Urbanismo

08 junio 2009

Acción viral e innovación social: ¿Cómo peatonalizar un espacio público desde Facebook?

El reto ya no es tanto contar con el conocimiento tecno-científico, sino la capacidad de movilizar a un colectivo, más o menos grande y coordinado, para desarrollar un proyecto y acción colectiva para lograr unos objetivos específicos. El reto ya no es tanto la innovación tecnológica y en productos como la innovación organizativa y, finalmente, la innovación social. En estos ámbitos están produciéndose experiencias sumamente interesantes sobre las que espero ir reflexionando a partir de ahora. En Soitu | Piel digital he empezado con un caso que combina innovación social, tecnología y los métodos de aprendizaje basados en el pensamiento de diseño: Acción viral e innovación social: Peatonalizar tu calle desde Facebook.

El concepto de innovación social se está haciendo popular últimamente, en gran medida como respuesta a una situación de crisis que nos muestra como la innovación entendida como un proceso asociado única y exclusivamente al ámbito económico y empresarial no es suficiente para garantizar el desarrollo social. En este sentido, los espacios públicos juegan un papel esencial al ser los escenarios donde se desarrolla, o se debería desarrollar, buena parte de la participación activa de los ciudadanos en la construcción de la ciudad; una suerte de urbanismo emergente o P2P que está muy alejado del paradigma convencional de la planificación urbanística centralizada y dependiente de especialistas y políticos. Frente al modelo de las clases creativas, popularizado por Richard Florida, que asocia creatividad con crecimiento económico pero que al tiempo puede provocar mayores desigualdades dentro de las ciudades, la innovación social puede entenderse como un proceso inclusivo en que la creatividad ciudadana contribuye a mejorar la ciudad vivida por todos los vecinos.

Pero, ¿cómo se genera innovación social? y ¿cómo esa innovación puede ayudar a revitalizar los espacios públicos? Como ya he comentado en otras ocasiones, la solución no es simple y pasa por la combinación de políticas que generen oportunidades, el empoderamiento ciudadano basado en la acción colaborativa y el uso de la tecnología para generar redes sociales activas. Internet surge como plataforma organizativa para, en contra de algunas visiones apocalípticas que asocian al antes conocido como ciberespacio con la debilitación de las vida social, generar acciones que se trasladan a los "espacios analógicos" reforzando las redes ciudadanas.

Palo Alto Pedestrian Mall La d.school de la Universidad de Stanford, un ejemplo de la aplicación del paradigma del pensamiento de diseño a la educación en gestión empresarial, lleva unos años impartiendo el curso conocido como CIA, Creating Infectious Action, basado en el desarrollo de proyectos colaborativos por grupos de estudiantes que pretenden llegar al "mundo real" y no quedarse en meros ejercicios teóricos. Bob Sutton, uno de los profesores del curso, ha publicado en su blog varios posts sobre los proyectos que desarrollan este año sus estudiantes (Turning Palo Alto's University Avenue into a Pedestrian Mall? y The Palo Alto Pedestrian Mall Controversy) en que el curso está dedicado a encontrar métodos para "Kill Gas" o dicho de otro modo, para desarrollar y poner en marcha ideas que reduzcan el consumo de gasolina.

Web Palo Alto Pedestrian Mall Uno de los proyectos que lidera cuatro estudiantes y que ha nacido de este curso se denomina Palo Alto Pedestrian Mall y plantea el cierre de varias manzanas de la University Avenue, la calle central de Palo Alto donde se ubica la Universidad de Stanford, al tráfico rodado. Para diseñar su propuesta han realizado previamente observaciones del tráfico así como entrevistas con los diferentes actores de ese espacio público (comerciantes, clientes, funcionarios municipales, etc). Para diseñar su propuesta final de peatonalización han prototipado diferentes soluciones que han puesto a prueba con los usuarioas hasta alcanzar su propuesta definitiva. Finalmente, han puesto en marcha una campaña de comunicación y de activismo social con el fin de lograr trasladar la idea a la agenda política y al debate público.

Map Palo Alto Pedestrian Mall Otro de los profesores, Diego Rodríguez en su blog Metacool, ha ayudado a la viralización de la campaña con Please help us kill gas in Palo Alto! CIA 2009!, al tiempo que explica los detalles de la propuesta que se basa en "la transformación en un parque urbano solo completamente peatonalizado con restaurantes al aire libre, performances callejeras, eventos comunitarios, árbolado y jardines, y una infraestructura adecuada para bicicletas". Como señala Rodríguez, este modelo urbano es bastante habitual en las ciudades europeas y ha demostrado su potencial para revitalizar el comercio y promover métodos alternativos de transporte así como para reforzar el sentido de comunidad. También es cierto que, a pesar de todo lo anterior y al menos en España, cada vez que se anuncia una iniciativa de este tipo surgen innumerables polémicas y grupos de oposición.

La campaña de peatonalización se organiza en su mayor parte en Internet, contando con un grupo en Facebook extraordinariamente activo teniendo en cuenta que lleva funcionando pocos días y el público objetivo es limitado; ha llegado a alcanzar unos 1700 miembros en apenas dos semanas; además utilizan twitter o Flickr para difundir mensajes y materiales gráficos. La consecuencia ha sido una fuerte presencia en prensa y medios digitales además de un alto grado de interés de los repsonsables políticos de esa ciudad.
Una de las referencias más relevantes ha sido el artículo de Julia Kirby, de Harvard Business Publishing, en el HBR Editor's Blog (Starting a Movement, Learning to Lead).

Por supuesto, el proyecto, como comenta Bob Sutton, ha generado un importante debate en la comunidad local acerca del acierto de la idea. Un ex-alcalde se ha mostrado partidario mientras otra gente la critica duramente (en el grupo de Fcebook se pueden seguir algunos de estos debates). Finalmente, y este es uno de los principales indicadores de éxito del proyecto, la propuesta ha sido tratada en la agenda de la Palo Alto Planning and Transportation Commission.

Puede parecer sorprendente que un proyecto de innovación asociada con el diseño acabe desembocando en una campaña de activismo social. Pero en realidad, este proceso es bastante común incluso cuando los participantes inicialmente inician el proceso pensando más en un objeto o intervención puntual. Por ejemplo, en mi experiencia en talleres de procesos de innovación colaborativa (como los que realizamos en el Mercado Atlántico de Creación Contemporánea (MACC) con e-Cultura o en el laboratorio de proyectos colaborativos interdisciplinares en la Universidad de Salamanca con el Medialab Prado), una buena parte de los proyectos que han surgido incorporan algún tipo de acción social (que se acaba materializando en prototipos de una campaña de comunicación o de activismo). Es precisamente esta parte de los proyectos la que acaba muchas veces por identificarse como la clave para el éxito del proyecto.

Pero regresando al post de Diego Rodríguez, encontramos una explicación clara de por que el proyecto de la peatonalización del centro de Palo Alto es un buen ejemplo de aplicación del pensamiento de diseño a las campañas virales. Existen tres principios básicos para generar una "acción infecciosa":


1. crear una oferta memorable (en este caso una zona peatonal en Palo Alto)
2. tejer historias "pegajosas" alrededor de la propuesta (como "romper la carretera y crear un verdadero y bello espacio comunitario")
3. identificar las comunidades receptivas a la propuesta y a las historias, encender algunos pequeños fuegos y añadir gasolina durante un tiempo para avivar ese fuego

De hecho, ese post es en si mismo es una llamada a la acción (a la difusión viral del mensaje) y por tanto es parte de la campaña. Estas reglas básicas de una acción viral nos muestran que los movimientos sociales no pueden gestionarse pero si se pueden cultivar crenado condiciones para que florezcan, como explica en otro post Diego Rodríguez (Leading tribes, cultivating movements, part II). Pero además podríamos añadir una cuarta regla dado que este tipo de acciones, por muy "físico" que sea su objetivo, se desarrollan ya en gran medida en los espacios digitales.

26 abril 2009

mySociety. Ciudadanos digitales por la transparencia democrática

Siguiendo con mi anterior post donde introducía algunas ideas y preguntas sobre ciudad híbrida y urbanismo P2P, en Soitu | Piel digital he analizado unos de los mejores proyectos, en mi opinión, de apropiación ciudadana, facilitada por organizaciones, de las tecnología para la participación y el control político: mySociety. Ciudadanos digitales por la transparencia democrática

Retomo la serie de posts que estoy dedicando al curso celebrado en Octubre de 2008 en Barcelona
Sociedad Red: Cambios sociales, organizaciones y ciudadanos. En esta ocasión trataré sobre la ponencia de Tom Steinberg y sobre el proyecto de la organización no gubernamental de la que es Director, mySociety. También pueden consultarse los posts que publicaron sobre Tom Steinberg, mySociety y su ponencia tanto Ethan Zuckerman, Crowdsourcing, humor, participation, como Ismael Peña, Citizenry in the Network Society (II). Además me servirá de introducción a una serie de posts que publicaré en los próximos días sobre tecnología, ciudad y participación ciudadana.

mySociety es una fundación que promueve proyectos usando Internet como plataforma para promover el control ciudadano sobre la actividad política y marcar la agenda política. Tom Steinberg ha sido un analista político que se dio a conocer con su trabajo en la Unidad de Estrategia del Primer Ministro británico y es el autor de algunos informes de referencia como el reciente es The Power of Information review, del que es coautor junto con Ed Mayo por encargo de la Unidad de Estrategia.

El objetivo global de mySociety es crear herramientas y mecanismos para asegurar y maximizar la transparencia democrática como una vía para el empoderamiento ciudadano. Su objetivo no es la producción de contenidos, solo las plataformas para que otros los generen, ni a la financiación de campañas. Steinberg utiliza Amazon como una analogía a su modelo de funcionamiento: en muchos de sus proyectos los usuarios generan información principalmente por su propio interés (por ejemplo en FixMyStreet), pero la base de datos resultante ofrece a otros usuarios datos de interés (problemas en un área, respuesta de una determinada administración …). Al tiempo estas plataformas tienen un papel importante facilitando la conexión entre personas con intereses similares en una misma área geográfica y por tanto son un dinamizador de acciones colectivas.

Los proyectos de mySociety proporcionan excelentes ejempos de las posibilidades que ofrece la red para el ciudadano para marcar la agenda política. A continuación resumo los elementos básicos de algunos de estos proyectos, tal como los explicó Steinberg en Barcelona. [Ya anteriormente había escrito sobre los proyectos de esta organización: Mapas para decidir donde vivir, sobre sus mapas de tiempos de transporte o
sobre FixMyStreet]

Proyectos de mySociety

WriteToThem. Fue su primer proyecto y su idea es extraordinariamente sencilla: ofrecer n sistema simple con plantilla para escribir un correo electrónico al político. De este modo permite a los ciudadanos establecer una comunicación directa con sus representantes políticos, desde el nivel local al nacional. Muchos de los políticos que utilizan este sistema han señalado que nunca antes habían tenido una relación así con sus electores.

TheyWorkForYou. Sitio constituido por fichas sobre la actividad pública y biografía de los políticos. Incluye su registro de votaciones a las diversos proyectos, las comisiones en que participa y sus temas de interés en los que se muestra activo, incrustando incluso los videos de las intervenciones. Además establece un seguimiento de las leyes que pasan por los parlamentos. El sistema “traduce” las bases de datos a un lenguaje natural de modo que el ciudadano pueda acceder más fácilmente a la información. Los voluntarios son los que alimentan los contenidos mediante herramientas que permiten rastraear los sitios oficiales y trasladar y organizar la información en este sitio.

they work for you

Esta plataforma ha sido el origen de otro proyecto que no se vincula ya a mySociety, The public whip, donde se analiza la historia de las votaciones de los parlamentarios británicos.

