Complejidad

03 abril 2009

Entrevista sobre ciudades, innovación social y sostenibilidad (Observatorio del Diseño y de la Arquitectura)

El pasado 12 de Febrero visité el Observatorio del Diseño y la Arquitectura de la Región de Murcia para presentar una conferencia sobre "Ciudades, innovación social y sostenibilidad" dentro del ciclo denominado Panel de Sostenibilidad.

El paradigma de una arquitectura que busca construir un máximo confort vital con el menor impacto posible en el medio, es una cuestión que la arquitectura ha aceptado como extraordinariamente significativa para su futuro. Una significación que trata de ir lo más lejos posible y busca lograr que cada construcción pase de ser una planta consumidora de energía a una planta productora de la misma. Este es un futuro que necesita de una narrativa múltiple en el que la creación y la comunicación funcionen siempre simultáneamente.

Es esta necesidad de construir un conocimiento altamente informado lo que nos lleva a generar este ciclo de conferencias que hemos llamado Panel de la Sostenibilidad. Es un criterio de agrupación de los conceptos que informan el tema central pero también el inicio de un criterio de edición clasificada de esos conocimientos, en la seguridad de que al menos todos los puntos de vista esenciales estén debidamente representados.

El panel se configura con la participación de hasta 18 destacados expertos, profesionales, o científicos, que con sus contribuciones sucesivas irán desvelando la totalidad de los significados contemporáneos del concepto de sostenibilidad.

La invitación me llegó de José María Torres Nadal, miembro del Comité Asesor y Catedrático del Departamento de Proyectos de la Universidad de Alicante. Mi visita fue además una excelente oportunidad para conocer a buena parte del equipo de Proyectos de la Escuela de Arquitectura en Alicante, un espacio donde José María y el resto del equipo, con gente como Enrique Nieto, han logrado desarrollar un método de aprendizaje basado en la experimentación y la participación activa de los estudiantes con unos resultados muy interesantes.

Pero además, Halldóra Arnardóttir me realizó una entrevista que ahora ha aparecido publicada en la mediateca del Observatorio (además puede descargarse en formato pdf).

- Para empezar a situarnos, quiero comentar sobre tus tres profesiones: biólogo, profesor en la universidad y blogger. Eres un enlace entre la ciencia, la enseñanza y la comunicación, aunque la trasmisión del conocimiento aparece en muy distintas formas y el acceso hacia ella es para gente de distintos campos sociales. En cierta manera estás estableciendo una red que incluye la gestión de información y colaboración. Ejemplos serían Fismare y e-Cultura.

Sí, efectivamente. Es un objetivo personal, que va más allá de mi papel en las instituciones en las que trabajo. Yo creo en la comunicación en la universidad, es una forma de salirse de las limites de la universidad, que suelen ser bastante cerrados y pocos permeables a la sociedad. Quiero tratar de establecer redes de trabajo con gente fuera del ámbito académico y con el mundo de la empresa. Fismare nace de nuestro trabajo en la universidad para poder gestionar y liderar proyectos ambientales. e-Cultura es una empresa ya consolidada con la que establezco contacto y una relación muy estrecha basada en proyectos en los que trabajamos conjuntamente.

- ¿Cómo relacionas la biología con la gestión cultural para el desarrollo territorial?

e-Cultura no forma parte de mis actividades en el campo de la biología. Yo tengo unos intereses en el ámbito cultural que discurren en paralelo con mi visión de la biología. Me refiero básicamente el papel de la tecnología en la sociedad. No me interesa la tecnología por si misma. Lo que me interesa es el impacto de la información, cómo tenemos que informarnos y como podemos usarla para actuar. También me interesan las ciudades como fenómenos sociales, no tanto como procesos arquitectónicos. Todo esto me lleva a plantearme reflexiones y proyectos sobre organización, innovación y creatividad. ¿Qué papeles juegan todas estos factores en cómo se conforma la sociedad? Y aquí es donde conecto con la gente de e-Cultura, que tienen una visión muy similar a la mía acerca de la sociedad y el mundo.

e-Cultura cuenta con un ámbito de actuación más convencional muy relacionado con la gestión del patrimonio, pero tiene otro que me es más próximo ligado a la gestión de la creatividad y muy centrado en la aplicación de las ideas y métodos del pensamiento de diseño, trabajando sobre servicios y procesos. En este campo surge una relación muy particular que se hace cada vez más intenso, creo que principalmente por que compartimos una visión y nos encontramos a gusto trabajando en colaboración.

- ¿Es esta una forma de pensar en la que el ámbito cultural es interdisciplinario, las distintas profesiones entre las ciencias naturales y las sociales trabajan juntas para enriquecer la sociedad?

Efectivamente, pero sobre todo es una forma de pensar aplicable a proyectos concretos. Yo creo cada vez más que en la universidad se abusa del proceso de reflexión teórica, o al menos no se enriquece con el trabajo sobre proyectos tangibles. Entiendo que los procesos son mucho más productivos cuando te propones trabajar sobre proyectos concretos. Es decir, “construir cosas” y desarrollar proyectos con fines específicos y restricciones es también una forma de investigar y de explorar. Y, cuando exploras, te equivocas muchas veces, pero también aprenderás muchas cosas. En el ámbito ambiental este enfoque es fundamental, por que en realidad el nivel de incertidumbre de nuestro conocimiento y de los propios procesos con que trabajamos es enorme. Tratar de contar con todas la certezas antes de pasar a la acción es imposible, te lleva a la parálisis.

- Sí, es una investigación cualitativa, en este sentido. No conoces el proceso exacto al principio, lo sabes después.

Sí, efectivamente. Esto tiene unas derivadas políticas que son importantes. Muchas se ha aplicado mal, en mi opinión, el principio de precaución: “si no lo sé, no hago nada”. Pero la posición opuesta también es peligrosa por que lo justifica todo.

Yo creo que existe un punto intermedio, que representa la actitud más positiva, de aprender haciendo. Es decir, pasar a la acción pero de un modo reflexivo y crítico.

- En el vocabulario de tu curriculum aparecen palabras como “gestión”, “desarrollo”, “red”, “organización”, “estrategia”, “código abierto”, “colaboración”, “innovación”, “iniciativas” entre otras. Percibo con ellas ciertas inquietudes que promover la sociedad. ¿Es cierto?

Sí, yo creo que los grandes retos a los que nos enfrentamos en el campo ambiental, así como en las ciudades o al afrontar el reto de la sostenibilidad no son tanto los problemas técnicos o científicos, que sí existen y debemos que resolverlos, sino cómo traducir estos avances en proyectos efectivos, que forzosamente deben implicar a mucha gente en una forma de acción colectiva.

El gran reto es cómo gestionar el proceso de cambio: cómo involucrar a un colectivo amplio (como podrían ser los vecinos de una ciudad) en un proyecto y cómo desarrollar y liderar  proyectos que tienen que ser necesariamente descentralizados. Tienen que nacer y dinamizarse desde la base y siempre necesitas una participación activa de los usuarios. Para mi esto es un enorme reto. Desde este punto de vista, no existe una única manera de resolver los problemas, contamos con múltiples soluciones que siempre tienen un beneficio pero también un coste. Es aquí donde yo creo que la tecnología es relevante, porque con la tecnología, y especialmente con todo lo que está pasando con Internet, las formas de comunicación y colaboración cambian radicalmente. Es mucho más fácil colaborar y es más sencillo que estos procesos se visualicen ante la sociedad. Antes nos encontrábamos con problemas económicos y de tiempo, que creaban barreras e impedían el acceso. Era muy complicado hacer ciertas cosas que ahora son enormemente sencillas.

- ¿Utilizas el blog como una forma de diario, una forma de expresar un proceso? ¿No se entiende como el resultado o el fin de la investigación?

El blog me resulta enormemente útil cuando lo utilizo así. Es un reflejo de mi actividad dado que lo empleo como una herramienta para comunicar durante el proceso de investigación. Es una forma de construir una red de personas que debaten y colaboran, pero en forma digital. Y, esto te permite trabajar de otra manera. 

Para mí la sociedad tiene pendiente la asignatura de aprender como tecnología puede ayudar a reducir nuestros desplazamientos y nuestro consumo de tiempo y energía. Las soluciones tecnológicas ya están aquí pero aún no somos suficientemente eficaces en su uso. Aún tenemos que aprender a manejar la tecnología, a rediseñar nuestro estilo de vida y a cómo organizarnos para que seamos mucho más eficientes en esos procesos.

- Moviéndonos hacia la arquitectura y nuestro ambiente construido, la situación es muy compleja en el contexto de flujos sociales, económicos y políticos, incluso en relación con las fuentes de energía. ¿Podemos aprender algo de la empresa Fismare que trabaja sobre la gestión y la sostenibilidad de los ecosistemas costeros?

No lo sé, a lo mejor somos nosotros los que hemos aprendido de los arquitectos. Yo creo que la arquitectura está dando pasos muy interesantes. Siempre he sido crítico con la arquitectura, pero al tiempo en pocos ámbitos profesionales veo el interés cómo el que algunos arquitectos muestran por trascender el ámbito especifico de su trabajo, para ser interdisciplinares y preocuparse por lo que va más allá de los edificios. Por ejemplo, la utilización de las ciencias sociales, de la propia biología o su preocupación por comprender los procesos políticos y su efecto sobre los espacios urbanos y el territorio. Es cierto que esto lo hacen sólo algunos mientras otros muchos siguen con la práctica y visión convencionales. En otras ocasiones este interés se queda en un mero deseo y no va más allá. Pero también es cierto que en otros ámbitos profesionales el desarrollo de estas inquietudes es aún mucho menor.

Yo creo que los problemas a los que nos enfrentamos con la sostenibilidad, el territorio, la gestión urbana… son problemas que requieren soluciones “de abajo a arriba” y que por tanto implican innovación social que se manifiesta en un cambio de actitud de la gente y en el desarrollo de proyectos colectivos. Y, esto implica que tienes que ir más allá de lo estrictamente profesional centrado exclusivamente en una solución científica y técnica. Necesitas construir procesos en los se involucran gentes con perfiles muy distintos pero que trabajen conjuntamente. La interdisciplinaridad significa que la gente se reúne y resuelven problemas conjuntamente aprendiendo unos de otros. Partiendo de su profesionalidad, este tipo de actores tienen una visión de conjunto y son capaces de entender el lenguaje, las metodologías y los códigos de otras disciplinas, por ejemplo de los economistas o de los antropólogos, para afrontar el problema. No se trata de que yo haga el trabajo que corresponde al profesional de otra disciplina, pero si necesito entenderlo para que podamos coordinarnos. Este cambio de papel es cada vez más relevante y lo es especialmente para los arquitectos.

- ¿Cómo entiendes la palabra sostenibilidad, como biólogo y con una experiencia de colaboraciones muy valiosa? ¿De donde viene?

