackObama.com su centro de operaciones digital que cuenta con unos 2 millones de usuarios registrados (“amigos” siguiendo la jerga propia de los servicios de redes sociales en Internet); 2) la mensajería mediante telefonía móvil (SMS); y 3) las bases de datos, alimentadas a partir de la información suministrada por los usuarios en las redes sociales y los SMS.

Ejemplos de usos de BarackObama.com como plataforma para la comunicación local y reclutamiento de simpatizantes y activistas y organización de eventos (en este caso en el área de Nueva York).

Estos tres pilares de la estrategia digital tienen por objetivo final desarrollar organizaciones locales y descentralizadas que se encarguen de la comunicación, casi viral, de los mensajes y de las acciones específicas. Estas organizaciones surgen y se dinamizan sobre la marcha y cuentan con un alto grado de autonomía de acción. Por tanto, el equipo de campaña asume en este proceso un nivel de incertidumbre elevado, algo poco habitual en la política donde se tiende a tratar de controlar de modo estricto todos los mensajes y acciones que forman parte de una campaña. De nuevo la “Internet local” se convierte en fundamental incluso en unas elecciones que abarcan a un país como EEUU y donde los asuntos de debate exceden casi siempre los ámbitos más cercanos.

En otras ocasiones Internet ha permitido organizar respuestas ciudadanas a conflictos políticos como sucedió con la “revolución naranja” en Ucrania o con la más reciente “revolución azafrán” en Birmania. En el primer caso, los manifestantes lograron su objetivo final mientras que en el segundo, a pesar de que el conflicto llego a atraer la atención mundial, el gobierno militar acabó por cerrar Internet al exterior y extinguir violentamente las protestas.

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Imágenes de las manifestaciones de la “revolución naranja” en Ucrania y de la “revolución azafrán” (utilizada para la campaña “Free Burma”) en Birmania.

4. La cultura

Cultura local. Finalmente Internet y las prácticas digitales colaborativas propias de la web 2.0 permiten desarrollar comunidades que comparten intereses culturales y que pueden afrontar proyectos creativos sin necesidad de situarse bajo un paraguas institucional. Cordobapedia es un buen ejemplo de un proyecto de creación colaborativa de conocimiento local´que nació de una iniciativa privada y fue posteriormente asumido por las instituciones públicas. El proyecto impulsado por Afredo Romeo, como su primer proyecto de locapedia, ha generado una base de contenidos textuales y audiovisuales de la ciudad y provincia de Córdoba (más de 8000 artículos en menos de 3 años). El éxito de este proyecto ha motivado su extensión como Wikanda que desarrolla locapedias para todas las provincias andaluzas. A pesar del apoyo institucional siguen siendo proyectos desarrollados por comunidades locales.

Detalles de la página principal de Cordobapedia.

José Luis de Vicente, en su blog Think Tank en ADN.es, ha documentado el sorprendente desarrollo de la música brasileña cuando el negocio discográfico está en una crisis sin precedentes. En La cultura después de la piratería explica como a pesar de que la industria discográfica tradicional ha abandonado en la práctica el mercado brasileño, de más de 180 millones de personas, Internet, la economía de la gratuidad y la cultura de colaboración han permitido el desarrollo de una vibrante comunidad musical local que explota la red como canal de comunicación y distribución y como modelo de negocio. Estos son algunos ejemplos de estas nuevas estrategias, en gran medida locales y digitales, que han alcanzado el éxito en Brasil. Trama Virtual distribuye la producción de más de 50,000 artistas (como los ya famosos Cansei de Ser Sexy) que ofrecen su música de manera gratuita y son remunerados por medio de la publicidad. El éxito local ha acabado por tener repercusión internacional como lo demuestra la populariazación de la música electrónica denominada Baile Funk procedente de Rio de Janeiro, con bandas locales como Bonde do Role.

Página de inicio de Trama Virtual.

Quizás el caso más impactante sea el del Tecnobrega desde el estado de Pará (en Overmundo se puede consultar un análisis de su modelo de negocio). Según J.L. de Vicente: “cada año se editan más de cuatrocientos CDs y 100 DVDs de esta clase de música. Pero ninguno llega a las tiendas de discos; los productores han preferido alcanzar acuerdos con las redes de "manteros" que venden copias ilegales de los grandes lanzamientos internacionales. Los músicos les ceden sus discos gratuitamente y permiten que se quedan con el precio integro de la venta. A cambio, los vendedores se convierten en la red de promoción de estos artistas, que luego recuperan con creces la inversión actuando en grandes fiestas soundsystem en las que llegan a juntarse hasta 15.000 personas”.

Venta de CDs de tecnobrega en un mercado pirata de Belem do Pará y sesión de DJ.