FixMyStreet (ver post anterior sobre este proyecto). Una plataforma donde los ciudadanos pueden denunciar problemas que afectan a las infraestructuras y mobiliario urbano de sus calles, mediante una breve descripción y una fotografía. El sistema incluye un RSS personalizado por tipos de problemas, por políticos responsables y geográficamente. Su última mejora ha sido el lanzamiento de un interfaz para el iPhone. Parte del éxito de este proyecto se ha debido a la labor que realiza mySociety haciendo llegar a los responsables los problemas que aparecen en cada ciudad y dándole publicidad a la resolución, o no, de los mismos.

fix my street

Pledge Bank. Peticiones de los usuarios para campañas sociales (por ejemplo, donaciones de libros para una biblioteca, reclutamiento de gente para seguir un proceso electoral, recaudación de fondos para una determinada campaña …).

pledgebank, how it works

WhatTheyDonKnow. Sobre la historia de peticiones de información a las administraciones públicas.

what do they know

- No 10 Petitions Website (descripción en el sitio de mySociety). La oficina del Primer Ministro británico (situada en el número 10 de Downing Street) encargó a mySociety una plataforma digital de código abierto para peticiones de ciudadanos. Cuenta en estos momentos con unos 8 millones de firmas y ha sido ampliamente utilizada por los medios de comunicación para la elaboración de noticias y reportajes. Además, al estar disponible su código, ha empezado a ser adaptada para su utilización por ayuntamientos.

Además de estos y otros proyectos que mySociety desarrolla para el Reino Unido, han participado en otros similares en países como Nueva Zelanda, Rumanía, Holanda, … (Por ejemplo: OpenAustralia, TheyWorkForYou.co.nz). En ocasiones son otras organizaciones las que desarrollan proyectos inspiradas por el trabajo de mySociety (por ejemplo el video Trailer BerlinInJuly muestra una "no-conferencia" internacional organizada por mySociety sobre eDemocracia donde se reunieron representantes de algunas de estas organizaciones, ninguna de ellas española).

Algunas lecciones de la experiencia de mySociety

En su intervención en Barcelona, Tom Steinberg identificó una serie de lecciones que han aprendido de su trabajo en mySociety y que serán muy útiles a cualquier persona u organización que trabaje en activismo y tecnología. Así destacó la necesidad de este tipo de activismo que va más allá de las iniciativas indiividuales. Así, en su opinión, por ejemplo en en España o Francia existen muchos bloggers políticos pero escaso activismo digital en el ámbito político.

Por otra parte, la experiencia de los proyectos de mySociety permiten proponer una serie de recomendaciones de diseño sobre las webs como mantener un interfaz simple, eliminar utilidades innecesarias, o presentar la información en el lenguaje del ciudadano y no en el del gobierno.

Por último, en su labor de seguimiento de sus proyectos han detectado cambios en la actitud y comportamiento de los políticos en respuesta a sus campañas. Este tema es analizado en el artículo sobre Tom Steinberg y mySociety que apareció en The Guardian, The former insider who became an internet guerrilla, que resalta como el activismo de esta organización es tenido en cuenta por los políticos británicos, aunque menos de lo que desearían.

Otro elemento positivo es que ninguno de sus proyectos, alguno ya con varios años de funcionamiento, ha desaparecido y todos siguen activos. De hecho los mayores rechazos a sus proyectos, como no podía ser de otro modo, ha provenido de los propios políticos y de las administraciones públicas que en algunos casos critican el aumento en el tráfico de solicitudes y correo (que ellos entienden como un problema) que reciben procedente de los ciudadanos. Pero al tiempo también es cierto que otros políticos utilizan estas plataformas como un canal rápido y cómodo para seguir la respuesta ciudadana a sus políticas e incluso para mantener un canal abierto de comunicación. Lo que para algunos, cómodos en los sistemas de comunicación analógicos más controlados y unidireccionales, es un problema para otros, que aceptan y saben desenvolverse en las redes digitales, es una gran oportunidad.

25 abril 2009

Sobre ciudad y tecnología: ¿ciudad híbrida, urbanismo P2P?

Me encuentro ahora mismo en Candelaria, en la Isla de Tenerife, participando en iCities 2009. Tendré una breve intervención en la mesa redonda "La fusión de ciudad + tecnología como polo de desarrollo" (programa). El tema me ha interesado y preocupado desde hace mucho tiempo y más ahora por el nuevo contexto social y urbano al que nos enfrenta la crisis y por mi propia participación en algunos proyectos como el taller La Ciudad híbrida que organizamos con la UNIA y algunos otros que espero poder comentar aquí en el futuro.

Tanto en este blog como en Soitu | Piel digital publicaré en las próximas semanas algunos posts sobre estos temas, centrados en lo que significa la tecnología en la dinámica urbana y a como los modelos tecnológicos se acoplan con modelos sociales y políticos para configurar realidades urbanas alternativas y contrapuestas. La tecnología es importante pero no determina la realidad y creo que ha llegado la hora de reflexionar y actuar sobre los usos sociales y políticos de la tecnología. Mi intervención de esta mañana tratará sobre algunos temas que estoy preparando para las sesiones teóricas del taller y que he titulado "De la ciudad híbrida al urbanismo P2P". Este es un resumen provisional:

Las promesas de la unión de tecnología y ciudad comienzan a hacerse realidad, aunque no siempre esa realidad responde a las expectativas creadas. O más bien, en la mayor parte de casos no existían expectativas reales más allá del efecto glamuroso y moderno de la introducción de tecnologías en los modelos convencionales de gestión urbana. Pero la ciudad contemporánea no puede ya entenderse sin la tecnología y las prácticas y cultura digital que genera. Y los modelos de gestión urbano no pueden permanecer al margen de estos cambios sociales. En este sentido, la integración de la tecnología en los espacios urbanos plantea dos retos. Por una parte, la diversidad y complejidad de fuentes de información y bases de datos que soportan el funcionamiento de una ciudad hacen necesario el desarrollo de herramentas de visualización de la piel digital de los espacios urbanos que permitan a los usuarios, sea estos gestores o los propios ciudadanos, apropiarse de la información para la exploración de la ciudad y la toma de decisiones. Pero por otra parte, las plataformas digitales urbanas recuperan un ya viejo debate sobre un concepto tan manipulado como importante como es el de la participación ciudadana. Respecto a este segundo reto nos encontramos básicamente con dos alternativas: 1) diseñar sistemas de información que ofrezcan a los ciudadanos la posibilidad, en el mejor de los casos, de visualizar datos y aportar su opinión sobre unos pocos temas, casi siempre banales, definidos a priori por los responsables urbanos; o 2) diseñar sistemas para la participación abierta que permitan a los ciudadanos contribuir y apropiarse de la información para nuevos usos y para promover debates inesperados y proyectos no planificados a priori.

21 abril 2009

Liberia (3): bancos, taxis y móviles

Liberia: bancos, taxis y móviles, en Soitu | Piel digital.

En Liberia, como explicaba en el post anterior, la publicidad que nos asalta en los accesos a las ciudades, y en particular a Monrovia, es un excelente indicador de la importancia de las telecomunicaciones y los servicios financieros, que son la "infraestructura" básica (la plataforma) desde la que parece que se puede construir, reconstruir en este caso, la vida económica y social. En lo que respeta a los servicios financieros, empiezan a surgir bancos y múltiples ofertas de servicios de transferencia de remesas internacionales e, incluso, ofertas de "micro-créditos". En este último caso, aunque este es el término que se emplea en la publicidad, no son el mismo tipo de instrumentos que han ayudado a popularizar el Grameen Bank y otras iniciativas para el desarrollo. De hecho, la ausencia de micro-créditos es identificada por mucha gente en Liberia como uno de los cuellos de botella para el desarrollo.

Liberia anuncio banco

Anuncio de servicios bancarios en una avenida de Monrovia

Pero son las comunicaciones las que realmente dan forma a las calles. En un país sin ningún sistema de transporte público y en el que poca gente puede disponer de un vehículo privado (además de que el coste del combustible es desorbitado para su poder adquisitivo, con precios similares a los que tenemos en España), los taxis y pequeñas furgonetas son esenciales. Miles de coches amarillos, destartalados y reparados innumerables veces, circulan por Monrovia como la única opción de transporte colectivo. Taxis y furgonetas van casi siempre llenos de gente y dominan el asfalto y las cunetas. Pero además, más discretos, grandes vehículos todoterreno funcionan como taxis de lujo que son alquilados, siempre con conductor local, a los extranjeros para sus desplazamientos.

Liberia taxis

Aparcamiento de taxis en un mercado callejero

Liberia_taxis

Taxis y vendedores callejeros en una calle de Monrovia

Además del transporte, las telecomunicaciones son un elemento ubicuo en la vida de Monrovia. Por un lado, buena parte de los carteles publicitarios ofertan servicios de telefonía móvil (con tarifas muy bajas para llamadas nacionales e internacionales, si las comparamos con las que tenemos en España). Además, de modo similar a lo que nos podemos encontrar en los barrios de inmigrantes en España, aparecen por todas partes tiendas de telefonía móvil: desde "establecimientos oficiales" similares a los occidentales a pequeñas chabolas donde venden todo tipo de productos para los móviles. Por supuesto, es además sencillo comprar tarjetas de recarga o cargadores para coches a vendedores callejeros. Pero además son frecuentes las ofertas de servicios y, especialmente, la recarga de baterías, algo lógico cuando el acceso a la energía es especialmente difícil.

Liberia Servicios para móviles

Liberia Servicios para móviles

Oferta de servicios para móviles en el suburbio chabolista de Westpoint, en Monrovia

Los teléfonos móviles están en todas partes. Desde los altos funcionarios del gobierno y los expatriados que trabajan en organismos internacionales de todo tipo hasta la gente que en la puerta de una chabola conversan o envían un mensaje de texto. No es extraño encontrar a gente que utiliza dos terminales para poder aprovechar así las diferentes tarifas o mantener la conectividad a pesar de las caídas del servicio o los fallos de cobertura.

Liberia Usos de la telefonía móvil

Liberia Usos de la telefonía móvil

Pescadores atendiendo llamadas de móvil durante una reunión

Liberia Usos de la telefonía móvil

Una mujer de pescador, que se dedica a la comercialización de pescado, con un móvil y dinero en sus manos mientras participa en una reunión

Liberia Usos de la telefonía móvil

Un pescador envía un SMS mientras participa en una reunión

Resulta sorprendente comprobar como los liberianos usan los móviles. Si nos abstraemos del entorno, ver manejar un terminal a una mujer dedicada a la comercialización de pescado en una aldea remota o a un vendedor callejero en cualquier mercado de las carreteras de acceso a Monrovia es lo más parecido a lo que vemos cada día en España cuando observamos a los adolescentes utilizando sus teléfonos móviles. Por ejemplo en nuestras reuniones con comunidades de pescadores en las que participaban tanto los pescadores como las mujeres dedicadas a la comercialización de pescado era habitual que una parte del grupo acudiese a las reuniones con sus terminales en la mano. Durante la conversación estaban constantemente echando vistazos furtivos a las pantallas, leyendo y enviando mensajes de texto y, además, era bastante común que se levantasen de forma abrupta para contestar rápidamente a una llamada. Practicaban la atención distribuida: asistían y participaban activamente en la reunión que celebrabamos, normalmente debajo de un pequeño tenderete con el que nos protegíamos del sol, pero a la vez estaban interaccionando a través de su móvil con su red de contactos familiares y comerciales.

Los servicios de telefonía móvil funcionan solo con el sistema GSM por lo que los móviles con cámara no son utilizables en Liberia pero no es difícil prever que tendrán un gran futuro dado lo útil que puede ser la fotografía para comunicarse en un país con unos índices de alfabetización bajos. Del mismo modo, para muchas personas dedicadas al comercio las calculadoras de los móviles son una de sus utilidades más apreciadas. Para una persona que necesita constantemente realizar operaciones sencillas pero que tiene unas habilidades matemáticas muy limitadas, la calculadora del móvil (que además es de uso particularmente sencillo) supone una ayuda inapreciable.