Yo creo que tiene un significado profundo e identifica la idea de crear unas condiciones de vida que no se agoten por si mismas, que se puedan mantener indefinidamente. Pero al tiempo, esas condiciones de vida deben contar con una calidad razonable. Cuando esa visión la quieres hacer operativa puede pasar a transformarse en resultados muy distintos. Por tanto, no existe una definición única de sostenibilidad, dado que tiene un componente político y subjetivo que se traslada en que existan muchas formas diferentes de entender nuestra vida y nuestro papel en el plantea y todas ellas pueden ser igualmente razonables. Por el contrario vivimos instalados en un discurso un tanto simplista, pero políticamente correcto, y que se traduce en que la definición de sostenibilidad es única y en que existe un objetivo final también único sobre el que supuestamente existe un consenso. En este escenario simplista, la discusión se entabla solo sobre cómo llegar a ese objetivo final. La realidad no tan sencilla, existen escenarios alternativos que no tienen por que ser mejores o peores; todo tiene sus pros y sus contras. Y entre estos escenarios apareen opciones extremas; por ejemplo existe gente partidaria de volver a lo natural de una forma radical abandonando los avances tecnológicos. Pero si optásemos por esa vía nuestro estándar de vida cambiaría radicalmente y esto no sería aceptado por una gran mayoría de la población. En oposición, otra gente entiende lo útil y positivo de vivir en un medio mucho más artificial, más intervenido por el hombre, pero que genera bienestar. 

Las dos posiciones pueden ser conceptual y éticamente correctas, al menos mientras respeten la opinión de los otros. Es decir, nos encontramos ante una cuestión sujetiva, y esto es algo que tenemos que empezar a entender. No hay una forma única ni mejor de “ser sostenible”.

- Esta cuestión de interpretar nuestra forma de vivir, nos lleva a otra cuestión. Para entender el compromiso necesario con el medio ambiente ¿quizás ayudaría repensar conceptos como los de modernidad, bienestar, lujo y progreso para que no nos sintamos como perdedores? Es fundamental cómo explicamos las cosas. Es decir, ¿hace falta redefinir nuestros valores para nuestros hogares?

Yo creo que hay varios elementos que son independientes pero que al tiempo los necesitamos a todos para alcanzar la necesaria visión de conjunto. Primero, nuestro modo de vida, para el que partimos de una visión casi monolítica en el sentido de que solemos considerar que “tener más” se traduce en mayor calidad de vida. Pero poco a poco vamos entendiendo que las posesiones materiales no son la única manera de medir nuestra calidad de vida. Puede parecer obvio, pero es un proceso de cambio en el que la sociedad avanza muy lentamente. Creo que la crisis en que estamos inmersos ahora está acelerando esta transformación de las actitudes. Ha hecho que mucha gente empiece a pensar que a pesar de que antes vivía en un mundo muy opulento no era realmente satisfactorio. Esto es un elemento importante, ¿cómo queremos vivir? Es decir, ¿qué significa el bienestar para nosotros? ¿Cuál es nuestro objetivo como individuos y como sociedad?

Después, creo que tenemos otro elemento trasversal que es también importante. Hasta ahora se pensaba que nuestro soporte vital, los ecosistemas, tenía que conservarse de forma muy estricta. El ecologismo siempre estuvo muy asociado con una visión muy tecno-fóbica. Es decir, se asociaba la tecnología con la industrialización y la industrialización con el deterioro. Yo creo, por suerte, que está cambiando este punto de vista siguiendo la evolución de la tecnología y su impacto sobre el entorno. Empiezan a acumularse muchas evidencias que demuestran que la tecnología no es buena o mala por si misma, que todo depende de como y para que la usemos. Empieza a surgir  mucha gente trabajando en sostenibilidad y en el mundo ecologista (creo que en America más que en Europa) que se preocupan ya por el papel positivo que puede jugar la tecnología. Es decir, que entiende que es la combinación de tecnología e innovación social la que nos puede colocar en la ruta de la sostenibilidad.

Con esto quiero decir que, por ejemplo, el debate sobre el consumo energético engloba realmente dos debates. Uno lo podríamos formular como ¿cuánta energía necesito consumir? Pero sea cual sea la respuesta siempre voy a necesitar consumir energía. La visión tecnofóbica, que nos explica que lo mejor es no consumir nada, es inviable, y de hecho la inmensa mayoría de la población no quiere vivir así.

El otro debate nos plantea ¿cómo la produzco?, ¿cómo la distribuyo?, ¿cómo la gestiono? Estos son debates fundamentalmente tecnológicos. Si yo me preocupo por la sostenibilidad pero olvido la parte tecnológica, no podré solucionar ningún problema.

En esta línea, el discurso de Al Gore era muy catastrofista. Tuvo mucho impacto y efectos positivos relacionados con la concienciación pero era al tiempo catastrofista y perverso porque sólo planteaba el problema, pero no la solución. Ahora estamos entrando en la fase de preguntarnos cuáles son las soluciones. Todo lo que está pasando alrededor de las energías renovables e incluso el debate sobre la energía nuclear nos sitúa en una actitud diferente. No todo el mundo va a apostar por las mismas soluciones porque no percibimos de igual modo los beneficios que nos proporcionan, pero ahora empezamos a tener un debate positivo en busca de soluciones constructivas.

- Y claro, esto afecta a la arquitectura, a los materiales y a la industria de la construcción.

En esa fase negativa, que comentaba antes, todo lo que se etiquetaba como sostenible, desde un diseño a los materiales de construcción, eran casi siempre considerados ornamentos. Muy poca gente se preocupaba por si esa sostenibilidad era real o no. En cambio ahora sí estamos pasando a una fase de preocupación, y acción, real. Ahora vamos más allá de la etiqueta, la imagen comercial de los sostenible se ha agotado. Ahora preguntamos: ¿Qué sentido tiene utilizar un material u otro? ¿Qué impacto tiene un tipo de construcción? Yo creo que esta fase en la que estamos entrando es mucho más interesante y positiva.

- Pero, todavía utilizamos mucho ladrillo aunque consume una energía enorme en su producción.

Sí. No soy especialista en este tema, pero en España se ha desarrollado muy poca investigación en estos temas. Es decir, se sigue construyendo como se hacía hace ya muchos años. Y los criterios energéticos o de eficiencia no están tan implantado como se debería.

- Por otro lado, han surgido varias propuestas en arquitectura acerca de mejorar la eficiencia de los edificios en términos de captación de la energía y aislamiento (i.e. paredes y cubiertas ajardinadas). Para concluir y para hacer una referencia a la biología, ¿cuál es el papel de la naturaleza aquí, puede colaborar con la tecnología?

No me refiero sólo a ofrecer fuentes de energía, pero también a aprender de sus estrategias; y a cuestionar la permanencia de las cosas, la capacidad de aceptar el cambio y asumir la renovación de los materiales.

Creo que has planteado dos preguntas interesantes. Podemos aprender mucho de la naturaleza. Ciertos procesos que suceden en la naturaleza, consecuencia de que la naturaleza es un sistema complejo, suceden también en las sociedades humanas. Por ejemplo, podemos aprender mucho del proceso de sucesión ecológica, del cambio temporal que podemos observar en los ecosistemas. Nosotros tenemos, en particular en los últimos años, una visión sumamente “cortoplacista” y una enorme dificultad para entender la incertidumbre y el cambio. En la naturaleza, por el contrario, el cambio es la norma. No existe la estabilidad.

Esto nos lleva a otra idea que me parece importante, sobre cómo está “diseñada” la naturaleza (y como podemos ahora participar en su rediseño mediante nuestra acción). Puedes diseñar para la eficiencia, para la optimización. Pero los diseños óptimos siempre acaban desapareciendo cuando se produce un cambio en las condiciones del entorno. Lo óptimo acaba fracasando, si le damos tiempo suficiente, por el cambio es la norma. La evolución lo muestra muy claramente. Los diseños de organismos que están muy bien optimizados, y por tanto muy adaptados a determinadas condiciones, desaparecieron con mayor frecuencia.

En contrapartida aparece la idea de resiliencia, que se maneja ya en muchos ámbitos. Es un concepto próximo, pero no sinónimo, al de resistencia. Es la capacidad de un sistema para absorber un impacto o un cambio. No como algo rígido que cuando es golpeado corre serio riesgo de romperse, pero como algo flexible que si recibe un golpe se recupera. La resiliencia de los ecosistemas es un tema en el que la ecología lleva ya mucho tiempo trabajando tratando de contestar a la pregunta ¿qué capacidad tiene un sistema para absorber los cambios? Por ejemplo, ante los incendios no todos los bosques responden igual. Los bosques “artificiales”, que creamos nosotros mediante plantaciones, suelen ser mono-específicos y por tanto muy poco resilientes y con poca capacidad de resistir un incendio. Cuando se produce un incendio estos bosques suelen destruirse casi por completo. En cambio los bosques naturales responden mucho mejor lo que hace que, a largo plazo, su probabilidad de pervivencia sea mayor.

El concepto de la resiliencia aparece también en la ingeniería. Por ejemplo cuando se diseña un avión se tratan de cumplir dos objetivos, en gran medida contrapuestos: que sea rápido pero también que resista cualquier imprevisto. Esto es así por que sabemos que en el largo plazo un avión siempre va a tener algún imprevisto, va a sufrir  una situación extrema.

Este mismo tipo de enfoque es el que algunos políticos y científicos sociales están empezando a aplicar en relación con los sistemas sociales. Digamos que los sistemas sociales son más sensibles a los cambios y necesitan estar capacitados para “absorber” los impactos. Esta línea de reflexión y de diseño creo que es muy interesante para el mundo de la arquitectura. Todo lo que se ha aprendido en biología sobre evolución, sobre el cambio en el tiempo y sobre el concepto de resiliencia es muy utilizable en otros ámbitos como el de la arquitectura porque las reglas que gobiernan los dos sistemas son muy parecidas. Al fin y al cabo ecosistemas y ciudades son sistemas complejos. Pero, además, ecosistemas y ciudades “conviven” en un mismo territorio que debemos gestionar de forma integrada.

16 marzo 2009

Bestiario: visualización, organizaciones e interfaces digitales

En Soitu | Piel digital he ido publicando, demasiado lentamente aunque prometo finalizar la tarea, reseñas y análisis de las ponencias que pudimos disfrutar en el curso Sociedad Red: Cambios sociales, organizaciones y ciudadanos. Las complicaciones de los últimos meses me han retrasado aún más y me llevaron a olvidar que quería republicar aquí mi comentario sobre Bestiario, que apareció originalmente en Soitu | Piel digital (1) y (2). Aunque sea tarde, aquí tenéis un análisis de sus proyectos y, sobre todo, de su visión la gestión del conocimiento y de los modelos de organizaciones en la Sociedad Red. Además de buenos amigos, su perspectiva y trabajo me parecen fascinantes. Ultimamente he tenido la oportunidad de comentar sus proyectos con diversas personas con las que debatía sobre la importancia de la visualización cuando nos situamos en un entorno dominado por la cultura digital por lo que creo que este texto podrá ser útil a algunos de mis interlocutores.