02 agosto 2008

Visiones de la universidad y del mundo profesional ... preparando un año sabático

Los que vivimos, al menos en parte, en la universidad medimos los años por cursos. Normalmente, para mi, Junio y Julio son periodos de de actividad frenética para (tratar de) mantener el ritmo de los planes previstos y cumplir con los compromisos de todo tipo que en estas fechas son especialmente abundantes, organizar el trabajo de todo lo que no para en Agosto (que en la investigación ambiental es particularmente frecuente) y las actividades que se reiniciarán o lanzarán a partir de Septiembre.

Para mi este ha sido un año especialmente activo y complejo, pero apasionante por muchas de las experiencias que he tenido la oportunidad de vivir. Pero el próximo será la oportunidad de tomar cierta distancia de una de las mitades de mi realidad cotidiana y emprender algunos nuevos proyectos (posiblemente, algunos aún por descubrir) además de, sobre todo, invertir más esfuerzos en otros que ya están en marcha. La razón de este cambio es que mi universidad me ha concedido para el próximo curso académico un “año sabático”, o sea un periodo en el que no tendré obligaciones académicas. Me interesa explotar al máximo este tiempo en la exploración de algunos proyectos, de los que iré hablando aquí, pero también tomar la distancia suficiente para poder pensar sobre mi relación con la universidad, hasta el momento intensa pero difícil y desde muchos puntos de vista frustrante (al menos para mi). Tenía pendiente escribir sobre esto e iba demorando el momento, entre otras razones por que no acertaba a hilvanar muchas de las ideas que se agolpan en mi cabeza. Pero hoy he tenido la oportunidad de leer dos posts que siendo muy diferentes entre si aportan una visión del mundo muy próxima y que además me resulta cercana. Ambos textos explican, mucho mejor de lo que yo podría hacer, mi actitud ante mi vida profesional y la universidad. Por eso, me he decidido a escribir esta introducción y dejaros aquí algunas de las partes de estos posts que me han resultado especialmente lúcidos (y reconfortantes al verme reflejado en otras experiencias personales).

Hugo Pardo en digitalismo.com, hace un Balance del curso 2007/08. Una hoja de ruta y un largo post:

Quisiera hacer una reflexión sobre mi actitud presente hacia la comunidad universitaria española de la que formo parte. Casi como una obsesión, hace tiempo me impuse luchar contra la entropía académica, producto de una dinámica generada por años de docencia sin riesgos, ni grandes exigencias, ni una real competencia curricular ni salarial. Una dinámica donde la endogamia y el amiguismo son más decisivos que la meritocracia a la hora de crecer en la estructura académica.

1. La innovación como destino profesional. La apuesta por la innovación desde la investigación, pero también desde la docencia, deberían resultan imprescindibles para todos quienes trabajamos en este ecosistema. Pero esto no sucede. Y muchísimo menos en las ciencias sociales, donde la idea de “innovación” es prácticamente inxistente. Según el informe de 2007 Science, Technology and Innovation in Europe, España se sitúa a la cola de la innovación europea. Y la universidad es una de las grandes culpables. Dar soporte a la innovación es apostar por los grupos y las personas innovadoras …

2. Nada me resulta menos atractivo y aburrido que producir investigaciones o textos que luego nadie lee ni indexa. También podría referirme a los libros que nadie consulta, y mucho peor aún, nadie encuentra en las librerías. La invisibilidad es una experiencia demasiado habitual en la producción científica de nuestras ciencias sociales y la he sufrido en carne propia. Hoy, en la era de la sobreinformación, la estructura de atención es la que determina el prestigio. Un investigador reconocido es aquel que se lee, se cita, se consulta y se bajan sus pdfs de la red…

3. Los territorios mentales pueden ser mucho más productivos que los geográficos o departamentales

4. Demostrar nuestros activos en diferentes organizaciones, más allá de la institución donde nos formamos, es vital para posicionarnos en el mercado del conocimiento. Este ítem se relaciona directamente con el anterior de los territorios. Y la palabra clave es: endogamia. Una crítica demasiado común en el sistema universitario español y con consecuencias muy negativas.

5. ¿Qué se puede esperar de un profesor universitario hoy día? Menos enciclopedismo y más acción y compromiso con la formación individual. En esa línea quisiera enfatizar cinco breve nociones sobre la relación docente-alumno …

Para finalizar, quisiera realizar una última reflexión muy sincera. No me agrada hacer durante años la misma tarea ni rutina, enseñar las mismas asignaturas y los mismos contenidos, mientras escalo en la carrera académica publicando un paper al año en revistas locales, de escasa o nula indexación. Necesito diversión. Funky research, dirían Ridderstrale y Nordström.

Ya lo dije alguna vez en digitalismo. Desde que llegué a Barcelona hace más de 7 años, siento que lo más importante que me ha sucedido fue perseguir entornos significativos, escuchar y aprender; y aprendí mucho. Lo que más aprendí es que la calidad de lo que haces en este momento, te conectará irremediablemente con tu futuro. Mantenerse en foco, trabajar duro pero sólo haciendo lo que te gusta, siendo autoexigente y escapando a la mediocridad, te llevará a buen puerto, aunque puede que no inmediatamente. Todos necesitamos un entorno académico que sea honestamente crítico con nuestras limitaciones y generoso con nuestras virtudes, siempre competitivo, y que nos permita crecer profesionalmente para contribuir al conjunto de la institución.