20 abril 2009

España y la cultura "Wallpaper*" subvencionada

El debate sobre la necesidad de la acción política para promover "la cultura" y el papel de las subvenciones está bastante vivo en España, En los últimos tiempos es frecuente escuchar a políticos "subvencionadores" y agentes culturales "subvencionados" defender este tipo de políticas por el efecto económico multiplicador que presentan (y a otros agentes, culturales o no, pedir un redireccionamiento de los fondos públicos hacia sus sectores). No es extraño que el debate resurja con fuerza con cada cambio de gobierno y con la publicación periódica de indicadores de todo tipo que no dejan en muy buen lugar la eficacia de la mayoría de acciones.

Convendría ir un poco más allá y preguntarse a quién benefician estas políticas. Sobre todo por que una segunda línea de defensa justifica las subvenciones como una forma de asegurar que exista una producción cultural que pueda llegar a la mayor parte de la población y no solo a las elites, normalmente identificadas con los sectores más privilegiados por su capacidad económica. Por supuesto los productos culturales son enormemente diversos y se destinan a públicos de todo tipo; de hecho buena parte de este debate se genera alrededor del cine y posiblemente sea éste uno de los sectores culturales más populares. Pero las mismas políticas se aplican en muchas ciudades españolas para producciones culturales más elitistas y por tanto minoritarias. Palacios de la Opera, Teatros o Ballets Nacionales, Museos de Arte Contemporáneo, ... justifican su existencia con visitas que en buena medida realizan las elites locales y los turistas.

No pretendo aquí discutir si las subvenciones son o no necesarias o apropiadas ni si su oportunidad debe relacionarse con la cantidad de público. Pero si debería al menos tenerse en cuenta el perfil de usuario para evitar perversidades políticamente correctas como las que creo suceden en muchas de nuestras ciudades medias y pequeñas. ¿Quiénes forman parte de esas elites locales?

No existe ciudad en España, casi independientemente de su tamaño, que no desee parecerse a las ciudades globales que, como explica Saskia Sassen, son las grandes megalópolis como Nueva York, Tokio o Londres donde habita una clase alta global cosmopolita y nómada. Estos son los públicos, además de los turistas, que permiten en esas ciudades ciertas producciones y ofertas culturales. Por supuesto, son los grandes consumidores de productos de lujo, entre los que podríamos incluir una parte de la cultura que también consumen ávidamente; podríamos definirlos como la "clase Wallpaper*" por la revista que mejor explica sus exquisitos intereses y gustos que van desde la moda o el diseño a la arquitectura, la ópera o diferentes manifestaciones artísticas.

Es discutible si Madrid o Barcelona pertenecen a este selecto grupo de ciudades globales, mucho más si Valencia, Sevilla, Zaragoza o Bilbao pueden de algún modo incorporarse al vagón de cola de las urbes globales. O más bien, es discutible si las genuinas "clases Wallpaper*" españolas alcanzan la masa crítica necesaria para el mantenimiento de una "cultura de lujo" (que no de una cultura del lujo, algo que si está demostrado).

Pero si es seguro que en el resto de ciudades españolas, las ciudades intemedias, no existen, o son muy reducidas, estas clases altas verdaderamente globales. Esta elite es sustituida por una parte de las "clases altas" y "medias-altas" que tratan de vivir también, a su modo, una "cultura Wallpaper*" local basada en el consumo de productos culturales financiados por las instituciones públicas y para-públicas de todo tipo (como muchas fundaciones o cajas de ahorros). Los gestores culturales, trabajando bajo esas directrices políticas, prefieren adquirir productos de consumo cultural que les den una aparente legitimidad global, aunque estén totalmente desconectados de los intereses de sus vecinos y de la mayor parte de públicos potenciales, que trabajar en producciones más discretas y humildes pero con un verdadero potencial transformador en lo local, tanto cualitativa como cuantitativamente.

El acceso a la cultura es en estos casos un argumento falaz que esconde otros objetivos y donde se dan la mano los intereses políticos y los de esas pseudo-elites locales privilegiadas. Mientras, el debate continua alrededor de las "culturas nacionales", las descargas, la piratería y otras formas de desviar lo atención de lo realmente importante y de la incapacidad de gobernar en beneficio de la mayoría.

Liberia (1). Llegando al "Planeta Monrovia"

Desde que publiqué las primeras impresiones de mi viaje a Liberia he tenido la oportunidad de hablar de esta experiencia con mucha gente que me ha pedido que escriba más sobre este tema cuando en realidad ya he empezado a hacerlo en Soitu | Piel digital. Como algunos de los lectores de este blog no siguen el otro, republicaré aquí estas historias (por el momento han aparecido ya tres y en las próximas semanas publicaré algunas más).

Liberia: Llegando al "Planeta Monrovia"

Aunque ya hace días publiqué un primer post y fotografías en mi blog personal sobre mi reciente viaje a Liberia (Primeras impresiones) en realidad ya había escrito varios textos durante mi estancia. Por diversas razones no publiqué esos documentos y se han quedado en borrador más tiempo del que me gustaría. He decidido empezar a publicarlos ahora, a la vez que iré compartiendo el material audiovisual que obtuvimos allí. Voy a tratar de respetar las versiones originales, incluyendo solo las ediciones imprescindibles y añadiendo en algunos casos fotografías. Así este primer post recoge mis impresiones después de mi primer día en Africa. Por supuesto esta visión se vio muy enriquecida por las semanas pasadas allí pero me pareció interesante publicarlo tal como lo escribí en su momento. Aunque estos posts no se atengan estrictamente a la línea que desarrollo en Piel digital si abordan desde otros puntos de vista los temas que me interesan y apasionan como son los cambios sociales y culturales asociados a la globalización y el papel de la tecnología en estos procesos y en el desarrollo. Liberia es un laboratorio fascinante para comprender estos procesos.

Llevo menos de 24 horas en Liberia. Llegué ayer domingo 25 de enero con otros dos compañeros de "misión". Formamos parte de un equipo de trabajo organizado por la Fundación Centro Tecnológico del Mar (CETMAR) para desarrollar un proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Nuestro trabajo es realizar una evaluación de la situación actual de las pesquerías y la acuicultura en Liberia e identificar necesidades y oportunidades para la cooperación, en especial en el fortalecimiento del Bureau National of Fisheries (BNF) (el departamento encargado de estos temas dentro del gobierno liberiano) y en la capacitación de todos los actores relevantes en la pesca y la acuicultura. No es mi intención escribir aquí de estas cuestiones, pero si creo relevante que se conozca la causa de mi viaje. Por otra parte nuestro trabajo implica, y esa es una enorme ventaja, la necesidad de conocer y reunirse con representantes de la sociedad liberiana (funcionarios, políticos, empresarios, pescadores, líderes comunitarios; población urbana y rural; líderes de la sociedad civil o representantes de la economía informal ...) y de las innumerables organizaciones internacionales, gubernamentales o no gubernamentales, que trabajan en el país para su reconstrucción y desarrollo.

No ha sido fácil enviar este texto para su publicación [de hecho, nunca lo logré enviar y he acabado publicándolo un mes después de mi regreso]. Aquí solo es posible comunicarse mediante teléfono móvil o Internet por satélite (no existen las infraestructuras de cable para telecomunicaciones). En nuestro hotel, y en otros, el acceso wifi existe pero es tan lento y errático que es inutilizable la mayor parte del día. Si tienes suerte y paciencia, y haciendo muchos intentos, se puede enviar algún correo o mensaje. Tengo tiempo, aunque poco, para escribir, pero casi ninguno para subir fotos o investigar y documentar un tema en Internet. Por tanto, mientras la situación no mejore, mis posts incluirán pocos enlaces (a pesar de que existen muchos donde se puede ampliar información sobre los temas que comento) y escaso material audiovisual (aunque si estamos recogiendo en video y fotografía buena parte de la experiencia ... la publicaré en otro momento).

Mientras tanto, un buen sitio para empezar a entender la historia reciente de este país es el documental Liberia: An Uncivil war producido por BBC. que refleja el trabajo de dos equipos de periodistas, dirigidos por Jonathan Stack y James Brabazon, empotrados en los dos bandos que se enfrentaban en la fase final de la guerra civil liberiana, en 2003. Unos desde Monrovia filmaban a las tropas del Presidente Charles Taylor. Otros viajaban con la guerrilla que iba a atacar la capital en el último acto de una guerra de 15 años. Es un documento excelente que refleja la realidad más próxima que tuvieron que vivir la población civil y los combatientes de ambos bandos. Pero al tiempo es un testimonio muy duro de una realidad difícil de asumir.

Aquí contamos con el apoyo continuo del representante diplomático español, Javier Cantero. Un diplomático joven (este es uno de sus primeros destinos) que está siendo enormemente amable y útil. Lleva escasos 6 meses en el cargo pero ha sabido enfrentarse a un difícil papel. La oficina diplomática española se reduce en realidad a él mismo que a su vez debe gestionar los asuntos de Sierra Leona y depende de la embajada de Costa de Marfil situada en Abdijan. Estos no son sitios fáciles si no se cuenta con apoyos locales y en nuestro caso, la ayuda del cónsul está siendo inestimable tanto en la logística del día a día como en la gestión de contactos a todos los niveles.

Pasaremos aún otros dos días con reuniones en Monrovia. Hoy hemos estado con el Ministro de Agricultura y por la tarde con más de 30 representantes del mundo de la pesca y de la acuicultura (y de paso de los diferentes grupos étnicos que constituyen este país). En los próximos días nos reuniremos, entre otros, con el representante de la FAO y con los técnicos del BNF, nuestros socios locales. Es difícil pensar en que buena parte de esta gente estaban siendo víctimas hace poco de la guerra y que, inevitablemente, muchos de ellos habrán sido combatientes. Tras estos días iniciamos un viaje de 5 días para visitar otras regiones costeras y conocer la situación de la pesca y la acuicultura. Iremos acompañados en alguna ocasión del cónsul, de un conductor para nuestro todoterreno y de otro vehículo con 4 funcionarios liberianos. Tanto Monrovia como el resto del país son lugares peligrosos, pero relativamente seguros si sigues una serie de normas básicas y no te aventuras en algunas zonas o demabulas por las calles o carreteras a ciertas horas.

Somos afortunados al llegar a Liberia en Enero, lejos de la temporada de lluvias que se inicia en Mayo y del calor que se dispara en Marzo. La estación de lluvia, que dura 6 largos meses, "inunda" el país. Las construcciones se ennegrecen por la humedad. Aún ahora, en plena época seca, los edificios destruidos y abandonados permanecen ennegrecidos, lo que les proporciona un aspecto, si bae, aún más tétrico. Posiblemente no deberíamos identificar a estas estructuras como "abandonadas"; basta echar un rápido vistazo para comprobar que mucha gente sobrevive en su interior. Un submundo dentro del infierno que Monrovia es para la mayor parte de sus habitantes.

Liberia ha estado 15 años en guerra civil, llevan solo 4 años de paz y, los 3 últimos, de democracia. El país quedó absolutamente destruido tanto en sus infraestructuras como en sus instituciones y, en gran medida, en el espíritu de la gente. En contrapartida, muchos países y organizaciones internacionales se han volcado en su reconstrucción. En estos momentos la capital, Monrovia, es un lugar alucinante donde se mezclan los cascos azules de Naciones Unidas (más de 15000 personas de decenas de nacionalidades), numerosos edificios oficiales del gobierno y organismos internacionales totalmente protegidos por muros y alambradas, con una ciudad destruida. La mayor parte de los barrios, por no decir todos, están formados por chabolas. La calle es el lugar de la vida cotidiana, donde la gente pasa el rato, espera o trabaja, los niños juegan al fútbol y donde en las caras de todos alternan la tristeza con las nuevas esperanzas. Durante el día, y especialmente en la mañana, las calles son hervideros de personas, automóviles y motos. Un lugar caótico que parece empezar a recuperarse de la catástrofe. O el último reducto para la supervivencia. No es extraño viendo esta realidad que la esperanza de vida sea de solo 44 años, consecuencia en gran medida de la enorme mortalidad infantil.