En el curso Sociedad Red: Cambios sociales, organizaciones y ciudadanos decidimos abordar el análisis de las organizaciones combinando dos visiones muy diferentes, aunque posiblemente complementarias. Por una parte Enrique Dans analizó en su ponencia los cambios que Internet ha provocado (y está forzando) en el mundo de la empresa, especialmente en sus estrategias de innovación y comunicación. Con el segundo invitado, Santiago Ortiz de Bestiario, pretendíamos comprender los retos que deben abordar las organizaciones en un entorno eminentemente digital y caracterizado por una enorme abundancia de información. En este escenario la reinvención de las organizaciones, un tema que ya abordó Dans, requiere de nuevas formas de relación con el conocimiento y, por tanto, de nuevas formas de visualización de datos. El trabajo de Bestiario, visionario pero al tiempo firmemente anclado a la realidad de las organizaciones que son sus clientes, puede ser un excelente lugar para empezar a entender estos cambios. [Además de este resumen, pueden consultarse las notas que publicó ya Ismael Peña-López sobre la conferencia de Santiago Ortiz].

Bestiario

Bestiario es una pequeña empresa, fundada por Andrés Ortiz, José Aguirre y el propio Santiago Ortiz, cuyo eslogan es "hacer comprensible lo complejo" mediante la combinación de arte, ciencia y diseño en la creación de espacios digitales. Es difícil definir el trabajo que realizan en Bestiario, posiblemente tan difícil como empezar a navegar en su propia web (un espacio de exploración de sus proyectos). Pero tan pronto como el usuario empieza a comprender las nuevas reglas en que se basa la experiencia de navegación puede descubrir nuevas formas de interacción con la información, y como es posible, mediante interfaces visuales, profundizar en masas de información compleja y, al menos en una web convencional, en gran medida desestructurada. Entre esos proyectos se encuentra una herramienta de visualización preparada específicamente para analizar la información digital que genera o está asociada al propio curso Sociedad Red.

En este sentido, Santiago Ortiz y Bestiario se definen como diseñadores de interfaces digitales de conocimiento, y su trabajo incluye una importante cuota de investigación científica y artística (sorprendente en una organización de pequeño tamaño como la suya), que en muchos casos acaba desembocando en proyectos de empresa. De hecho, este es el orden en que estructuró su presentación, partiendo de una reflexión sobre las redes y las organizaciones para finalizar con ejemplos de proyectos concretos (que abordaremos en el próximo post) que han desarrollado y que representan la materialización de su visión poco convencional de la función y estrategia de las empresas e instituciones. Más que definir teóricamente conceptos, la conferencia trató de provocar la reflexión a partir de una exploración de casos, intentando poner en práctica el concepto de emergencia que forma parte esencial de su filosofía de trabajo.

Redes y organizaciones

El concepto de red aparece en un espectro amplísimo de realidades. En el ámbito científico puede encontrarse como elemento clave en las ciencias sociales, la neurobiología, la ecología, la genética .... Este concepto se enmarca dentro de las ideas de complejidad y emergencia, y en conjunto son conceptos abiertos y susceptibles de ser aplicados desde ópticas muy distintas. Para Santiago Ortiz todos los ámbitos de la actividad humana, incluyendo por supuesto el mundo de la empresa, pueden ser analizados y entendidos (y por tanto diseñados) desde esta óptica. De hecho utilizó los posts que había publicado poco antes en mi blog personal, La empresa como interfaz y De la superficie a la interfaz: de la superficialidad a la complejidad) como una invitación a pensar las empresas de otra manera. Las organizaciones presentan grandes similitudes con una célula biológica: en ambos casos la interfaz (la membrana en el caso de la célula) juegan un papel clave como reguladores o facilitadores de las transferencias entre el interior y el exterior (de materiales en un caso, de información en el otro). Esta analogía muestra como dos ámbitos aparentemente muy diferentes se pueden pensar con una misma lógica y lenguaje. Y este es uno de los objetivos principales del trabajo de Bestiario: la aplicación de de aproximaciones basadas en la trandisciplinaridad y la transversalidad para crear esas interfaces.

empresa_interfaz

En el contexto actual en que en buena medida la crisis a la que nos enfrentamos está generada por vacíos de información, el problema principal es la desconfianza. La solución pasa por recuperarla y para ello es imprescindible generar visibilidad. La transparencia en un entorno de enorme complejidad no es un problema de solución trivial que dependa únicamente de medidas legales; se necesitan nuevos enfoques y herramientas para que los usuarios puedan relacionarse con la información de un modo realmente transparente y efectivo.

Complejidad

La complejidad, consecuencia de la propia dinámica emergente de los sistemas, es un concepto abierto y Santiago Ortiz nos sugiere que la mejor forma de entenderlo es de forma empírica a partir de la observación de numerosos casos. Nos propone algunos ejemplos ya bien conocidos como:

  • El Juego de la Vida. Sobre un grid de casillas "muertas" y "vivas", unas pocas reglas deciden su superviviencia o nacimiento dependiendo del estado de los vecinos. Tanto las reglas como la configuración inicial son extremadamente sencillos, pero generan resultados extraordinariamente complejos donde es posible identificar patrones (morfologías aparentes de grupos de celdas) que en realidad no existen en el sentido de que no estaban previstos ni prediseñados por el sistema. Esta es una excelente metáfora de la cultura, que también se basa en el establecimiento de patrones.
  • Conjunto de Mandelbrot. Es posiblemente el más conocido de los conjuntos fractales y se basa en una ecuación que lo genera que de nuevo es sorprendentemente sencilla a pesar de generar un patrón extremadamente complejo.

Concepto de visualización de información

La tecnología de generación visual se ha expandido exponencialmente y una ruta paralela ha seguido la capacidad de desarrollar aplicaciones por parte de los usuarios. Dos buenos ejemplos, ya "viejos" en tiempo de Internet, serían:

  • They rule, aparecido en 2004, es un mapa interactivo de los directivos que gobiernan las principales empresas de EEUU. Utilizando información público y una herramienta de visualización cualquiera puede "descubrir" las complejas relaciones y juegos de intereses que gobiernan la vida corporativa norteamericana.
  • Gapminder, la herramienta de visualización de información económica y geopolítica desarrollada por Hans Rosling (imprescindible este video en TED) que convierte la representación gráfica de la información en una narración y permite a cualquier usuario explorar y comprender bases de datos complejas y habitualmente excesivamente áridas.

La segunda parte de la ponencia de Santiago Ortiz fue una exploración guiada de sus proyectos donde se materializa su visión de las organizaciones en un mundo digital, dentro del paradigma de la complejidad y la emergencia. Cada proyecto de Bestiario representa una interfaz digital destinada a explorar y explotar grandes volúmenes de datos generados en redes en que participan agentes externos a las propias empresas.

Proyectos experimentales: la complejidad desde la óptica de interfaz digital

En primer lugar se centró en aquellos más experimentales que no responden tanto a la demanda de un cliente como a la necesidad de explorar conceptos y tecnologías. Las ideas y herramientas desarrolladas en estos proyectos son las que les permiten después trabajar con clientes con necesidades específicas con aproximaciones vanguardistas pero fiables. Estos son algunos de los ejemplos que se presentaron en la sesión:

  • Collision. Uno de sus proyectos más sencillos que consiste en una simulación del comportamiento de partículas bombardeadas por "electrones" guiados por reglas de rechazo y atracción.
  • Bird FLock 3D. Es un simulador del vuelo de grupos de aves. El sistema se basa en una serie de reglas que definen la distancia entre aves y la influencia entre aves próximas. Se observa como las redes son inestables, una buena metáfora sobre el funcionamiento de las redes sociales.
  • City Distances. Una visualización de las conexiones entre ciudades a partir de la información que comparten en el buscador de Google (estimada por un índice basado en la proporción de enlaces en que aparece una asociada a otra respecto a los enlaces totales en que aparecen una u otra ciudad).
  • Atlas of Electromagnetic Space. Visualización del espectro electromagnético y de proyectos que utilizan las diferentes frecuencias de este espectro (que ya comentamos en Piel digital; más aquí).
  • spisi. Uno de sus últimos proyectos exploratorios en que desarrollan una "espiralización" de las series temporales (en los últimos 10 años) de una serie de índices de todo tipo. Las visualizaciones no muestran en este caso ningun patrón evidente, lo que le permite a Santiago Ortiz plantear que los índices económicos no presentan regularidades en esas escalas de tiempo.
  • Superficies esféricas de diálogo. Un proyecto en desarrollo contínuo en que se establecen esferas de relaciones entre palabras en que los usuarios pueden ir añadiendo nuevas frases que contegan esos pares de palabras. En estos momentos existen tres esferas en tres lenguas y una cuarta dedicada a la comunicación entre la comunidad científica y la sociedad.
  • Proyecto GNOM. Desarrollado con el Protein Design Group liderado por Alfonso Valencia en el Centro Nacional de Biotecnología. Interfaz de visualización de la red genética de la bacteria Escherichia coli (consistente en 3000 genes que se activan o inhiben entre ellos). Su dinámica es extraordinariamente compleja en respuesta a los juegos de inhibición y activación entre genes. Este modelo representa una buena analogía que recuerda poderosamente al comportamiento de una red social.
  • Mitozoos. Proyecto educativo de vida artificial en que el usuario puede diseñar organismos artificiales y sus dotaciones genéticas y observar como evoluciona el "ecosistema" en función de las reglas que establece referidas al funcionamiento de los sistemas genéticos de los organismos y de las interacciones entre ellos. La educación es para Santiago Ortiz una cuestión muy relacionada con la representación de información, y por eso desde los videojuegos (a los que se aproxima Mitozoos) surgen propuestas muy interesantes. En esta herramienta los niños codifican un genoma gen a gen y acaban, por tanto, diseñando un organismo. Se definen las condiciones del ecosistema en las que estos organismos deben vivir y relacionarse y como sucede la reproducción (que supone una combinación de los genomas de ambos progenitores). Mediante la observación de la evolución del ecosistema, y el análisis comparado de diferentes condiciones de partida, los niños pueden extraer conclusiones sobre los mecanismos evolutivos.