Grant McCracken, en This blog sits at the, ha publicado How to be a self-funding anthropologist. Este texto largo e imprescindible tiene el formato de una carta de ayuda a una persona interesada en formarse en antropología “comercial”, aplicada a la cultura comtemporánea y al mundo de los negocios y especialmente al márketing. Pero en el fondo es una reflexión sobre la naturaleza del trabajo y de la actitud vital del propio McCracken. Así, tras aconsejarle a la futura antropóloga que no retorne la universidad e  inicie su formación desde su trabajo y de forma autónoma, da una espléndida descripción de que significa hoy trabajar en el “mundo real”, no en el universitario, tratando de comprender la sociedad red y dotarla de sentido para otros.

Running two careers will wear you out.  And sometimes it will f*** you up.  Living out a suitcase will mean that you are estranged from friends and family. Neighbors will great you in the street with surprise and say, "Grant, what are you doing here!?!"   The world of consulting is punishing, and we have not thought hard enough about how to protect ourselves from its perils.  I believe that the untold story of Geoffrey Frost and his wife is something from which we can learn.  But God knows the world of marketing is littered with stories of excess, error and personal misadventure.  It isn't anything like that silly show on American TV called Mad Men, but the sense of a certain reckless disregard for one's personal safety is not entirely different.  Here too social networking can help.  Facebook updates keep me and my neighbors in touch. Now when they see me in the street, they say things like, "Oh, hey, how was China?  Loved that picture of the guys in the rain."  (as above)

Lots of unexpected, unbidden opportunities will come "over the transom."  You must say "yes" when you want to say "no," and "no" when you want to say "yes." 

When Oprah calls, you have to go.  When the Harvard Business School asks you to come teach,  you must say yes.  These are opportunities to see our culture from a point of view you cannot find any other way.   Forget your precious standards, your ornate scruples.  Your job is to collect the data.  Your job is to discover a culture.   

And when you find yourself running an Institute of Contemporary Culture, as I did, and it ceases to be an institute of contemporary culture in any way that interests you, you have to leave.  Even when your boss says, "you've got a good thing going here.  Don't screw it up."  For his generation, there was so much commotion and peril that it made sense to cling feverishly to good fortune.  But your generation is I think a little like my (boomer) generation, so persuaded of its specialness that it cannot bear the idea of compromise.  I look back on the several times I said "no" to advantage and shake my head.  Thank god I was protected by my naivete.  Thank God I was so badly spoiled and self important

The downside of your career will be that you always suffer a time shortage, that you are always in a state of relative sleep and tranquility deprivation, you will also be stealing from Peter to pay Paul.  But, hey, this is everyone's condition these days …

The upside of all of this is that you will get pretty good at pattern recognition and speedy reporting.  Treating a different project every 3 weeks will make you better at seeing the forest and describing it succinctly.  And this will make you better at your Gladwellian mission.  You will be a better anthropologist for your commercial work, and you will outproduce many of the colleagues who insist in remaining house bound.  This says the conventional wisdom is wrong.  Commercial work does not corrupt your academic skills, it improves them. 

Downside again.  No academic anthropologist will thank you for making them look bad.  By mid career you will be producing more academic work in your spare time than they can produce from the sumptuous, well funded circumstances of a tenured post.  They will already resend you for having broking the embargo against taking contemporary culture seriously, so now they're really mad.  Expect people to say nasty things on those few occasions you attend sherry hour.  Expect people to break off conversation and walk away from you, when they learn you once taught at the Harvard Business School.  You will find your own way to respond to this.  I use the motto of the order of the garter (to which I secretly appointed myself many years ago): honi soit qui mal y pense.  Roughly: dishonor to those who impute dishonor. 

Upside again.  You will spend so much time turning observations into ideas and ideas into words and words into recommendations, that it won't be long before you feel like one of those teletype machines that chatter away in old movies ... 

We are also assuming that you will treating your life and your career as an experiment and that you will report back on the blog you try to write everyday ...

Y una recomendación final. John Maeda dejó el MIT hace pocas semanas para presidir la Rhode Island School of Design (RISD). Pero desde Enero de 2008, cuando se anunció su nueva posición, Maeda ha ido preparando su nuevo trabajo y contando su experiencia en el blog Our (and Your) risd. Por supuesto, el blog está lleno de comentarios locales, de aparente escaso interés para el lector que no tenga relación directa con esta universidad, pero su lectura cotidiana puede convertirse, se haga desde donde se haga, en una experiencia del máximo interés. El día a día de Maeda y sus reflexiones permiten comprender la complejidad de la gestión de una organización universitaria y como este diseñador, investigador y profesor reconvertido a gestor y líder entiende su función y su relación con su entorno.

 


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