Parece que la situación ha mejorado mucho en los últimos meses. De hecho, el aspecto de Monrovia no parece peor que el que puedes ver en algunas ciudades latinoamericanas o africanas. Cada día nuevos tramos de carreteras se iluminan por las noches y parece que ya se ha iniciado la implantación de la nueva infraestructura eléctrica. Pero también es cierto que estas mejoras son más visibles en las zonas donde se acumulan los edificios oficiales, los hoteles y los "compouds" (el término local para las urbanizaciones). A esta imagen "amable" de Monrovia contribuye sin duda, para el observador occidental, la belleza y serenidad que transmiten los liberianos, dotados de una elegancia natural que comparten con muchos de sus vecinos de esta región africana. Pero además, visten con enorme pulcritud destacando la ropa multicolor y de diseños sorprendentes para la sobriedad (¿tristeza?) europea.

El ambiente de los hoteles merece un comentario. Sus pobladores son una mezcla de occidentales y asiáticos, e incluso algunos africanos, trabajando para gobiernos, organizaciones internacionales o diferentes ONGs. Posiblemente en este colectivo extraño se incluyan algunas personas que llegan a Monrovia para hacer negocios.

Algo me ha sorprendido; salvo algunos lugares donde se amontonaban basuras, en muchas ocasiones quemándose, las calles están extraordinariamente limpias para lo que sería previsible. Por supuesto el asfalto está cubierto de polvo y mugre, pero no hay demasiada basura. Puede pasar por una calle rodeada de chabolas y edificios destruidos, pero prácticamente no hay papeles en el suelo. Todo está anormalmente limpio. Días después nos confirman que es el resultado de una acción del gobierno para mejorar las condiciones de vida y el aspecto de las calles que, al parecer, ha sido efectiva.

Liberia e Google Maps

Liberia_GoogleMaps

Monrovia en Google Maps. La barra de arena situada a la izquierda es Westpoint, un enorme asentamiento chabolista donde se sitúan comunidades de pescadores

Liberia_Monrovia_GoogleMaps

Vista de Monrovia desde Westpoint, en concreto desde la playa donde se asienta la comunidad kru
Liberia_Monrovia desde Westpoint

Poblado de pescadores. Se pueden ver en primer plano los precarios hornos que utilizan para secar pescado
Liberia_Comunidad pescadores

Mercado callejero en las afueras de Monrovia

Liberia_Mercado callejero

12 abril 2009

Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos (Piensa Madrid)

Piensa Madrid, capítulo Cultura digital en la ciudad contemporáneaEn el libro Piensa Madrid / Think Madrid recientemente editado por de La Casa Encendida y coordinado por Ariadna Cantís y Andrés Jaque (post anunciando la presentación del libro) aparece mi capítulo "Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos" donde sintetizo muchos de los temas que he tratado en este blog y otros lugares en los últimos meses. La versión pdf de mi capítulo está disponible en español y en inglés. También podéis consultar a continuación la presentación original que utilicé en Octubre de 2008 y el texto completo del capítulo.

Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos


0. RESUMEN

La diferenciación entre espacios y comunidades físicas y virtuales está ya superada. Asistimos a un proceso de hibridación que modifica nuestras identidades individuales, comunitarias y territoriales. Internet ha facilitado el desarrollo de redes globales, pero paradójicamente se ha reconocido menos su influencia en los entornos locales. Sin embargo las tecnologías digitales modifican radicalmente la forma en que nos relacionamos y organizamos en nuestro entorno de modo que vivimos ya en territorios en que lo digital es tan relevante como lo físico. Las redes hiperlocales y los espacios públicos híbridos son las nuevas realidades a las que nos enfrentamos con la irrupción de Internet y la cultura digital en el entorno local.

1. INTERNET LOCAL

“El futuro ya está aquí, aunque mal distribuido” (William Gibson)

La visión más popular identifica a las tecnologías de la información en general, y a Internet en particular, como la razón de la reducción drástica de las barreras geográficas de modo que ahora las personas pueden comunicarse y colaborar globalmente, independientemente de la distancia física que los separa. Aunque esta es una realidad incontestable, también es cierto que el mundo no se ha hecho más “plano” y la actividad económica y la población sigue estando enormente concentrada a nivel mundial. Las ciudades, como concentradores y motores, son la principal razón de esta aparente paradoja.

Pero además de su efecto global, Internet está teniendo un enorme impacto “local” (entendido a diferentes escalas: nacional, regional, urbana …) pero es este un efecto que ha recibido menos atención de la opinión pública. De este modo el desarrollo de esta “Internet local”, entendida como usos locales más que como tecnologías específicas, ha sido mucho más silencioso pero ha acabado por incorporarse en las prácticas habituales de la vida cotidiana de buena parte de la población que, sin embargo no identifica a Internet como un elemento clave de su vida local.

Presentaré a continuación una colección de ejemplos, muy diferentes entre ellos, de ámbitos sociales, económicos o culturales en los que Internet ha modificado radicalmente la forma en que las personas se organizan, comunican y trabajan a nivel “local”. Existen muchos otros, pero estos nos servirán para ilustrar como esta “Internet local” es mucho más importante en nuestras vidas de lo que tendemos a reconocer. Además, la mayor parte de estos casos han sucedido con las tecnologías “convencionales”, sin necesidad de nuevos desarrollos, como los que se engloban bajo una jerga diversa y extraordinariamente ambigua (con conceptos como computación ubícua, read-write urbanism, locative media o “Internet de las cosas”, entre otros). Estas tecnologías están en gran medida orientadas específicamente a entornos locales generando realidades híbridas, fruto de la integración de procesos y elementos analógicos y digitales.

La economía y la organización de la actividad empresarial

– Eficiencia en las transacciones comerciales: La banca en Internet es posiblemente una de las mayores revoluciones que hemos sufrido en nuestra vida cotidiana. Es un cambio que se ha centrado hasta ahora casi exclusivamente en las transacciones y relaciones comerciales y que por tanto suscita escaso interés desde la perspectiva cultural, pero ha alterado los balances de tiempo y las relaciones que establecemos con un elemento eminentemente local como es la sucursal bancaria. Por el contrario, aplicaciones que requieren desarrollos específicos, por ejemplo mediante información geolocalizada, han tenido menor impacto hasta el momento. Un buen ejemplo es la integración de Internet en la gestión del transporte público, aunque existen algunas experiencias pioneras prometedoras como la aplicación de sistemas de información abiertos para el transporte público en Helsinki.

– Redes locales y cultura empresarial. Más allá de la eficiencia, en la economía participan muchos elementos intangibles. Las relaciones sociales son uno de ellos y las empresas necesitan trabajar dentro de un ecosistema de relaciones con otos actores que funciona tanto a nivel local como global. El efecto de la tecnología facilitando la gestión y las operaciones sin necesidad de concentración geográfica es claro, pero al mismo tiempo existen evidencias de que la concentración espacial sigue proporcionando ventajas competitivas.

John Hagel ha analizado en profundidad [1] la importancia del espacio en la economía del conocimiento digital, aparentemente, "liberada" de las restricciones de lo local y organizada con uma dinámica global, utilizando el caso de los microclusters de empresas de tecnología en Silicon Valley y en la bahía de San Francisco. Por ejemplo, las empresas dedicadas a la web 2.0 se concentran en algunos barrios de San Francisco,lo que indica que los efectos locales tienen lugar incluso a escalas menores que las de una ciudad. Este caso es especialmente relevante por que demuestra como una industria claramente global y liberada de las restricciones que provoca trabajar con productos físicos sigue concentrando buena parte de su actividad empresarial ya no en una ciudad sino en algunos barrios. Al tiempo, en este caso se observa claramente como la relación entre Internet, redes digitales, y lo local, redes físicas, opera en ambos sentidos. Estas empresas, que obviamente utilizan intensamente Internet y las tecnologías de la información (como herramientas, como modelo de negocio y como cultura organizativa), muestran que el espacio físico sigue siendo relevante y que ambos espacios, físicos y digitales, son dos partes de una misma realidad.

En el mismo sentido resulta también interesante la explicación de la paradoja del declive de Cleveland [2] como constatación de la importancia de las redes locales (que se generan en parte gracias a la tecnología digital) en la vitalidad económica. Esta ciudad del interior de EEUU sufre en los últimos años un declive industrial a pesar de que cuenta con “stocks” (empresas, infraestructura, universidades, una fuerza de trabajo bien formada …) similares a los que podríamos encontrar en Silicon Valley. La ciudad de Ohio cuenta con una sociedad y un sistema económico con una estructura bastante jerárquica y escasamente conectada en red. Por el contrario, como ya decíamos más arriba, Silicon Valley presenta tupidas redes locales que conectan a los diferentes actores económicos más allá de su estatus. La diferencia es abismal: mientras Cleveland no es capaz de revertir su declive, la región californiana es una de las más activas e innovadoras del mundo.

Los movimientos ciudadanos

– Participación ciudadana. Existe un elevado interés político por lo que se denomina “participación ciudadana”. Pero las iniciativas que surgen desde las administraciones públicas rara vez pasan de ser instrumentos de información y de ratificación de proyectos que han sido ya completamente diseñados sin contar con la opinión de los ciudadanos. Por otra parte, existe en muchas ocasiones un fuerte descontento con las organizaciones oficiales de representación ciudadana en las ciudades, como las asociaciones de vecinos, que al menos en España en muchos casos se han burocratizado y hecho excesivamente jerárquicas y próximas al poder político.

Como ejemplo básico de como los medios sociales, y en particular los blogs, rompen barreras en la comunicación y organización social está el caso de los “blogs de barrios” de la ciudad de A Coruña [3]. Son iniciativas diversas que tienen en común su vocación de informar sobre la realidad más local y que solo en algunos casos son gestionados por la asociaciones de vecinos. Algunos de ellos han sabido integrar servicios tecnológicos (foros, galerías fotográficas, redes sociales …) construyendo una comunidad alrededor de esta plataforma. Estos blogs, que surgen continuamente en diferentes ciudades, pueden contribuir a cambiar una dinámica de poca participación (al menos por una parte de los vecinos) al dar voz (de una forma barata y fácil) a gente que hasta hace poco no tenía canales de comunicación (ni de presión a los políticos locales).

– Activismo ciudadano. Internet y especialmente las herramientas de la web 2.0 facilitan el desarrollo de acciones urbanas de todo tipo, desde denuncias a generación colaborativa de información y conocimiento sobre la ciudad o la mejora de los espacios públicos. El activismo ciudadano combina la acción en las calles con el uso de Internet como plataforma de organización y difusión con lo que logra relevancia y generar un debate público sobre problemas que habitualmente los gobiernos locales no saben o desean publicitar o debatir con sus ciudadanos [4].

– Respuesta ciudadana a las catástrofes. Las grandes catástrofes que se han sucedido en los últimos años a lo largo del planeta han dado lugar a un fenómeno emergente en que los ciudadanos locales y otros de diferentes partes del mundo que desean colaborar en la solución del problema construyen plataformas digitales para gestionar la información (generada por los propios usuarios) sobre la evolución del problema o para organizar la ayuda. John Robb señalaba [5] a finales de 2007 dos plataformas lanzadas por una emisora local de radio y televisión, basadas en Twitter y Google Maps, desde las que se organizó una respuesta ciudadana rápida para informar sobre el desarrollo y amenanza de los incendios que asolaron California ese año.