Proyectos "de clientes"

Aunque muchos de los proyectos anteriores ya estaban motivados por encargos de clientes, en los siguientes la motivación principal es la resolución de un problema o de una necesidad de una organización y no tanto explorar las posibilidades de la visualización y las interfaces:

  • La antigua web de Bestiario repesentaba su red social y permite visualizar los diferentes ejes temáticos de organización.
  • La nueva web de Bestiario realiza una presentación temática o cronológica de sus proyectos. Constituye en si misma un ejercicio de visualización dado que permite el análisis de las relaciones semánticas mediante etiquetas y la recuperación de información navegando la capa de etiquetas.
  • metaplexity. Una plataforma para la creación de espacios colaborativos en los que los contenidos (textuales, mapas, audiovisuales) creados por los usuarios pueden relacionarse mediante redes y no de una forma lineal o jerárquica como es habitual.
  • Archivo de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (1907-1939). Análisis de las becas otorgadas en la primera mitad del siglo XX por la Junta de Ampliación de Estudios y que permitieron a muchos científicos y artistas estudiar fuera de España. La herramienta permite una navegación cronológica, geográfica (origen y destino), temática y personal (llegando hasta la ficha y expediente de cada becado). Es tanto una herramienta de divulgación como para uso por investigadores.
  • Videosphere. Navegación y visualización de bibliotecas de vídeos. Desarrollado inicialmente sobre los videos de las conferencias TED, se ha expandido ya a otros contenidos. Esta herramienta es susceptible de convertirse en una plataforma desde la que un usuario podría crear su propia “esfera” de videos alojados en plataformas, como por ejemplo en Youtube.

videosphere

  • 6pli. Una herramienta para visualización de las relaciones entre contenidos digitales a partir de las etiquetas que lo identifican en del.icio.us. Utilizan del.icio.us como una base de datos externa donde se pueden incorporar enlaces de todo tipo que hacen referencia a "objetos digitales" (posts, blogs, videos, información personal, artículos de wikiepdia...). Las relaciones entre contenidos, basados en sus etiquetas, permiten visualizar la estructura de la información almacenada por uno o más usuarios. De hecho, la propia herramienta de visualización creada para este evento está basada en 6pli. Este proyecto ilustra una de las líneas más importantes de trabajo de Bestiario, dedicada al diseño de plataformas y herramientas (interfaces) que permitan a los usuarios crear espacios de interacción abiertos en los que gestionen sus propios contenidos u otros existentes en la web.

bestiario sociedadred

Estos proyectos demuestran que para explotar la "web profunda", el significado proporcionado por la red de relaciones entre información y usuarios, son precisas nuevas interfaces diferentes a las que utilizamos habitualmente. Pero estas interfaces podrán ser generadas por los propios usuarios si disponen de plataformas adecuadas para su diseño. Otra idea relevante del trabajo de Bestiario es una concepción más pragmática de la web semántica que la que solemos encontrar en los debates sobre el futuro de Internet. Darle significado a la web es factible combinando los metadatos que generan ya los usuarios (especialmente con los sistemas de etiquetado) y las interfaces de visualización.

16 noviembre 2008

¿En qué se parecen los GPS y la Wikipedia? La respuesta está en los taxistas

Tanto el GPS como la Wikipedia son tecnologías que tienen como fin navegar con éxito en entornos complejos, la ciudad e Internet. Las similitudes se encuentran cuando observamos a los usuarios avanzados. Los de la Wikipedia son bien conocidos; en el caso del GPS se pueden encontrar en los taxis de Barcelona. Cuando observamos el uso que los usuarios avanzados hacen de ambas tecnologías es más fácil entender por que los usuarios “convencionales”, que no han transformado su visión del funcionamiento del mundo y del papel de la tecnología, se sienten defraudados por las promesas que ellos creen ver en las “nuevas tecnologías”. Así lo planteaba en ADN.es | Ciudades enredadas, Los taxistas como usuarios avanzandos de la tecnología y de la ciudad.

En el taller Visualizar'08: Database City  que se está celebrando en el MediaLab-Prado en Madrid tuve ocasión de asistir a la presentación de Fabien Girardin (blog) en la que mostró un interesante estudio que ha realizado junto con Josep Blat sobre la adopción de tecnología por los taxistas de Barcelona. Ya hemos comentado en Ciudades enredadas otra de las líneas de trabajo de Fabien, sobre huellas digitales en las ciudades.

Girardin y Blat presentaron en el congreso 2008 Association of American Geographers Annual Meeting el estudio The co-evolution of taxi drivers and their in-car navigation systems (presentación, pdf) donde recogían los resultados iniciales de un estudio etnográfico sobre la adopción y apropiación de sistemas de navegación por satélite (GPS) por los taxistas de Barcelona. Para ello realizaron observaciones directas sobre el comportamiento de un grupo de 12 taxistas, con grados muy diversos de experiencia previa. Estos “usuarios de la ciudad” utilizan diversos instrumentos y fuentes de información que le ayudan a su navegación de la ciudad: GPS, mapas, notas procedentes de comentarios de clientes, información de los medios de comunicación …

Estas fotografías, tomadas de la presentación original del estudio, muestran la disposición dentro del habitáculo de un taxi de los diferentes instrumentos de información y navegación: GPS, sistema de información propio del servicio de taxis, radio, teléfono móvil, periódicos, notas, guía de la ciudad.

El estudio es interesante por muchas razones, pero me interesa aquí la información que aporta para entender a un grupo de “early adopters” de tecnología que forman parte a la vez de un colectivo de “habitantes normales”, y que no se ha asociado tradicionalmente a los grupos sociales con mayores niveles de uso de tecnología. Por otra parte, las estrategias de uso recuerdan poderosamente al comportamiento de otros usuarios avanzados de información digital, y en especial la que se genera en la web 2.0. Esta convergencia responde posiblemente a la necesidad de navegar y extraer información fiable en dos entornos de elevada complejidad e incertidumbre como son Internet y la propia ciudad.

Los resultados de este estudio muestran a los taxistas como usuarios avanzados de la tecnología, GPS en este caso, pero solo como una parte de un conjunto de instrumentos y fuentes de información que utilizan simultáneamente para navegar por la ciudad y alcanzar su dirección objetivo. La navegación en el espacio urbano es una actividad sumamente compleja y aún más cuando se realiza a alta velocidad (donde el tiempo de decisión se reduce). El GPS permite al taxista observar con atención el entorno y buscar las señalizaciones e iconos urbanos que lo orienten en su búsqueda. Los taxistas más inexpertos son los que más sufren los “errores” del sistema de navegación, dado que son incapaces de improvisar o de evaluar su fiabilidad. El aumento de experiencia hace que los usuarios dependan menos del GPS y empiecen a utilizar en “modo pasivo” los navegadores (como una referencia secundaria y para controlar radares o la velocidad).

En este sentido, el caso de los taxistas barceloneses demuestra como actúan los usuarios en los nuevos entornos caracterizados por la complejidad, la incertidumbre y la abundancia de fuentes de información. Este modelo contrasta con el característico del “paradigma analógico”, carcaterizado por la escasez de información. En este caso, podríamos definir dos fases en el comportamiento de un usuario de información: primero identificaban (muchas veces a través de la educación o de convenciones sociales y culturales) las fuentes de información que consideraban fiables (como un mapa, un periódico o una enciclopedia), normalmente ayudados por la existencia de una autoridad externa que lo “certificaba” (por ejemplo, el hecho de estar publicado era ya un criterio jhabitual de fiabilidad). El segundo paso consistía en considerar que las fuentes fiables reflejan fielmente la realidad, sin incertidumbres, y por tanto el usuario se puede limitar a seguir las “normas de uso” (ya sean las instrucciones técnicas o aceptar la veracidad de un contenido).

En un entorno digital, la fiabilidad nunca es total. Un usuario avanzado, como la mayor parte de taxistas en Barcelona, conoce sus herramientas de modo que puede decidir en cada momento la fiabilidad que le merece un contenido determinado (por ejemplo, una ruta propuesta por un GPS) en función de su conocimiento previo y de la información contextual (su experiencia personal y otras fuentes como guías o clientes). De este modo, en caso de duda, el taxista combina diferentes fuentes de información para definir sobre la marcha una ruta. En realidad en la época de los mapas en papel, éstos tampoco eran fiables, pero la menor complejidad del tráfico urbano y la menor velocidad proporcionaba un margen de seguridad ante los errores de un mapa. Un “usuario analógico” que no haya cambiado su modo de uso y se enfrente ahora a un GPS, asumiendo su infalibilidad, cometerá muchos errores y acabará criticando al instrumento.

El uso de los GPS en la navegación urbana recuerda poderosamente a las opiniones encontradas que existen sobre el valor de la Wikipedia como fuente de información. Hasta la aparición de esta enciclopedia colaborativa digital, la mayor parte de los usuarios de las enciclopedias en papel consideraban a éstas como fuentes totalmente fiables. Wikipedia fue transparente en este sentido y por su propia naturaleza es evidente que sus contenidos están permanentemente en proceso de construcción y debate. Pero, su mayor virtud ha sido poner de manifiesto que las “otras enciclopedias”, como la Britannica, tienen niveles de calidad y fiabilidad similares. Lo que pasaba antes era en realidad un espejismo. Pero cuando alguien utiliza la Wikipedia en 2008 como utilizaba la Britannica en 1998 o en 1988 (Wikipedia nació en 2001) no puede obviar la realidad y se encuentra con la frustración de manejar una fuente que no es totalmente fiable. Por el contrario, los usuarios adaptados a la abundancia de información y la complejidad e incertidumbre del entorno digital usan la Wikipedia como parte de su proceso de aprendizaje. No es su única fuente y saben filtrar sus contenidos comparándolos y combinándolos con otras fuentes. Wikipedia es un proceso, no un producto final. Del mismo modo las rutas propuestas por un GPS son parte de un proceso de adaptación contínua de una tecnología al entorno cambiante del tráfico urbano.

Los resultados obtenidos con los taxistas barceloneses, que no hacen más que visualizar los usos cotidianos que hacen de la tecnología y de la información una parte creciente de la población, podrían servir para desmitificar a la propia tecnología y nos ayudan a comprender como la gente se apropia de la tecnología para navegar con éxito en medios complejos, sean estos la ciudad o Internet.

10 noviembre 2008

¿Se necesitan las viejas jerarquías para las nuevas interfaces?

He empezado a desarrollar la idea de que la nueva complejidad se encuentra en la superficie, entendida como interfaz. Las “superficies” funcionan como plataformas de conexión y negociación entre personas y organizaciones, tal como proponía en La empresa como interfazDe la superficie a la interfaz: de la superficialidad a la complejidad. Sorprendentemente, esta hipótesis, aunque expresada de maneras muy diferentes (y en muchas ocasiones en términos negativos), aparece recurrentemente. Existen dos posturas claramente encontradas representativas de dos formas de vivir la cultura digital. Simplificando, probablemente hasta la caricaturización, nos encontramos a los apocalípticos, preocupados por la pérdida de algunos de los valores que son esenciales para nuestra sociedad y cultura, y los optimistas, que defienden las nuevas oportunidades para la creación colaborativa y la libertad individual. En realidad un viejo debate que siempre regresa, ahora revestido de tecnología.

Aquí tenemos un buen ejemplo en tres actos. Son tres artículos aparecidos en prensa en las últimas semanas. En ninguno de ellos, la superficialidad o las interfaces eran los temas principales, pero afloran de una u otra forma como preocupación casi esencial:

1. Entrevista a Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía (MNCARS), en ABCD. Se lamenta del oscurantismo al que nos aboca la pseudo-felicidad en que vivimos la superficialidad provocada por las tecnologías digitales. La ausencia de jerarquías implícita en Internet (que identifica con Google) se dibuja como causa última de estos males.