La acción política

El desarrollo en Internet de la campaña electoral de Barack Obama en las primarias y presidenciales estadounidenses, conocida como la triple “o” (“Obama Online Operation”), ha sido espectacular y un éxito rotundo [6]. Es difícil entender el éxito de Obama sin la ayuda que ha significado Internet. En poco más de un año han logrado cohesionar un equipo fuerte y una extensa red de contenidos y activistas organizados en la plataforma BarackObama.com. Para ello han seguido en buena medida el modelo de start-up tecnológica y, en concreto, se han apoyado en las herramientas, cultura y estrategias de la web 2.0.

En comparación con lo sucedido en 2004, cuando Howard Dean alcanzó también un cierto éxito gracias al uso de Internet para la comuncación y recaudación de fondos, en estas elecciones la estrategia digital se orienta hacia el activismo social a favor del candidato. Así, la campaña de Obama tiene tres pilares básicos: 1) las redes sociales siendo MyBarackObama.com su centro de operaciones digital que cuenta con unos 2 millones de usuarios registrados (“amigos” siguiendo la jerga propia de los servicios de redes sociales en Internet); 2) la mensajería mediante telefonía móvil (SMS); y 3) las bases de datos, alimentadas a partir de la información suministrada por los usuarios en las redes sociales y los SMS.

Estos tres pilares de la estrategia digital tienen por objetivo final desarrollar organizaciones locales y descentralizadas que se encarguen de la comunicación, casi viral, de los mensajes y de las acciones específicas. Estas organizaciones surgen y se dinamizan sobre la marcha y cuentan con un alto grado de autonomía de acción. Por tanto, el equipo de campaña asume en este proceso un nivel de incertidumbre elevado, algo poco habitual en la política donde se tiende a tratar de controlar de modo estricto todos los mensajes y acciones que forman parte de una campaña. De nuevo la “Internet local” se convierte en fundamental incluso en unas elecciones que abarcan a un país como EEUU y donde los asuntos de debate exceden casi siempre los ámbitos más cercanos.

En otras ocasiones Internet ha permitido organizar respuestas ciudadanas a conflictos políticos como sucedió con la “revolución naranja” en Ucrania o con la más reciente “revolución azafrán” en Birmania. En el primer caso, los manifestantes lograron su objetivo final mientras que en el segundo, a pesar de que el conflicto llego a atraer la atención mundial, el gobierno militar acabó por cerrar Internet al exterior y extinguir violentamente las protestas.

La cultura

Finalmente Internet y las prácticas digitales colaborativas propias de la web 2.0 permiten desarrollar comunidades que comparten intereses culturales y que pueden afrontar proyectos creativos sin necesidad de situarse bajo un paraguas institucional. Cordobapedia [7] es un buen ejemplo de un proyecto de creación colaborativa de conocimiento local que nació de una iniciativa privada y fue posteriormente asumido por las instituciones públicas. El proyecto impulsado por Afredo Romeo, como su primer proyecto de locapedia, ha generado una base de contenidos textuales y audiovisuales de la ciudad y provincia de Córdoba (más de 8000 artículos en menos de 3 años). El éxito de este proyecto ha motivado su extensión como Wikanda que desarrolla locapedias para todas las provincias andaluzas. A pesar del apoyo institucional siguen siendo proyectos desarrollados por comunidades locales.

Del mismo modo, resulta sorprendente el desarrollo experimentado por la música brasileña cuando el negocio discográfico está en una crisis sin precedentes [8]. A pesar de que la industria discográfica tradicional ha abandonado en la práctica el mercado brasileño, de más de 180 millones de personas, Internet, la economía de la gratuidad y la cultura de colaboración han permitido el desarrollo de una vibrante comunidad musical local que explota la red como canal de comunicación y distribución y como modelo de negocio. Estos son algunos ejemplos de estas nuevas estrategias, en gran medida locales y digitales, que han alcanzado el éxito en Brasil. Trama Virtual distribuye la producción de más de 50,000 artistas (como los ya famosos Cansei de Ser Sexy) que ofrecen su música de manera gratuita y son remunerados por medio de la publicidad. El éxito local ha acabado por tener repercusión internacional como lo demuestra la populariazación de la música electrónica denominada Baile Funk procedente de Rio de Janeiro, con bandas locales como Bonde do Role.

Quizás el caso más impactante sea el del Tecnobrega desde el estado de Pará [9]. Según J.L. de Vicente: “cada año se editan más de cuatrocientos CDs y 100 DVDs de esta clase de música. Pero ninguno llega a las tiendas de discos; los productores han preferido alcanzar acuerdos con las redes de "manteros" que venden copias ilegales de los grandes lanzamientos internacionales. Los músicos les ceden sus discos gratuitamente y permiten que se quedan con el precio integro de la venta. A cambio, los vendedores se convierten en la red de promoción de estos artistas, que luego recuperan con creces la inversión actuando en grandes fiestas soundsystem en las que llegan a juntarse hasta 15.000 personas”.

2. CO-EVOLUCIÓN DE LA TECNOLOGÍA Y LAS PRÁCTICAS. HACIA LAS IDENTIDADES HÍBRIDAS

“I link, therefore I am” (William J. Mitchell)

La evolución de las prácticas culturales, sociales y económicas que se describen antes y representan un fuerte impacto de la tecnología digital en el ámbito local y, especialmente, en los espacios urbanos. Pero las características de estas prácticas también indican claramente como en muchas ocasiones suceden sin que se hayan desarrollado tecnolgías (dispositivos, software, servicios ...) especialmente diseñados para ese tipo de usos. Por tanto, más que un proceso determinista en que la tecnología moldea los usos asistimos a un proceso de co-evolución compleja y bidireccional entre tecnología y cultura [10]. En este proceso podemos ya identificar algunas tendencias relevantes que nos señalan el entorno tecnosocial en que nos moveremos, o en el que ya nos movemos, en un futuro próximo.

Por una parte, en los últimos años los dispositivos móviles han experimentado un espectacular desarrollo. Asistimos en estos momentos a un doble proceso: por una parte la diversificación de utilidades (y por tanto de usos) que permiten a los usuarios consumir y crear información digital desde la calle (fotografía, video, textos ...) así como mantener una comunicación continua con sus redes sociales. Pero al tiempo, se está produciendo una convergencia de dispositivos (ordenadores, teléfonos, reproductores de música, cámaras de fotos ....), de aplicaciones (software, servicios web) y de redes (telefonía y datos).

Por otra parte, la extensión de la banda ancha y de sus versiones móviles (desde las redes wifi a la telefonía móvil 3G) permite a los usuarios estar “siempre conectados”. Mientras este nuevo entorno resulta extraño a la mayor parte de la población, aquella que ha pasado una parte de su vida sin conocer Internet o con accesos limitados, surge ahora un nuevo grupo demográfico, que diferentes autores situan en las décadas de 1980 o 1990, para los que la tecnología digital es ya una parte esencial de sus vidas. Estos colectivos han recibido diversos nombres (Generación Y, Millennials, nativos digitales, ....), pero representan una transición cultural brusca que representa una fuerte brecha con buena parte de los miembros las generaciones más viejas.

Incluso aquellos usuarios más adeversos a la tecnología usan cada vez de modo más intenso Internet y otras tecnologías de la comunicación (como la telefonía móvil) y buena parte de esos usos presentan un componente local. A pesar de la explosión de dispositivos, su introducción en la vida cotidiana, su ubicuidad y la miniaturización hace ue en la práctica la tecnología tienda a la invisibilidad.

En conjunto la actividad digital se traslada en gran medida de los hogares y las oficinas, donde el usuario consumía y producía información sentado ante y ordenador personal, a las calles y los espacios públicos donde el usuario despliega una doble actividad social y cognitiva: en el espacio físico y en las redes digitales.

Los procesos de cambio tecnológico y cultural que hemos comentado provocan en conjunto una modificación de la propia naturaleza de nuestras identidades individuales y colectivas. Así empieza a ser habitual, al menos en una parte de la población, que la producción y participación digital de una persona se vaya distribuyendo en diversos medios y espacios en Internet (desde blogs y wikis a servicios de redes sociales o herramientas de mensajería y/o microblogging, por citar solo algunos ejemplos). En todo caso, y por lo que nos interesa en este texto, buena parte de estas actividades digitales presentan un componente local más o menos acusado.

La proliferación de modalidades de comunicación digital ha provocado, al menos en una primera fase, una fragmentación de la identidad (o de su representación mediática) y un incremento en las dificultades de su gestión [11]. Este proceso de fragmentación, o distribución, es quizás inevitable y propio de la evolución de Internet. Este proceso puede considerarse la suma de la propia digitalización de nuestra vida cotidiana, que irremediablemente provoca un aumento de la complejidad y la diversidad, pero también de un proceso de innovación y competencia comercial propio de un sector emergente. La web 2.0 ha abierto la oportunidad de construir redes descentralizadas o distribuidas de usuarios creativos, y ese es el principal valor que defienden sus partidarios. Pero, el proceso de fragmentación individual opera en paralelo. Puede que los peligros que presentan las paradojas del control que pueden aparecer en la web 2.0 se vean contrarrestados por esta redefinición de la presencia de los usuarios en la red. Su fragmentación puede hacerlos más flexibles y difíciles de controlar.

3. ESPACIOS PÚBLICOS HÍBRIDOS [12]

Las transformaciones que sufre nuestra vida y comportamiento en los espacios urbanos nos lleva a preguntarnos por los propios espacios públicos, que se han visto considerablemente afectados en las últimas décadas por los múltiples cambios operados en nuestras ciudades. Los espacios públicos “analógicos” con los que aún convivimos en nuestras ciudades son herencia del modernismo del siglo 19. Fueron diseñados de modo centralizado por una élite que se preocupa por el bienestar del resto de la población, y este modelo parece estar en declive en nuestras ciudades.

La frecuente congestión de nuestras calles provocada por el tráfico de vehículos sería un buen ejemplo de la tragedia de los comunes [13] que afecta a nuestras ciudades. El uso agregado de las vías de comunicación resulta excesivo, como resultado de la suma de decisiones individuales, y provoca la congestión y, como consecuencia la devaluación de los espacios públicos. Por otra parte, en la mayor parte de las ocasiones los espacios públicos son diseñados “de arriba a abajo”, por profesionales y expertos y sin la participación activa de los ciudadanos. En muchos de estos casos, los espacios resultantes no cumplen los requisitos ni cubren las necesidades de los usuarios resultando en un escaso uso. Por ejemplo, en ocasiones los excesos de regulaciones, una forma de tragedia de los anti-comunes [14], dificulta enormemente los usos efectivos.

En la segunda mitad del siglo 20 surgen los espacios “post-modernistas” como respuesta a la obsolescencia de los espacios modernistas que describíamos antes. Los centros comerciales son la culminación de este modelo, y constituyen lo que muchos han considerado como el simulacro de la ciudad, reflejo de la sociedad del espectáculo. Se ha culpabilizado de este proceso a la privatización de los espacios públicos que serían víctimas de una forma de capitalismo en que los mercados se entienden como estrategias de ocupación del poder por parte de grupos de presión. Pero existen explicaciones que tratan de ir más allá del victimismo y que buscan las causas últimas en el deterioro o escasa utilidad [15] de los espacios públicos tradicionales, lo que ha provocado su reemplazamiento en las últimas décadas por alternativas de espacios de uso público y gestión e iniciativa privada. Un caso claro es el éxito de los centros comerciales. Estos nuevos promotores privados, al contrario que los gestores y “diseñadores” de los espacios públicos, aportan funcionalidad y han logrado gestionar eficazmente la realidad posmoderna ligada a la sociedad del espectáculo y a los mecanismos de presión política.