… me da la impresión de que estamos yendo a una nueva Edad Media.

¿Por qué?

Primero, porque está desapareciendo la memoria. Con el Google sin ir más lejos. Cuando ves a los niños y a los jóvenes, no hacen ejercicios de memoria, sino un «cortar y pegar». La memoria de los historiadores implica siempre una jerarquía, porque significa que siempre hay un hecho más importante. El Google es la «no jerarquía». Y esta falta de memoria se parece a la que hubo en la Edad Media, donde los monjes se dedicaban a recordar, a preservar el conocimiento. Ahora ocurre de otro modo, con una revolución tecnológica.

Pero la Edad Media implicó también oscurantismo, da un poco de pavor todo esto que describe.

Sí, hay muchos modos de oscurantismo, como esta especie de pseudo-felicidad, de superficialidad. Creo que en este contexto, el museo -o la cultura en general- debe hacer un doble esfuerzo: por la paradoja, que es esto que nos descoloca, y por la voluntad de memoria. Obviamente, una memoria que es imposible porque no podemos volver atrás, está claro, no puede ser una memoria lineal sino que es una memoria hecha de «micronarraciones». La memoria del relato, del orador de la Edad Media. Lo explico de otro modo, porque si no, parece muy mesiánico: parece que se abre una puerta que no sabemos hacia dónde va en un periodo que da síntomas de que se está acabando. Creo que una responsabilidad que tienen los intelectuales, sean periodistas, profesores o los propios museos, es apuntar hacia ciertas direcciones.

En el caso de Borja-Villel, parece vivir una experiencia contradictoria por que en paralelo a sus críticas a esta nueva realidad, en la misma entrevista se define como un disc-jockey por su trabajo de gestión y comisariado, lo que recuerda enormemente al concepto de comisarios digitales y al modelo de gestión de organizaciones de “código abierto”, dos elementos clave de la cultura digital.

2. Artículo en ABCD de Fernando Castro Flórez, Autorretratos y colegas, sobre la recién inaugurada exposición De donde no se vuelve de Alberto García-Alix en el MNCARS. La piel funciona como un archivo vital y es el interfaz que comunica esta experiencia a los demás gracias a la fotografía:

… En la piel, en la superficie fotográfica están sedimentados los amores, las separaciones, las resacas monumentales e incluso las heridas. La aventura mortal se proyecta como aventura estética. La ambigüedad del viaje hace que sea al mismo tiempo el aventurero alguien proyectado en el futuro, radicalmente ahistórico, y, por ello, como ejemplifica a la perfección García-Alix, una criatura del presente.

3. Entrevista en El País a la cantante y compositora brasileña Adriana Calcanhotto, con una visión mucho más pragmática, optimista y, en mi opinión, realista de la emergente ausencia de jerarquías:

En la música brasileña se está produciendo un tránsito libre entre estilos, y ya no hay movimientos como la bossa nova o el tropicalismo. "Me parece muy bueno que sea así. Por los medios de producción, al poder hacer tu disco en tu ordenador portátil en casa, las personas trabajan más aisladas", dice. "Hace unos años yo recibía material de compositores y cantantes en el que veías muy nítidamente las influencias. Ya no. Hoy los músicos jóvenes quieren ser ellos mismos. Creo que este cambio tan rápido tiene mucho que ver con Internet. La gente ahora escucha lo que quiere".

12 octubre 2008

De la superficie a la interfaz: de la superficialidad a la complejidad

Cuando las fronteras, las superficies, se transforman en interfaces, se hacen más complejas evolucionando hacia sistemas de procesamiento de relaciones (comunicación) y de información. Tratar de comprender esos nuevos espacios para la interacción social y la creación de conocimiento, las antiguas superficies, ha dejado de ser algo superficial. Ahora solo se puede profundizar en la comprensión de una organización si la analizamos como una o múltiples interfaces. Del mismo modo el diseño de una organización se convierte en gran medida en el diseño de interfaces. En este sentido, me han parecido especialmente sugerentes estos dos comentarios sobre “superficies”, visibilidad y superficialidad:

En una entrevista a Rafael Sanchez Ferlosio en El Pais, Ferlosio contra la historia universal:

… describir los dos rasgos principales de su escritura: "La frase larga y la superficialidad"

A lo segundo, la superficialidad, le quita todo tinte peyorativo: "Siempre mantengo mi atención sobre la superficie de las cosas, sobre lo que salta a la vista". Y sobre lo que no. De hecho, Ferlosio se ha convertido en un gran cazador de estereotipos y frases recurrentes "que ocultan concepciones ideológicas fosilizadas".

Un post de José Luis Molinuevo, Room 666 (para fumadores), sobre el cine y la importancia de hacer realmente visible lo que solo es téoricamente visible (por encontrarse en la “superficie”).

… Por ello, me interesa más la frase de Godard citada al comienzo que otros volúmenes que hablan de todo menos de cine… Con todo, me voy a permitir contraponerla a otra suya en la que repite un tópico: el cine debe decir lo invisible, lo increíble. Casi es una variante de Klee: el arte debe hacer visible lo invisible. A comienzos del siglo XX era, tal vez, un reto, hoy día se ha convertido en la maldición de lo obvio. Sigamos viendo imágenes. Algo en la película nos hace reflexionar: el director turco Yilmaz Güney no puede dar su testimonio en persona, sólo grabado, al estar perseguido por la dictadura turca. Su foto queda pegada en esa televisión sobre la que se discute si va a acabar o no con el cine. Ahora es todo tan evidente que sólo hace falta la valentía de nombrarlo.
 
Mi reflexión final:
 
El arte de hacer visible lo invisible es actualmente el arte de hacer invisible lo visible. Por ello, la tarea del arte contemporáneo debería ser la de hacer visible lo visible.

11 septiembre 2008

Diseño para la complejidad: empatía, prototipado y storytelling

IDEO es de algún modo la imagen de marca del pensamiento de diseño. Han pasado de diseñar objetos a los servicios y ahora además están inmersos en el proceso de diseño de espacios y organizaciones. En esta evolución han debido desarrollar una metodología apropiada que va más allá de los límites estrictos de lo que habitualmente se considerada diseño y consultoría. Dos de sus diseñadores, Adam Mack and Aaron Sklar, explican de un modo sencillo su método de trabajo en el artículo Greater good (pdf) que ha aparecido en la revista newdesign. A través de ejemplos de su propia experiencia, en especial en proyectos en que se busca el impacto social y el desarrollo humano, definen los tres procesos básicos en que se fundamenta su estrategia: empatía, prototipado y storytelling.

Estos elementos muestran la convergencia de estrategias para tratar problemas complejos que afectan a colectivos amplios y diversos. Estos problemas no se resuelven con soluciones simples (que se puedan diseñar completamente "in vitro" o en el laboratorio) y sin la participación directa y activa de los futuros usuarios. En estos casos, es necesario conocer a las personas para las que se diseña (con mayor profundidad de lo que permiten los datos demográficos o las encuestas), explorar rápidamente y repetitivamente los diseños mediante prototipos (más allá de los modelos en papel o digitales), y contar la historia de un modo atractivo y convincente que provoque el interés y la involucración de los usuarios (superando la comunicación unidireccional y el márketing convecional). Estas son las definiciones de Mack y Sklar de estos procesos:

1. Empatía:

… empathy is the process of getting to know the experience of the very individuals that a new and improved product, service, or space is intended to benefit.

2. Prototipado rápido e iteractivo:

The next step is concept generation and refinement, or, in design terms, prototyping. The design approach to prototyping - rough, rapid, and iterative - can bring great value to social impact projects. Prototyping allows for quick and inexpensive exploration of potential solutions to design challenges. The best way to test out a series of brainstorm concepts is to make them real. They can take the form of physical models or role-played experiences …

3. Storytelling

… a great concept can rarely stand on its own. To truly achieve the desired impact, the concept must be accompanied by a compelling story that connects all stakeholders to the powerful mission of the project. Here, design’s third foundational element, storytelling, can become our biggest contribution…

Storytelling brings prototyping and empathy together to create a compelling message that can inspire action and ensure implementation and support. Designers are often fluent in a variety of media to convey the message: printed material, photo and video, digital interactions, environments design, and person-to-person communication all make up the comprehensive battery of tools we use to deliver a concept.

Para explicar la importancia de contar buenas historias, utilizan el ejemplo del concurso Innovate or Die, organizado por Google y Specialized, que ganó un equipo de IDEO con su proyecto Aquaduct, una bicicleta que transporta, filtra y alamacena agua (en este blog se proporcionan más detalles). Un elemento importante del éxito de la propuesta fue la capacidad del equipo para contectar con la gente contando la historia y conversando sobre el proyecto con los futuros usuarios. Por ejemplo, este video ha recibido más de 750,000 vistas en YouTube:

Victor Lombardi publicó recientemente un excelente tutorial breve para contar historias, How To Tell A Story, basado en el manual de storytelling de Barry McWilliams, Effective Storytelling: A manual for beginners.

08 julio 2008

El Arte desde la Biología

El 30 de Junio y 1 de Julio tuve la oportunidad de participar en el curso de verano co-organizado en Bilbao por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y el Museo Guggenheim Bilbao dentro de los Encuentros de Arte y Cultura, y que tenía por tema Arte y Creatividad II: Hacia una educación creadora a través del arte. Interpretar el Mundo a través del Arte e Interpretar el Arte a través del Mundo.

Este encuentro forma parte de los cursos de verano de la Universidad del País Vasco. y sus directores eran Josu Rekalde, de la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU, y Marta Arzak, del  Museo Guggenheim Bilbao. Las intervenciones de los ponentes asi como las conversaciones con los organizadores están disponibles como videos para descarga en el sitio del curso.

En mi caso me propusieron hablar sobre las relaciones entre arte y biología. A continuación podéis ver la presentación que utilicé en mi intervención así como una serie de notas que reflejan las ideas que presenté allí.

El Arte desde la Biología

1. ¿Arte y biología?

Ciencia y arte son dos aproximaciones a la realidad o a los escenarios alternativos (realidades potenciales) que podríamos diseñar y poner en práctica. Pero ciencia y arte usan métodos y lenguajes y buscan objetivos que aparentemente son radicalmente diferentes. Al tiempo ciencia y arte no son más que contenedores artificiales, fruto en buena parte de la historia, donde ubicamos una serie de prácticas diversas para comprender (e influir sobre) la realidad que tienen muchos puntos en común. Así, la evolución de la ciencia, y en particular de la biología, y del arte está provocando convergencias en métodos, lenguajes y objetivos que ofrecen posibilidades enormemente sugerentes para aquellos con una visión y una estrategia transdisciplinar o, incluso, “adisciplinar”. La aproximación “adisciplinar”, a pesar de partir de una disciplina, es capaz de enfrentarse al problema sin las restricciones disciplinares y tratando de incorporar los métodos y conceptos útiles, independientemente de su origen disciplinar.

2. Evolución de los objetos de estudio de la Biología

La Biología se está transformando desde una ciencia de límites bien definidos hacia un conjunto heterogéneo de herramientas, métodos y objetivos que se hibridan con muchas otras ciencias o disciplinas (incluso sociales). La Biología como “una” ciencia es crecientemente artificial en su concepción. La escala de observación marca esta diversificación y podemos definirla identificando sus dos extremos:

  • escala molecular: procesos a pequeña escala, la correspondiente a los átomos y moléculas. En este extremo la biología puede entendese claramente como una ciencia de la información que, cada vez más, utiliza métodos y herramientas propios de las tecnologías de la información. La biologia molecular es una forma de wetware, un “software y hardware húmedos”. Químicos, físicos y bioinformáticos son los biólogos moleculares del siglo 21. O, desde otro punto de vista, los biólogos moleculares se transforman en especialistas en física, química o bioinformática.
  • escala ecológica: ecosistemas y paisaje. Las interacciones entre organismos y con el territorio (con sus elementos físicos y geológicos) configuran la dinámica de ecosistemas y, finalmente, del propio paisaje. En esta escala los biólogos trabajan con objetos similares a los de otros que se preocupan por el territorio (por ejemplo, ingenieros, arquitectos, geógrafos, sociológos o los propios políticos). El hombre se sitúa en esta escala como un actor más, pero a la vez sumamente relevante, y por tanto la biología se convierte en cierta medida en una ciencia social.

3. ¿Qué es Biología a inicios del siglo 21? Transformaciones históricas del método científico en Biología

Podemos dividir la reciente historia de la biología en tres grandes periodos (entre los que existen grandes fases de solapamiento y de hecho hoy en día coexisten estas tres visiones y prácticas de la biología):

  • Hasta aprox. 1950–60: La biología era principalmente un esfuerzo de catalogación de la diversidad de la vida, inicialmente a la escala de organismo (así nacieron la zoología o la botánica) y posteriormente a escalas moleculares y ecológicas. La descripción dió paso a la visión funcional, pero aún así el objetivo principal era la clasificación y la comprensión de los organismos vivos como un todo funcionante.
  • En la segunda mitad del siglo 20: Desarrollo de hipótesis causales y modelos (conceptuales y matemáticos) que expliquen las razones de la diversidad de la vida. Sin embargo, Darwin o Mendel, que vivieron en el siglo XIX, aplicaron ya este enfoque, aunque podrían ser considerados excepciones en su época histórica. La acumulación de información procedente de la fase anterior proporciona un excelente material para desarrollar hipótesis empíricas basadas inicialmente en evidencias correlativas. Con el desarrollo del método experimental (tanto en condiciones controladas de laboratorio como en la propia naturaleza), estas primeras hipótesis se transforman en una interpretación causal de los procesos biológicos que se retroalimenta con el desarrollo de modelos teóricos y simulaciones.
  • En el siglo XXI: existen dos procesos que alteran el modelo científico convencional y la propia naturaleza de la biología: 1) su transformación en una “ciencia de diseño”, y 2) el crecimiento exponencial de la información biológica y de las tecnologías que permiten su “minería” (ver 4).

4. La biología del siglo 21: ciencia de diseño y tecnología de la información

Para comprender la esencia de la biología actual debemos recordar que la base biológica de la vida es un sistema de información que, en lugar de binario como la información digital, es cuaternario (se emplean 4 nucléotidos para construir la información genética, base a su vez del resto de estructuras biológicas). Si a esto añadimos los usos que hace (o quiere hacer) el hombre de la biología y como el hombre modifcia sus objetos de estudio, llegaremos a dos características heterodoxas que presenta esta ciencia en el seiglo 21:

– Ciencia de diseño. Todo es artificial, en ambos extremos de la escala biológica. Como proponía Herbet Simon (y nos recordaba Ramón Sangüesa): “Engineering, medicine, business, architecture and painting are concerned not with the necessary but with the contingent - not with how things are but with how they might be - in short, with design”. Esta definición es aplicable a la biología contemporánea en todo el rango de escalas organizativas:

  • en la escala molecular surge la biología de sistemas cuyo objetivo es entender las bases del diseño de la vida (en estos momentos de sus organismos de organización más simple) para poder diseñar nuevos organismos con funciones de interés. De hecho diversos artistas han utilizado estas posibilidades como herramientas de creación, por ejemplo mediante la introducción de modificaciones genéticas que producen fluorescencia para crear “sistemas de iluminación” provocados por la actividad biológica. Los organismos transgénicos con los que Eduardo Kac desarrolla su bio art es un buen ejemplo.
  • en la escala ecosistémica, prácticamente la totalidad de la superficie terrestre presenta la huella de los usos humanos y, en la mayor parte del territorio, el hombre se ha convertido en el principal agente de la dinámica ecológica. Por tanto un objetivo clave de las emergentes ciencias de la sostenibilidad, donde se incorpora la ecología, es diseñar condiciones para el funcionamiento de los ecosistemas y su integración con los usos humanos. Estos sistemas han comenzado a denominarse socio-ecológicos.

Por tanto tiene poco sentido seguir entendiendo aún a la biología como una ciencia de lo natural, se ha convertido ya en una ciencia de lo artificial en un doble sentido:

  • sus objetos de estudio son resultado de la acción del hombre, son ya “artificiales”
  • sus objetivos son ya el diseño, tanto de sistemas biológicos desde la escala molcular como de ecosistemas y territorios sostenibles desde la escala ecosistémica

– Tecnologia de la información. Al tiempo la biología se ha convertido también en una combinación de ciencia y tencología de la información por tres razones:

  • La informática es ya esencial para la investigación biológica y la complejidad de las bases de datos biológicos requieren de sistemas avanzados para la gestión y análisis de la información.
  • La lógica biológica se utiliza cada vez más en el desarrollo de sistemas computacionales y de minería de datos (por ejemplo, os algoritmos genéticos o las redes neuronales).
  • La exuberencia de información biológica (especialmente molecular) ya de por si extraordinariamente compleja hace imprescindible la transición desde modelos de investigación lineares a otros basados en la minería de datos sin modelo ni hipótesis previas. El número de julio de Wired está dedicado a este tema y adopta el provocador título de The End of Science. El artículo principal escrito por Chris Anderson, The Data Deluge Makes the Scientific Method Obsolete, propone el final de la teoría dado que la complejidad generada por la magnitud de las bases de datos disponibles requiere de modelos de análisis y desarrollo de conocimiento alternativos, basados más en la minería de datos. Estaríamos ante el regreso a las evidencias correlativas, pero a gran escala. Mientras el estadístico George Box explicaba hace ya más de 30 años que "all models are wrong, but some are useful”, Peter Norvig (director de investigación de Google) proponía hace poco que "all models are wrong, and increasingly you can succeed without them". En Edge, se ha desarrollado un intenso debate alrededor de la propuesta de Anderson en el que algunos críticos, aunque aceptan la creciente importancia de la minería de bases de datos “libre de modelos a priori”, defienden que esta aproximación seguirá conviviendo con los modelos de investigación convencionales basados en diseños experimentales, contraste de hipótesis y desarrollo de modelos formales.

En cualquier caso, conforme aumentan los volúmenes de información crece la importancia de la visualización de datos como un método alternativo de exploración (ver 6). El mismo número de Wired propone un buen ejemplo, alejado de la biología, de la utilidad de estas visualizaciones para la comrpesión de la dinámica de ediciones en la Wikipedia (un proyecto que ya comenté aqui).

5. La(s)  Biología(s) como objeto del arte

Existen al menos tres ámbitos de la biología que podrían (y de hecho la tienen) tener influencia como fuente de inspiración y “materiales” para la creación artística:

– Evolución, selección natural y adaptación son procesos que han sido utilizados como inspiración para el diseño de procesos de creación artística, como por ejemplo el arte generativo. Uno de los ejemplos más sencillos de la aplicación de conceptos y mecanismos evolutivos al diseño podemos encontrarlos en los proyectos de Jer Thorp Variance y DarwinInstruments. El primero utiliza algoritmos evolutivos para el diseño de un logo a partir de elementos basícos, como tipos de letra y colores, que se mezclan (“se reproducen”) y sufren un proceso de selección. El segundo emplea sonidos básicos para, siguiendo el mismo procedimiento, componer una melodía. Ambos ejemplos no son más que pruebas de concepto (que pueden ser ensayados directamente en su sitio web) pero demuestran de una forma sencilla y clara como la inspiración evolutiva puede convertirse en una potente herramienta creativa para el diseño y el arte generativos.

– Las estructuras y procesos biológicos como inspiración y “materiales” para el arte. Los proyectos del científico y artistia Ariel Ruiz i Altaba, que comenté aquí, como Paisajes embrionarios o Genoma e identidad constituyen excelentes ejemplos.

– La biología como proceso multiescala que permite interpretaciones alternativas, complementarias pero también conflictivas, de la realidad. Hasta donde yo conozco este es un tema que ha provocado menor interés hasta el momento pero que mereceria ser explorado en el futuro.

6. El arte como herramienta de la biología

Complementariamente a la aproximación más clásica, analizada más arriba, entre biología y arte, surge en los últimos años un nuevo enfoque en el que es el arte en el que se transforma en una herramienta que permite a la biología mejorar su comprensión de la información disponible y/o la comunicación de sus resulatdos. Este proceso de interacción se desarrolla especialmente en el ámbito de la visualización que permite la comprensión alternativa de realidades complejas en las que el método cientíico convencional revela sus limitaciones.

Este modelo alternativo de relación entre arte y ciencia, nos lleva a preguntarnos por los límites de ambas formas  de conocimiento y serían especialmente relavantes las preguntas: ¿qué es arte en el siglo 21?, ¿hasta que punto las estrategias que persiguen como objetivos fundamentales la inclusión activa del espectador (armas políticas) y/o la explicación de fenómenos complejos (armas de visualización …) pueden considerarse arte? y ¿hasta que punto esta cuestión es relevante?

Para explicar las razones de estas preguntas puede ser útil analizar el proyecto Deep Play:  de Harun Farocki. Consiste en un profundo análisis, mediante minería de datos y herramientas de visualización, de la final de la última Copa del Mundo de futbol centrado especialmente en la figura de Zinedine Zidane, la principal figura de la selección francesa para él que este partido que perdieron con Italia significó su retirada. este proyecto formó parte de Documenta 12 en Kassel en 2007 (esta colección de Flickr documenta la instalación) y se puede visitar ahora en la exposición Máquinas & Almas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Resulta especialmente interesante comprobar como en la reciente Eurocopa 2008 algunas de las estadísticas y visulizaciones utilizadas en las retransmisiones de televisión recordaban poderosamente a las ya desarrolladas por Farocki.