Los espacios públicos tradicionales se han convertido en lo que el antropólogo Marc Augé denomina "no lugares" o el arquitecto Rem Koolhaas “espacio basura” [16]. Los espacios privados de uso público se desplazan a la periferia y los espacios típicamente urbanos pasan a ser empleados como “no lugares” de paso, sin otro uso inmediato. En esta transformación las interacciones sociales se diluyen o simplemente desaparecen. De este modo el capital social se reduce a lo que sucede en los círculos familiares o en los centros comerciales [17]. Si trasladásemos este proceso a Internet podríamos pensar en redes dominadas casi exclusivamente por sitios web comerciales dirigidos a consumidores. Del mismo modo, los espacios privatizados están diseñados con un fin utilitarista y particular y por tanto tienden a reducir las opciones de los usuarios. Son una solución a la ausencia de espacios públicos realmente útiles, pero no son un sustituto completo.

A pesar de todo lo anterior, los espacios públicos, aún devaluados, siguen jugando un papel relevante. Basta observar lo que sucede con los centros de las ciudades cuando algún evento (como una gran cumbre política) provoca el “cierre” de los espacios públicos por razones de seguridad. Las ciudades, entendidas como procesos sociales, desaparecen en gran medida [18]. Podríamos considerar estos eventos como experimentos de ingeniería inversa que nos permiten descubrir el valor de los espacios públicos a los que no se suele prestar excesiva atención.

Es habitual culpabilizar a la propia privatización y al sistema económico capitalista de los males de los esapcios públicos. Estos argumentos constituyen en realidad una simplificación al igualar mercados con modelos de capitalismo oligáricos, estatistas o burocráticos [19]. Buena parte de la gestión de los espacios públicos no responde en realidad a sistemas de mercado. Por el contrario, cuando los mercados funcionan realmente actúan como sistemas de agreagación de información, debate, deliberación y toma de decisiones por parte de los ciudadanos [20]. Por supuesto este proceso requiere que no existan barreras de acceso de modo que todos los participantes pueden acceder libremente a la información. Los sistemas de mercado pueden jugar un papel relevante en la revitalización de los espacios públicos. En este sentido, Internet se convierte en un elemento clave dado que puede permitir eliminar las barreras de acceso.

Por tanto, en primer lugar debemos reconsiderar nuestra definición de espacio público para incorporar la idea de capacidad de auto-organización y añadir a la gestión pública (por parte de los poderes públicos) la de los mercados y de las comunidades de usuarios. Un espacio público no es el resultado de un diseño y unas reglas definidas de los poderes públicos; requiere una cierta capacidad de auto-gestión (que podrñiamos considerar una forma de inteligencia colectiva que surge por efecto de los mecanismso de mercado y comunitarios). Por tanto, los espacios públios necesitan combinar iniciativas públicas, privadas y comunitarias.

En este modelo de espacio público revitalizado falta un elemento fundamental en una sociedad red que vive inmersa en la cultura digital. Internet no puede permanecer por más tiempo al margen de los espacios públicos. Además, Internet (diseñado para ser abierto y generativo) responde al mismo modelo de gestión y organización que definimos para los espacios urbanos. Si incorporamos lo digital a nuestra visión del espacio urbano, comprenderemos que vivimos ya (como proponí en la primera parte de este texto) en espacios híbridos (físicos y digitales al tiempo) y multidimensionales, que podríamos denominar “hiper-realistas” (por el papel central que pasa a jugar el “hiperenlace”), donde se desarrolla la interacción social. Los espacios públicos híbridos de la sociedad red configuran un nuevo procomún, que se constituye como el escenario de creación social e individual que depende cada vez más del diseño de intangibles, de modelos de conocimiento abierto y del empoderamiento ciudadano.

La reinvención de los espacios públicos precisa de una nueva responsabilidad y acción política individual y colectiva, de un manejo adecuado de los mercados, como mecanismos auto-organizados de interacción y toma de decisiones, y, por último, de una nueva visión del funcionamiento de nuestras sociedades. En este nuevo escenario, adquieren especial relevancia en el urbanismo y el diseño de espacios públicos tres elementos novedosos:

  • el diseño de intangibles (un nuevo papel para la arquitectura y el diseño urbano),
  • modelos de conocimiento abierto (que enfrenten la cuestión de la propiedad intelectual) y faciliten el acceso y uso efectivo de la información, y
  • el empoderamiento ciudadano que permita su participación activa en la creación del espacio público e incluya la necesidad de superar las brechas digitales que van más allá de la cuestión del acceso y deben afrontar el uso y la apropiación de la tecnología [21].

4. LOS TRES PELIGROS DIGITALES DE LOS NUEVOS ESPACIOS PÚBLICOS

En la Sociedad Red las ciudades y las sociedades creativas e innovadoras son el resultado de este doble proceso de creación de una Internet abierta y de espacios híbridos, que no está predeterminado ni es necesariamente irreversible. Existen futuros urbanos alternativos donde caben desde las ciudades ferales, a una estricta planificación urbana y territorial que aborte la creatividad, o el modelo de centro comercial extendido. Podríamos identificar tres peligros emergentes que surgen como consecuencia posible del desarrollo de la tecnología alejada del control ciudadano.

La vigilancia contínua y ubícua

El despliegue de tecnología de vigilancia y monitorización de personas en los espacios urbanos (cámaras de video, sistemas de posicionamiento ...) suponen un peligro cuando se sitúan bajo control privado o de las autoridades públicas y no pueden ser controladas por los ciudadanos. Como propone el geógrafo Stephen Grahan [22]: “The real architectures of control, already, are algorithms, software, databases and microelectronic tracking systems, satellites and sensors, linked intimately to physical spaces, infrastructures, and bodies, rather than the obvious architectonic brute force of walls and ramparts”.

El modelo “Facebook” de los nuevos espacios privados

Los servicios de redes sociales, como Facebook o MySpace, permiten hasta cierto punto un control conjunto de contenidos y usuarios [23]. Estos modelos tienen evidentes ventajas para ciertos usos pero también incorporan peligros si los trasladamos a la gestión de los espacios urbanos. Así empiezan a surgir tecnologías y servicios que permiten crear “espacios públicos digitales” en comunidades de propietarios o espacios urbanos. Son capas de información digital sobre el espacio físico que está controlada de modo estricto y en las que su propietario o gestor puede decidir que usos puede realizar otro usuario (por ejemplo, quien puede publicar información o que usos se le pueden dar a los datos). La extensión de este modelo digital de espacio público sería equivalente al modelo de centro comercial como espacio privado de uso público, con las ventajas e inconvenientes que comentábamos antes.

Spam urbano

El spam es uno de los principales problemas que plantea la propia naturaleza abierta de Internet. Las ventajas de las bajas barreras de entrada y el rápido y fácil acceso a los usuarios hace que el correo electrónico y la propia web en todas sus formas (blogs, foros, …) se conviertan en campo de operaciones del spam digital.

En paralelo, la arquitectura, o al menos alguna de sus especializaciones, lleva camino de convertise en una forma de diseño de interfaces. Las fachadas se convierten en pantallas en las que fluye de modo continuo información a la que pueden acceder los usuarios de la ciudad. Pero al igual que la ubicuidad de Internet hace extremadamente sencillo que el spam llegue a los usuarios (otra cuestión es que sea efectivo), la ubicuidad de las pantallas digitales en edificios y espacios públicos las convierte en una oportunidad para el desarrollo de una nueva forma de basura: el spam urbano.

El uso de los edificios como pantallas ha sido abordado hasta el momento por arquitectos y diseñadores con ánimo experimental y por artistas que utilizan la piel urbana como otro “new media”. Pero la evolución tecnológica está pasando de los usos experimentales y artísticos a otros en que las fachadas y otras pantallas urbanas funcionan como interfaz rutinario para la visualización de información destinada a usuarios convencionales y, por tanto, potencialmente como medio para la publicidad o para ofrecer información intrusiva y no deseada. En resumen una nueva formna de spam que no deja de ser digital aunque abandone las pantallas de nuestros ordenadores. Las ciudades podrían acabar por convertirse en pastiches llenos de los equivalentes a los banners en flash o los pop-ups. Si estos son ya suficientemente incómodos en las pantallas de nuestros dispositivos personales, su extensión a los espacios públicos podría ser extraordinariamente perverso.

NOTAS

[1] Fractal Spikes and Global Competition. The New York Times, 20 Diciembre 2007. Silicon Valley Shaped by Technology and Traffic.
[2] http://www.networkweaving.com/blog/2007/12/perplexing-economy.html
[3] Pueden seguirse en estos tres sitios: http://beliscospequenos.blogspot.com/2007/03/os-vecios-na-rede-teen-moito-que-contar.html, http://delicious.com/amaneiro/blogs+barrios, http://www.corublogs.org/
[4] Pueden consultarse numerosos ejemplos en: http://www.adn.es/blog/ciudades_enredadas/
[5] http://globalguerrillas.typepad.com/globalguerrillas/2007/10/journal-platfor.html
[6] Juan Freire (2008). Influencia de Internet en las elecciones en EEUU. Cuadernos de Periodistas, Asociación de la Prensa de Madrid, número 15 (pdf)
[7] http://www.cordobapedia.org/, http://www.aromeo.net/category/locapedias/, http://www.wikanda.es/wiki/Portada
[8] José Luis de Vicente, en ADN.es. La cultura después de la piratería.

[9] en se puede consultar un análisis de su modelo de negocio.
[10] Adam Greenfield (23006). Everyware: The Dawning Age of Ubiquitous Computing. New Riders Publishing.
Daniel Hill, en City of Sound. The street as platform.
[11] Freire J (2008). Redes sociales: ¿modelos organizativos o servicios digitales? El Profesional de la Información 17(6):585-589
[12] Este texto está adaptado de una conferencia que tuvo lugar en el Medialab Prado en Noviembre de 2007 y que Regine Débatty resumió en: http://www.we-make-money-not-art.com/archives/2008/05/juan-freire.php
[13] http://en.wikipedia.org/wiki/Tragedy_of_the_commons
[14] http://en.wikipedia.org/wiki/Tragedy_of_the_anticommons
[15] Como propone Bernard Rudofsky en el libro Streets for People (editado por DoubleDay en 1969): “For centuries, the street provided city dwellers with usable public space right outside their houses. Now, in a number of subtle ways, the modern city has made streets which are for ‘going through’, not for "staying in”.
[16] Marc Augé (1993). Los no-lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Gedisa. Rem Koolhaas (2007). Espacio basura. Gustavo Gili. Texto disponible en: http://www.btgjapan.org/catalysts/rem.html
[17] Un proceso que ya describió para el contexto norteamericano Robert Putnam en el libro Bowling Alone (Simon & Schuster, 2001)
[18] Un buen ejemplo lo tenemos en el caso de la ciudad australiana de Sydney y la cumbre de la APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation) que se celebró allí en 2007. La transformación urbana provocada por las medidas de seguridad ha sido documentada en los blogs Subtopia (Fenceland) y City of Sound (The Anti-Fun Palace: APEC Fence, Sydney lockdown).
[19] William J. Baumol, Robert E. Litan & Carl J. Schramm (2007). Good Capitalism, Bad Capitalism, and the Economics of Growth and Prosperity. Yale University Press
[20] Siguiendo la idea de que “los mercados son conversaciones” que popularizó el libro The Cluetrain Manifesto.
[21] http://nomada.blogs.com/jfreire/2008/11/brechas-digitales-apropiaci%C3%B3n-y-educaci%C3%B3n.html
[22] http://subtopia.blogspot.com/2007/09/city-in-crosshairs-conversation-with.html
[23] Freire J (2008). Redes sociales: ¿modelos organizativos o servicios digitales? El Profesional de la Información 17(6):585-589

03 abril 2009

Entrevista sobre ciudades, innovación social y sostenibilidad (Observatorio del Diseño y de la Arquitectura)

El pasado 12 de Febrero visité el Observatorio del Diseño y la Arquitectura de la Región de Murcia para presentar una conferencia sobre "Ciudades, innovación social y sostenibilidad" dentro del ciclo denominado Panel de Sostenibilidad.