De este modo Deep Play constituye en si misma una reflexión sobre el significado del arte y su interacción con la visualización y el análisis de bases de datos y sistemas de información compleja. Pero si esto sucede con el mundo del fútbol, es fácil imaginar que este tipo de reflexiones y debates surgirán constatemente cuando el arte se aproxima a la ciencia. Para ilustrar esta aproximación del arte a la biología he utilizado diversos casos que he agrupado en tres ámbitos en función de la escala del proceso biológico analizado:

– Biología molecular: Microzoos de Santiago Ortiz / Bestiario es un proyecto educativo que permite diseñar el genoma de organismos y visualizar la dinámica reproductiva y evolutiva de la población diseñada. Las cartografías genómicas desarrolladas por Ben Fry con Processing. amplian las herramientas de análisis y visualización utilizadas por los bioinformáticos para trabajar con las enromes bases de datos genómicas. Este último proyecto ha tenido siempre un marcado carácter dual dado que se plantea como una herraienta, y por tanto como una actividad científica, pero muchos de sus resultados son considerados como arte y tratados como tal.

– Ecología y sostenibilidad: El análisis de las redes tróficas, “objetos” biológicos de elevada complejidad estructural y dinámica, ha experimentado la necesidad de utilizar y desarrollar herramientas estadísticas y modelos propios (muchos de ellos tomados de otras áreas científicas dedicadas al análisis de redes). En este proceso los resultados científicos han ido dando paso a “productos” próximos al arte. Un buen ejemplo lo tenemos en el grupo de investigación Pacific Ecoinformatics and Computational Ecology Lab y su sitio web Foodwebs.org. Por ejemplo, su reciente artículo Compilation and Network Analyses of Cambrian Food Webs, aparecido en PLoS Biology en Abril de 2008. incluye sofisticados análisis de redes tróficas fósiles en los que algunos resultados finales presentan un elevado valor estético a la vez que comunicativo. En esta misma línea la galería de redes tróficas de este grupo presenta sofisticados ejemplos de visualización de redes complejas que reflejan las preocupaciones estéticas de este grupo.

– Arquitectura y paisaje:

Ampliación del concepto de Naturaleza (texto de sin | estudio)

La capacidad del hombre actual de actuar globalmente y convertir el planeta en un laboratorio total ha producido además como consecuencia la revisión del concepto de naturaleza, y con ello la progresiva desaparición de su tradicional idealización.

En el territorio, el proceso de antropización ha ido difuminando los límites entre ciudad y campo, entre paisaje e infraestructuras, de modo que hoy podemos hablar de una multiplicidad de naturalezas artificiales que lo abarcan todo.

Este texto, que ya comenté aquí, refleja la profundidad de la interacción entre el hombre y la naturaleza para dar lugar a territorios y paisajes que ya debemos considerar, al menos en nuestro entorno, como artificiales. Estos “objetos” constituyen los materiales para diferentes formas de relación del arte con la biología, entendida ésta en sentido amplio. Podríamos definir cuatro grandes tipos de relaciones:

  1. Naturaleza como inspiración
  2. Infraestructuras ambientales
  3. Espacios públicos
  4. Crítica política y acción ciudadana

Estos serían algunos ejemplos de intervenciones a caballo entre la política, el activismo poltico, la arquitectura y al ingeniería y la ciencia que podríamos encuadrar en una o varias de las categoría anteriores.

Proyectos proponen diseñar naturalezas artificiales que proporcionen infraestructuras ambientales y espacios públicos en territorios urbanos:

Proyectos que visualizan los efectos ambientales de la acción humana y hacen accesible la información a los “no expertos” como una forma de empoderamiento para el activismo y la crítica política:

  • Los proyectos de Natalie Jeremijenko como Environmental Health Clinic, OneTrees y la estación espacial urbana diseñada con Angel Borrego, y que forma parte de la exposición Máquinas & Almas del MNCARS. El primero se convierte en una clínica a la que cualquier cudadano puede llevar muestras ambientales que son sometidas a una serie de análisis para evaluar sus niveles de contaminantes. En el segundo se realiza una intervención en la Bahía de San Francisco en la que se plantan clones de árboles, genéticamente idénticos, con el fin de analizar la variabilidad en su crecimiento y poder relacionarla con factores ambientales. El último visualiza la infraestructura que tendríamos que desarrollar si quisieramos vivir en una atmósfera “limpia” de contaminantes en pleno centro urbano. Sorprendentemnete estos proyectos de Jeremijenko, y especialmente los dos primeros, han tenido una amplia repercusión en el mundo del arte y ocupado espacios en museos cuando podrían ser considerados igualmente proyectos estrictamente científicos. La principal diferencia se establece en su intención comunicativa y de empoderamiento ciudadano.
  • The Center for Land Use Interpretation en Los Angeles constituye una institución que mezcla museo con centro de gestión de información dedicada a la información sobre usos del territorio y sus consecuencias ambientales en EEUU. Podemos tomar como ejemplos de los tipos de proyectos que desarrollan: Post Consumed. The Landscape of Waste in Los Angeles, que analiza y visualiza la dispersión de los residuos en el paisaje de Los Angels; y Up River. Points of Interest on the Hudson from the Battery to Troy, que presenta imágenes aéreas de las huellas de la acción del hombre sobre el paisaje del Río Hudson.

23 mayo 2008

Organizaciones hedonistas, pasión y catalizadores

1. Del individuo y el trabajo …

Ignacio Sotelo parece proponer en El País, Religión, trabajo y sufrimiento, que la era industrial fue una anomalía, dado que en su opinión los modelos de motivación que utilizaban en la antigüedad los ciudadanos libres que regresan ahora en plena era digital para toda la población:

En la Antigüedad, el ciudadano libre desplegaba distintas actividades empresariales, sociales, políticas, culturales, pero en rigor no trabajaba. El condenado a trabajar era el esclavo; el ciudadano libre quedaba excluido, en primer lugar, porque hacer lo que mande otro supone una dependencia incompatible con el status libertatis. El ciudadano libre decide por sí mismo qué hace, cómo y cuándo, sin obedecer más que a la ley. Realiza actividades (ergon), en latín, opera, pero no trabaja (ponein), que además de un sometimiento a la voluntad de otro, conlleva un ponos, un esfuerzo doloroso. Que trabajar significa sufrir se trasluce también en el vocablo latino de labor, que viene de labare, desfallecer ante una carga.

Con el cristianismo el trabajo, vinculado al sufrimiento, adquiere una dimensión positiva. Por el pecado de desobediencia, Dios condenó a nuestros primeros padres "a ganar el pan con el sudor de la frente"…

Educar para el trabajo y el esfuerzo doloroso, con un control estricto de las pasiones y una recia disciplina en el comportamiento, elevando la obediencia a virtud, se opone a la educación que recibía el ciudadano…

Max Weber enlaza el surgir del "espíritu del capitalismo" al ascetismo intramundano del calvinismo y el puritanismo. Sin ningún género de duda el cristianismo ha contribuido de manera decisiva a la posición central que el trabajo ha ocupado en la sociedad capitalista moderna…

La revolución tecnológica de los últimos lustros -automatización y nuevas técnicas de comunicación- promociona una sociedad en la que el beneficio del capital depende cada vez menos del trabajo asalariado. El trabajador no ha conseguido, como pronosticó Marx, acabar con el capital, sino que ha sido el capital el que puede prescindir del trabajo. La civilización industrial demandaba una educación que ponía en un primer plano disciplina y obediencia, las dos virtudes del esclavo que tanto exaltó el cristianismo. Pero en un mundo en el que está desapareciendo el trabajo basado en el esfuerzo físico, directamente vinculado al sufrimiento, se va perdiendo la significación que estas dos cualidades tuvieron en el pasado…

Importa tener muy presente que en el mundo de la automatización y de las nuevas tecnologías, no sólo se precisa de una población más educada, sino sobre todo educada de otra forma. La vieja educación que exaltaba la disciplina, la obediencia y la disposición a sufrir, ha de dejar paso a una que, sin renunciar al gozo de vivir, ponga en un primer término el espíritu crítico y la iniciativa individual. Ahora que por fin se puede hacer extensiva a todos, tal vez haya que inspirarse en la educación que recibía el ciudadano libre en la Antigüedad, basada en un desarrollo personal que impulse la iniciativa de cada cual.

El propio concepto de trabajo, tal como se entiende en una lógica industrial y cristiana, parece estar en declive. El “nuevo trabajo” es cada vez más sinónimo de actividad creativa dependiente de la iniciativa y responsabilidad individual.

2. … a las organizaciones hedonistas …

En Near Future Laboratory se definen las nuevas formas de organización (New Forms of Organization — Digital Bohemia) propias de la bohemia digital a la que se incorporan paulatinamente los (antiguos) “trabajadores” reconvertidos en profesionales creativos. Estas son sus siete reglas, propuestas por Holm Friebe (autor del libro Wir nennen es Arbeit, We call it work), para la colaboración de estos profesionales que están reinventando las empresas para reconvertirlas en organizaciones hedonistas (el post incluye un video de su intervención en la conferencia LIFT):

Rule 1, The 7 Nos - No office. No employees. No fixed costs. No pitches. No exclusivity (company doesn’t own your life). No working hours (results only). No bullshit.

Rule 2: Work-Work Balance - balance projects for clients with your passion projects, given equal priority and attention.

Rule 3: Instant Gratification - profit immediately with work; no salaries, billable time/project, always keep 10% of profit for the company for play money; pay bills immediately as well

Rule 4: Pluralism of Methods - tech solutions for social problems, use online tools for collaboration; Skype, Google calendar, Google Docs

Rule 5: Fixed Ideas - live up to your intellectual obsessions and dark desires at work; take them seriously; don’t be afraid to offend people;

Rule 6: Responsibilities Without Hierarchies - each project as to have one person incharge, but it can be anybody; beginning of year retreat in the country; rethink the business model; sift through projects and leaders take them on;

Rule 7: The Power of Procrastination - don’t try to be too efficient; good deas will adapt and catch on, even if you neglect them for a while; they have to ripen; there is a natural Darwinism of ideas

Rule 7.5: Marketing by Feuilleton - no adverstising, no PR; do something interesting and press coverage will be yours; they get coverage in the culture section

Los nuevos profesionales viven con pasión su actividad que se extiende a dominios antes no considerados como trabajo y se organizan de una forma flexible y adaptativa utilizando intensamente la tecnología y reglas propias de las redes abiertas.

3. … lideradas por catalizadores.

El modelo basado en la pasión propio de las organizaciones hedonistas, formales o no, requiere algunas condiciones básicas para que sea funcional. En primer lugar todos los involucrados deben poner en el esfuerzo una elevada dosis de pasión y compromiso. Si contamos con equipos y redes con este perfil, su gobierno no es una cuestión de liderazgo clásico (y en particular duro), es más un problema de catalización de las potencialidades, más próximo al poder blando.

Tal como comenta John Robb, en The Guerrilla Catalyst, Ori Brafman y Rod Beckstrom (en la actualidad Director del National Cybersecurity Center del gobierno estadounidense) proponían en su libro The Starfish and the Spider. The unstoppable power of leaderless organziations que estas nuevas organizaciones “sin líderes” tradicionales necesitan catalizadores que no se preocupan de organizar la estructura, agregar poder o proporcionar una dirección. Por el contrario su papel es actuar como:

  • Connectors. Able to map, mine and connect loose networks of people with similar needs/interests.
  • Onsite helpers and Trust builders. Willing to work with people on the ground in the role of helper. Forges emotional bonds and encourages trust.
  • Supporters. They let the network navigate itself forward by walking away from leadership responsibilities/roles. They trust the network and embrace its ambiguity.

Nuevos líderes capaces de soportar la angustia que provoca el aparente desorden, la flexbilidad y la ausencia de organización y que se ocupan del arte de conectar nodos creativos en redes de profesionales apasionados. Cambios radicales que están mucho más cerca de lo que podamos pensar si nos quedamos en la observación de la superficie de muchas organizaciones que, mientras se reinventan en la trastienda, siguen procurándose una estética organizativa convencional.

22 mayo 2008

Tecnología "chapuecera"

La biología y la tecnología tienen mucho en común. Algunas relaciones son obvias. Otras no tanto, y por eso mucha gente me pregunta por las razones por las que me ocupo de ambas a la vez que me interesan las organizaciones y las ciudades. Para mi son cuatro procesos con dinámicas comunes. Además, para entender las cuatro se debería aplicar la visión de las ciencias de lo articial (¡incluso a la biología!), y para gestionarlas nos puede ser extremadamente útil el pensamiento de diseño.

Tecnología y biología (como las organizaciones y las ciudades) son sistemas complejos (o parte de sistemas complejos) y, por tanto, suelen ser mal comprendidas. En Soitu.es | Piel digital he tratado de explicar por que entiendo Internet como 'chapuza' evolutiva. Las razones son similares a las que hacen que la evolución sea también una chapuza de efectos maravillosos e inesperados. Solo una pequeña aclaración: por los comentarios he percibido que mucha gente entiende que cuando hablo de chapuza le doy una connotación negativa o peyorativa. Todo lo contrario, para mi la chapuza es una forma coloquial de explicar como suceden ciertos procesos y una crítica a las visiones deterministas propias de de la ingeniería social en la tecnología. Este es el texto:

La evolución biológica es uno de los procesos peor entendidos en nuestra sociedad … y no solo por los defensores del “diseño inteligente”. Buena parte de la inmensa mayoría que (al menos en Europa) no cae en los argumentos simplistas, y casi siempre interesados y falaces, de los creacionistas, acaba sin embargo cayendo en otras simplificaciones: entienden que la selección natural “busca la perfección” y que la evolución es un proceso lineal de mejora continua. Por el contrario, la perfección no existe en biología y la adaptación es siempre provisional, dependiente de un ambiente que siempre es variable. Podríamos decir que la biología se encuentra siempre en beta permanente. Como consecuencia de todo lo anterior, los organismos más exitosos (mejor adaptados a un ambiente concreto) están siempre en el filo de la navaja, y condenados a modificarse radicalmente o extinguirse al enfrentarse a los cambios.

Pero, además, la selección no parte de cero y las soluciones evolutivas no se diseñan ex novo si no que utilizan “materiales pre-existentes”. Cuando buscamos una solución a partir de la combinación y modificación de las piezas que tenemos disponibles, los resultados difieren de los que lograríamos si partiésemos de cero, y pueden parecer “chapuceros”. Así, los peces que invadieron el medio terrestre adaptaron sus aletas hasta convertirlas en patas, mientras que los mamíferos que regresaron al mar adaptaron otras vez sus extremidades hasta que se transformaron en nuevas aletas, que conservan en su estructura, a diferencia las originales, un pasado que ya no es útil. Peces y ballenas cuentan con estructuras anatómicas muy diferentes que solucionan un mismo problema (nadar). Pero no olvidemos que las “aletas“ de las ballenas no son más que una consecuencia de su pasado; la selección solo “tenía a mano” patas y por eso son tan diferentes a las aletas de los peces.

Algo parecido a lo que sucede con nuestra percepción distorsionada de la evolución biológica y la selección natural, ocurre con nuestra visión de la evolución social y el papel de la tecnología. Es bastante habitual pensar en la combinación de tecnología y legislación como una forma de ingeniería social. Pensamos que los humanos diseñamos (creando el código, legal o tecnológico) como debe funcionar la sociedad y la economía y por tanto encontramos razonable que el sistema responda de una forma directa y predecible a nuestros diseños. Pensemos en un caso práctico. Se oyen constantemente voces que reclaman leyes y cambios tecnológicos que impidan el funcionamiento de las redes P2P (y, por supuesto, las descargas de archivos) o el anonimato en Internet. Estas voces olvidan algunos detalles importantes. ¿Es posible acabar con estas prácticas de modo rápido?, y ¿podrían lograrlo sin toda una serie de consecuencias indeseadas?

Internet y la web fueron diseñadas como una red abierta y sus detalles fueron decididos por los ingenieros que la construyeron inicialmente. Nadie, salvo posiblemente esas personas, pensó en las consecuencias de las especificaciones técnicas. Por otra parte, posiblemente nadie sería capaz de predecir en esos momentos las consecuencias que ahora estamos viviendo y que son propiedades emergentes de la propia dinámica de redes sociales y tecnologías extraordinariamente complejas.

Pero además Internet nació en unas condiciones determinadas (como red académica y bajo un contrato con DARPA con objetivos militares) y poco a poco ha ido añadiendo otros muchos usos (hasta hacer olvidar los originales). En este sentido, Internet, como toda tecnología, es una “chapuza”: unas herramientas diseñadas para unos usos que se reutilizan para otros diferentes (o para los originales pero a una escala mucho mayor). Por supuesto, sobre las tecnologías originales se han añadido otras, se han colocado parches, se han ajustado piezas … y (sorprendentemente para los que entienden el mundo bajo esquemas de ingeniería social) el resultado final funciona … pero no es perfecto. Del mismo modo, las especies que vemos ahora en un ecosistema son una solución a problemas actuales con materiales del pasado y algunas son ya fósiles vivientes condenadas a la extinción por que su diseño obedece a condiciones ambientales ya desaparecidas.

Pero igual que deberían pasar muchas generaciones para que una ballena retorne a tierra, las leyes no pueden convertir, de un día para otro, una red abierta y, en gran medida, distribuida en otra controlable y, por tanto, cerrada. En todo caso, si hipotéticamente un sistema legal o tecnológico acabase por lograr este objetivo, Internet como fenómeno social, cultural y económico cambiará radicalmente. Internet sin anonimato o sin P2P sería algo diferente y eso tendría consecuencias impredecibles, incluso para aquellos que reclaman ahora su eliminación.

Por tanto, tenemos una tecnología heredera de la que se diseñó hace ya algunas décadas, del mismo modo que la selección natural “trabaja” sobre unos organismos pre-existentes. Pero sobre esas “piezas”, ocurre un proceso evolutivo forzado por la selección natural, del mismo modo que la apropiación social de la tecnología (en algunos casos transformada en reglas y leyes) es la que configura la sociedad, la cultura o la economía. El resultado final no es un producto perfecto, es una adaptación un tanto chapucera a unas condiciones específicas … que cumple algunas funciones.

29 abril 2008

Los libros que nos explican Internet y la sociedad red

Con motivo del Día del Libro que se celebraba la pasada semana preparé para Soitu.es | Piel digital una recopilación de libros que, al menos a mi, me han servido para entender el sentido de Internet y como funciona la sociedad red: Cómo entender internet en 42 libros.

Resulta difícil realizar una selección de libros con los que seguir la historia y consecuencias de la irrupción de Internet en nuestra sociedad. Por una parte es una historia aún incompleta y, como tal, susceptible de cambiar de rumbo haciendo obsoletas muchas hipótesis. Por otra, los libros ya no son más que una parte, y si hablamos de cultura digital una pequeña parte, de la narración. Aún así vamos a intentarlo. Lo que sigue es una selección personal (y como tal subjetiva y parcial) de los libros que para mi mejor explican el papel de Internet. No son libros de tecnología. También he evitado los estudios académicos. Algunos hablan directamente de Internet, otros en cambio analizan la política, la sociedad, la economía y las organizaciones contemporáneas que, a su vez, son en gran parte consecuencia de la tecnología digital. Por tanto, mi selección trata de Internet, pero entendido como algo más que una tecnología, como un paradigma organizativo y de cambio socioeconómico propio de la sociedad red.

Una parte, que he tratado que sea pequeña, de las obras que comento podríamos clasificarlas como literatura de negocios (business literature). Este tipo de libros siguen en casi todos los casos un esquema común: una buena idea (nacida en artículos, conferencias y, cada vez más, en posts de blogs) que es explicada hasta la extenuación en el libro con multitud de casos que la ratifican (y pocos o ninguno que ka ponen en cuestión). En la era de la web 2.0 y los blogs (que suelen publicar además muchos autores) estas obras dicen poco, o nada, a mayores, pero tienen la virtud de empaquetar este conocimiento en un formato atractivo y que llega a mucha gente que aún no vive cotidianamente en el mundo de los RSS y los lectores de feeds.

Más que realizar una crítica de cada libro he optado por presentar la selección en grandes temas y incluir enlaces al mayor número de fuentes de información disponibles: web de libro (si existe) o de la página en el sitio de la editorial, acceso a versiones digitales libres, web y/o blog de los autores o del propio libro, página en Amazon.co.uk, y enlace a las entradas de la wikipedia (en inglés y español) que hacen referencia al libro o a conceptos clave nacidos (o que se han hecho populares) con el libro. Por otra parte, la mayor parte de los libros se encuentran en inglés; en los casos en que se dispone de traducción al español se incluye el enlace a esa versión. Por supuesto, aparecen algunos libros, por desgracia pocos, escritos originalmente en español. El inglés ha sido el idioma mayoritario a la hora de contar la historia de Internet y de analizar sus consecuencias. He evitado los manuales (algunos de ellos muy buenos) y es aquí, posiblemente, donde podemos encontrar más obras en español.

Primero preparé el listado en el que aparecieron esos 42 títulos, después empecé a organizarlos temáticamente y acabaron surgiendo estas categorías:

  • Economía y management en una era digital
  • Innovación abierta
  • Las redes como modelo organizativo
  • La cultura digital
  • El software libre, el código abierto y los hackers
  • El control de Internet
  • Entre la geopolítica, las nuevas guerras y las redes.
  • Internet hiperlocal, computación ubícua y nuevos espacios públicos
  • Literatura, y
  • Sociedad red y globalización

Los libros, los “libros aumentados” (el ecosistema de artículos, blogs y sitios de los autores, del propio libro y de los conceptos clave) y una pequeña explicación de cada categoría aquí.

 


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