El paradigma de una arquitectura que busca construir un máximo confort vital con el menor impacto posible en el medio, es una cuestión que la arquitectura ha aceptado como extraordinariamente significativa para su futuro. Una significación que trata de ir lo más lejos posible y busca lograr que cada construcción pase de ser una planta consumidora de energía a una planta productora de la misma. Este es un futuro que necesita de una narrativa múltiple en el que la creación y la comunicación funcionen siempre simultáneamente.

Es esta necesidad de construir un conocimiento altamente informado lo que nos lleva a generar este ciclo de conferencias que hemos llamado Panel de la Sostenibilidad. Es un criterio de agrupación de los conceptos que informan el tema central pero también el inicio de un criterio de edición clasificada de esos conocimientos, en la seguridad de que al menos todos los puntos de vista esenciales estén debidamente representados.

El panel se configura con la participación de hasta 18 destacados expertos, profesionales, o científicos, que con sus contribuciones sucesivas irán desvelando la totalidad de los significados contemporáneos del concepto de sostenibilidad.

La invitación me llegó de José María Torres Nadal, miembro del Comité Asesor y Catedrático del Departamento de Proyectos de la Universidad de Alicante. Mi visita fue además una excelente oportunidad para conocer a buena parte del equipo de Proyectos de la Escuela de Arquitectura en Alicante, un espacio donde José María y el resto del equipo, con gente como Enrique Nieto, han logrado desarrollar un método de aprendizaje basado en la experimentación y la participación activa de los estudiantes con unos resultados muy interesantes.

Pero además, Halldóra Arnardóttir me realizó una entrevista que ahora ha aparecido publicada en la mediateca del Observatorio (además puede descargarse en formato pdf).

- Para empezar a situarnos, quiero comentar sobre tus tres profesiones: biólogo, profesor en la universidad y blogger. Eres un enlace entre la ciencia, la enseñanza y la comunicación, aunque la trasmisión del conocimiento aparece en muy distintas formas y el acceso hacia ella es para gente de distintos campos sociales. En cierta manera estás estableciendo una red que incluye la gestión de información y colaboración. Ejemplos serían Fismare y e-Cultura.

Sí, efectivamente. Es un objetivo personal, que va más allá de mi papel en las instituciones en las que trabajo. Yo creo en la comunicación en la universidad, es una forma de salirse de las limites de la universidad, que suelen ser bastante cerrados y pocos permeables a la sociedad. Quiero tratar de establecer redes de trabajo con gente fuera del ámbito académico y con el mundo de la empresa. Fismare nace de nuestro trabajo en la universidad para poder gestionar y liderar proyectos ambientales. e-Cultura es una empresa ya consolidada con la que establezco contacto y una relación muy estrecha basada en proyectos en los que trabajamos conjuntamente.

- ¿Cómo relacionas la biología con la gestión cultural para el desarrollo territorial?

e-Cultura no forma parte de mis actividades en el campo de la biología. Yo tengo unos intereses en el ámbito cultural que discurren en paralelo con mi visión de la biología. Me refiero básicamente el papel de la tecnología en la sociedad. No me interesa la tecnología por si misma. Lo que me interesa es el impacto de la información, cómo tenemos que informarnos y como podemos usarla para actuar. También me interesan las ciudades como fenómenos sociales, no tanto como procesos arquitectónicos. Todo esto me lleva a plantearme reflexiones y proyectos sobre organización, innovación y creatividad. ¿Qué papeles juegan todas estos factores en cómo se conforma la sociedad? Y aquí es donde conecto con la gente de e-Cultura, que tienen una visión muy similar a la mía acerca de la sociedad y el mundo.

e-Cultura cuenta con un ámbito de actuación más convencional muy relacionado con la gestión del patrimonio, pero tiene otro que me es más próximo ligado a la gestión de la creatividad y muy centrado en la aplicación de las ideas y métodos del pensamiento de diseño, trabajando sobre servicios y procesos. En este campo surge una relación muy particular que se hace cada vez más intenso, creo que principalmente por que compartimos una visión y nos encontramos a gusto trabajando en colaboración.

- ¿Es esta una forma de pensar en la que el ámbito cultural es interdisciplinario, las distintas profesiones entre las ciencias naturales y las sociales trabajan juntas para enriquecer la sociedad?

Efectivamente, pero sobre todo es una forma de pensar aplicable a proyectos concretos. Yo creo cada vez más que en la universidad se abusa del proceso de reflexión teórica, o al menos no se enriquece con el trabajo sobre proyectos tangibles. Entiendo que los procesos son mucho más productivos cuando te propones trabajar sobre proyectos concretos. Es decir, “construir cosas” y desarrollar proyectos con fines específicos y restricciones es también una forma de investigar y de explorar. Y, cuando exploras, te equivocas muchas veces, pero también aprenderás muchas cosas. En el ámbito ambiental este enfoque es fundamental, por que en realidad el nivel de incertidumbre de nuestro conocimiento y de los propios procesos con que trabajamos es enorme. Tratar de contar con todas la certezas antes de pasar a la acción es imposible, te lleva a la parálisis.

- Sí, es una investigación cualitativa, en este sentido. No conoces el proceso exacto al principio, lo sabes después.

Sí, efectivamente. Esto tiene unas derivadas políticas que son importantes. Muchas se ha aplicado mal, en mi opinión, el principio de precaución: “si no lo sé, no hago nada”. Pero la posición opuesta también es peligrosa por que lo justifica todo.

Yo creo que existe un punto intermedio, que representa la actitud más positiva, de aprender haciendo. Es decir, pasar a la acción pero de un modo reflexivo y crítico.

- En el vocabulario de tu curriculum aparecen palabras como “gestión”, “desarrollo”, “red”, “organización”, “estrategia”, “código abierto”, “colaboración”, “innovación”, “iniciativas” entre otras. Percibo con ellas ciertas inquietudes que promover la sociedad. ¿Es cierto?

Sí, yo creo que los grandes retos a los que nos enfrentamos en el campo ambiental, así como en las ciudades o al afrontar el reto de la sostenibilidad no son tanto los problemas técnicos o científicos, que sí existen y debemos que resolverlos, sino cómo traducir estos avances en proyectos efectivos, que forzosamente deben implicar a mucha gente en una forma de acción colectiva.

El gran reto es cómo gestionar el proceso de cambio: cómo involucrar a un colectivo amplio (como podrían ser los vecinos de una ciudad) en un proyecto y cómo desarrollar y liderar  proyectos que tienen que ser necesariamente descentralizados. Tienen que nacer y dinamizarse desde la base y siempre necesitas una participación activa de los usuarios. Para mi esto es un enorme reto. Desde este punto de vista, no existe una única manera de resolver los problemas, contamos con múltiples soluciones que siempre tienen un beneficio pero también un coste. Es aquí donde yo creo que la tecnología es relevante, porque con la tecnología, y especialmente con todo lo que está pasando con Internet, las formas de comunicación y colaboración cambian radicalmente. Es mucho más fácil colaborar y es más sencillo que estos procesos se visualicen ante la sociedad. Antes nos encontrábamos con problemas económicos y de tiempo, que creaban barreras e impedían el acceso. Era muy complicado hacer ciertas cosas que ahora son enormemente sencillas.

- ¿Utilizas el blog como una forma de diario, una forma de expresar un proceso? ¿No se entiende como el resultado o el fin de la investigación?

El blog me resulta enormemente útil cuando lo utilizo así. Es un reflejo de mi actividad dado que lo empleo como una herramienta para comunicar durante el proceso de investigación. Es una forma de construir una red de personas que debaten y colaboran, pero en forma digital. Y, esto te permite trabajar de otra manera. 

Para mí la sociedad tiene pendiente la asignatura de aprender como tecnología puede ayudar a reducir nuestros desplazamientos y nuestro consumo de tiempo y energía. Las soluciones tecnológicas ya están aquí pero aún no somos suficientemente eficaces en su uso. Aún tenemos que aprender a manejar la tecnología, a rediseñar nuestro estilo de vida y a cómo organizarnos para que seamos mucho más eficientes en esos procesos.

- Moviéndonos hacia la arquitectura y nuestro ambiente construido, la situación es muy compleja en el contexto de flujos sociales, económicos y políticos, incluso en relación con las fuentes de energía. ¿Podemos aprender algo de la empresa Fismare que trabaja sobre la gestión y la sostenibilidad de los ecosistemas costeros?

No lo sé, a lo mejor somos nosotros los que hemos aprendido de los arquitectos. Yo creo que la arquitectura está dando pasos muy interesantes. Siempre he sido crítico con la arquitectura, pero al tiempo en pocos ámbitos profesionales veo el interés cómo el que algunos arquitectos muestran por trascender el ámbito especifico de su trabajo, para ser interdisciplinares y preocuparse por lo que va más allá de los edificios. Por ejemplo, la utilización de las ciencias sociales, de la propia biología o su preocupación por comprender los procesos políticos y su efecto sobre los espacios urbanos y el territorio. Es cierto que esto lo hacen sólo algunos mientras otros muchos siguen con la práctica y visión convencionales. En otras ocasiones este interés se queda en un mero deseo y no va más allá. Pero también es cierto que en otros ámbitos profesionales el desarrollo de estas inquietudes es aún mucho menor.

Yo creo que los problemas a los que nos enfrentamos con la sostenibilidad, el territorio, la gestión urbana… son problemas que requieren soluciones “de abajo a arriba” y que por tanto implican innovación social que se manifiesta en un cambio de actitud de la gente y en el desarrollo de proyectos colectivos. Y, esto implica que tienes que ir más allá de lo estrictamente profesional centrado exclusivamente en una solución científica y técnica. Necesitas construir procesos en los se involucran gentes con perfiles muy distintos pero que trabajen conjuntamente. La interdisciplinaridad significa que la gente se reúne y resuelven problemas conjuntamente aprendiendo unos de otros. Partiendo de su profesionalidad, este tipo de actores tienen una visión de conjunto y son capaces de entender el lenguaje, las metodologías y los códigos de otras disciplinas, por ejemplo de los economistas o de los antropólogos, para afrontar el problema. No se trata de que yo haga el trabajo que corresponde al profesional de otra disciplina, pero si necesito entenderlo para que podamos coordinarnos. Este cambio de papel es cada vez más relevante y lo es especialmente para los arquitectos.

- ¿Cómo entiendes la palabra sostenibilidad, como biólogo y con una experiencia de colaboraciones muy valiosa? ¿De donde viene?

Yo creo que tiene un significado profundo e identifica la idea de crear unas condiciones de vida que no se agoten por si mismas, que se puedan mantener indefinidamente. Pero al tiempo, esas condiciones de vida deben contar con una calidad razonable. Cuando esa visión la quieres hacer operativa puede pasar a transformarse en resultados muy distintos. Por tanto, no existe una definición única de sostenibilidad, dado que tiene un componente político y subjetivo que se traslada en que existan muchas formas diferentes de entender nuestra vida y nuestro papel en el plantea y todas ellas pueden ser igualmente razonables. Por el contrario vivimos instalados en un discurso un tanto simplista, pero políticamente correcto, y que se traduce en que la definición de sostenibilidad es única y en que existe un objetivo final también único sobre el que supuestamente existe un consenso. En este escenario simplista, la discusión se entabla solo sobre cómo llegar a ese objetivo final. La realidad no tan sencilla, existen escenarios alternativos que no tienen por que ser mejores o peores; todo tiene sus pros y sus contras. Y entre estos escenarios apareen opciones extremas; por ejemplo existe gente partidaria de volver a lo natural de una forma radical abandonando los avances tecnológicos. Pero si optásemos por esa vía nuestro estándar de vida cambiaría radicalmente y esto no sería aceptado por una gran mayoría de la población. En oposición, otra gente entiende lo útil y positivo de vivir en un medio mucho más artificial, más intervenido por el hombre, pero que genera bienestar. 

Las dos posiciones pueden ser conceptual y éticamente correctas, al menos mientras respeten la opinión de los otros. Es decir, nos encontramos ante una cuestión sujetiva, y esto es algo que tenemos que empezar a entender. No hay una forma única ni mejor de “ser sostenible”.

- Esta cuestión de interpretar nuestra forma de vivir, nos lleva a otra cuestión. Para entender el compromiso necesario con el medio ambiente ¿quizás ayudaría repensar conceptos como los de modernidad, bienestar, lujo y progreso para que no nos sintamos como perdedores? Es fundamental cómo explicamos las cosas. Es decir, ¿hace falta redefinir nuestros valores para nuestros hogares?

Yo creo que hay varios elementos que son independientes pero que al tiempo los necesitamos a todos para alcanzar la necesaria visión de conjunto. Primero, nuestro modo de vida, para el que partimos de una visión casi monolítica en el sentido de que solemos considerar que “tener más” se traduce en mayor calidad de vida. Pero poco a poco vamos entendiendo que las posesiones materiales no son la única manera de medir nuestra calidad de vida. Puede parecer obvio, pero es un proceso de cambio en el que la sociedad avanza muy lentamente. Creo que la crisis en que estamos inmersos ahora está acelerando esta transformación de las actitudes. Ha hecho que mucha gente empiece a pensar que a pesar de que antes vivía en un mundo muy opulento no era realmente satisfactorio. Esto es un elemento importante, ¿cómo queremos vivir? Es decir, ¿qué significa el bienestar para nosotros? ¿Cuál es nuestro objetivo como individuos y como sociedad?

Después, creo que tenemos otro elemento trasversal que es también importante. Hasta ahora se pensaba que nuestro soporte vital, los ecosistemas, tenía que conservarse de forma muy estricta. El ecologismo siempre estuvo muy asociado con una visión muy tecno-fóbica. Es decir, se asociaba la tecnología con la industrialización y la industrialización con el deterioro. Yo creo, por suerte, que está cambiando este punto de vista siguiendo la evolución de la tecnología y su impacto sobre el entorno. Empiezan a acumularse muchas evidencias que demuestran que la tecnología no es buena o mala por si misma, que todo depende de como y para que la usemos. Empieza a surgir  mucha gente trabajando en sostenibilidad y en el mundo ecologista (creo que en America más que en Europa) que se preocupan ya por el papel positivo que puede jugar la tecnología. Es decir, que entiende que es la combinación de tecnología e innovación social la que nos puede colocar en la ruta de la sostenibilidad.

Con esto quiero decir que, por ejemplo, el debate sobre el consumo energético engloba realmente dos debates. Uno lo podríamos formular como ¿cuánta energía necesito consumir? Pero sea cual sea la respuesta siempre voy a necesitar consumir energía. La visión tecnofóbica, que nos explica que lo mejor es no consumir nada, es inviable, y de hecho la inmensa mayoría de la población no quiere vivir así.

El otro debate nos plantea ¿cómo la produzco?, ¿cómo la distribuyo?, ¿cómo la gestiono? Estos son debates fundamentalmente tecnológicos. Si yo me preocupo por la sostenibilidad pero olvido la parte tecnológica, no podré solucionar ningún problema.

En esta línea, el discurso de Al Gore era muy catastrofista. Tuvo mucho impacto y efectos positivos relacionados con la concienciación pero era al tiempo catastrofista y perverso porque sólo planteaba el problema, pero no la solución. Ahora estamos entrando en la fase de preguntarnos cuáles son las soluciones. Todo lo que está pasando alrededor de las energías renovables e incluso el debate sobre la energía nuclear nos sitúa en una actitud diferente. No todo el mundo va a apostar por las mismas soluciones porque no percibimos de igual modo los beneficios que nos proporcionan, pero ahora empezamos a tener un debate positivo en busca de soluciones constructivas.

- Y claro, esto afecta a la arquitectura, a los materiales y a la industria de la construcción.

En esa fase negativa, que comentaba antes, todo lo que se etiquetaba como sostenible, desde un diseño a los materiales de construcción, eran casi siempre considerados ornamentos. Muy poca gente se preocupaba por si esa sostenibilidad era real o no. En cambio ahora sí estamos pasando a una fase de preocupación, y acción, real. Ahora vamos más allá de la etiqueta, la imagen comercial de los sostenible se ha agotado. Ahora preguntamos: ¿Qué sentido tiene utilizar un material u otro? ¿Qué impacto tiene un tipo de construcción? Yo creo que esta fase en la que estamos entrando es mucho más interesante y positiva.

- Pero, todavía utilizamos mucho ladrillo aunque consume una energía enorme en su producción.

Sí. No soy especialista en este tema, pero en España se ha desarrollado muy poca investigación en estos temas. Es decir, se sigue construyendo como se hacía hace ya muchos años. Y los criterios energéticos o de eficiencia no están tan implantado como se debería.

- Por otro lado, han surgido varias propuestas en arquitectura acerca de mejorar la eficiencia de los edificios en términos de captación de la energía y aislamiento (i.e. paredes y cubiertas ajardinadas). Para concluir y para hacer una referencia a la biología, ¿cuál es el papel de la naturaleza aquí, puede colaborar con la tecnología?

No me refiero sólo a ofrecer fuentes de energía, pero también a aprender de sus estrategias; y a cuestionar la permanencia de las cosas, la capacidad de aceptar el cambio y asumir la renovación de los materiales.

Creo que has planteado dos preguntas interesantes. Podemos aprender mucho de la naturaleza. Ciertos procesos que suceden en la naturaleza, consecuencia de que la naturaleza es un sistema complejo, suceden también en las sociedades humanas. Por ejemplo, podemos aprender mucho del proceso de sucesión ecológica, del cambio temporal que podemos observar en los ecosistemas. Nosotros tenemos, en particular en los últimos años, una visión sumamente “cortoplacista” y una enorme dificultad para entender la incertidumbre y el cambio. En la naturaleza, por el contrario, el cambio es la norma. No existe la estabilidad.

Esto nos lleva a otra idea que me parece importante, sobre cómo está “diseñada” la naturaleza (y como podemos ahora participar en su rediseño mediante nuestra acción). Puedes diseñar para la eficiencia, para la optimización. Pero los diseños óptimos siempre acaban desapareciendo cuando se produce un cambio en las condiciones del entorno. Lo óptimo acaba fracasando, si le damos tiempo suficiente, por el cambio es la norma. La evolución lo muestra muy claramente. Los diseños de organismos que están muy bien optimizados, y por tanto muy adaptados a determinadas condiciones, desaparecieron con mayor frecuencia.

En contrapartida aparece la idea de resiliencia, que se maneja ya en muchos ámbitos. Es un concepto próximo, pero no sinónimo, al de resistencia. Es la capacidad de un sistema para absorber un impacto o un cambio. No como algo rígido que cuando es golpeado corre serio riesgo de romperse, pero como algo flexible que si recibe un golpe se recupera. La resiliencia de los ecosistemas es un tema en el que la ecología lleva ya mucho tiempo trabajando tratando de contestar a la pregunta ¿qué capacidad tiene un sistema para absorber los cambios? Por ejemplo, ante los incendios no todos los bosques responden igual. Los bosques “artificiales”, que creamos nosotros mediante plantaciones, suelen ser mono-específicos y por tanto muy poco resilientes y con poca capacidad de resistir un incendio. Cuando se produce un incendio estos bosques suelen destruirse casi por completo. En cambio los bosques naturales responden mucho mejor lo que hace que, a largo plazo, su probabilidad de pervivencia sea mayor.

El concepto de la resiliencia aparece también en la ingeniería. Por ejemplo cuando se diseña un avión se tratan de cumplir dos objetivos, en gran medida contrapuestos: que sea rápido pero también que resista cualquier imprevisto. Esto es así por que sabemos que en el largo plazo un avión siempre va a tener algún imprevisto, va a sufrir  una situación extrema.

Este mismo tipo de enfoque es el que algunos políticos y científicos sociales están empezando a aplicar en relación con los sistemas sociales. Digamos que los sistemas sociales son más sensibles a los cambios y necesitan estar capacitados para “absorber” los impactos. Esta línea de reflexión y de diseño creo que es muy interesante para el mundo de la arquitectura. Todo lo que se ha aprendido en biología sobre evolución, sobre el cambio en el tiempo y sobre el concepto de resiliencia es muy utilizable en otros ámbitos como el de la arquitectura porque las reglas que gobiernan los dos sistemas son muy parecidas. Al fin y al cabo ecosistemas y ciudades son sistemas complejos. Pero, además, ecosistemas y ciudades “conviven” en un mismo territorio que debemos gestionar de forma integrada.

26 marzo 2009

Piensa Madrid, presentación del libro y de los resultados del proyecto

Piensa Madrid, La Casa Encendida

Esta tarde a las 19.30 se presenta en el Auditorio de La Casa Encendida en Madrid el libro Piensa Madrid. Esta publicación es el resultado de un taller en el que participé y que se celebró en octubre de 2008:

El 8 y 9 de octubre de 2008 tuvo lugar el primer seminario de la plataforma de seguimiento y evaluación ‘PIENSA MADRID’. Seis expertos internacionales y cinco que viven y trabajan en Madrid debatieron, con 40 participantes seleccionados, sobre el presente de la ciudad y sobre sus posibles vectores de cambio. El seminario se diseñó como el ensamblaje de tres prácticas críticas: el trabajo de campo, el debate intelectual y el diseño de gabinete.

1.- Trabajo de campo: organizado en torno a visitas directas en autobús, de expertos y participantes a lugares concretos de la ciudad relacionados con las temáticas propuestas.

2.- El debate intelectual iniciado por los expertos y seguido de conversaciones moderadas con los participantes.

3.- Diseño de gabinete. Coordinados por los profesores, los participantes tradujeron las agendas de acción que emergieron de las conversaciones entre ponentes y participantes a lecturas concretas sobre la ciudad.

El libro, bilingue en español e inglés, ha sido editado por La Casa Encendida con la coordinación de Ariadna Cantís y Andrés Jaque y participamos como autores de los capítulos Salvador Pérez Arroyo, arquitecto; José María Ezquiaga, arquitecto y sociólogo; Belinda Tato, arquitecta; Luis Arenas, filósofo; Andrés Jaque, arquitecto; Ariadna Cantis, arquitecta; Zuloark, colectivo de arquitectos y Pkmn, colectivo de arquitectos.

Mi capítulo se titula "Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos" y espero hacerlo disponible aquí en los próximos días (aunque es el resultado en buena medida de temas que ya he tocado en otras ocasiones en este blog). Mientras tanto, dejó aquí dos textos que explican las razones e interés de esta publicación y, especialmente, del proceso de trabajo que le ha dado soporte. El primero corresponde a la introducción del libro y el segundo extrae opiniones formuladas por cada uno de los autores sobre los problemas, y soluciones, de Madrid en particular y de la ciudad contemporánea en general.

Piensa Madrid, Taller en La Casa Encendida 1.
El brutal crecimiento de Madrid y sus transformaciones de los últimos años, invitan a pensar y reflexionar en la complejidad de estos procesos marcados por fenómenos demográficos, sociales, económicos, urbanísticos y culturales.

Madrid segunda urbe más poblada de Europa, tercera aglomeración urbana de la comunidad europea, vive un vertiginoso proceso de cambio, en el cual la realidad en tiempos de globalización evoluciona, se transforma y plantea nuevas necesidades ante las que es importante debatir, incidir y actuar. Las nuevas realidades del siglo XXI han convertido a las ciudades en espacios de intercambio: auténticas plataformas desde las cuales imaginar el futuro.

Madrid presenta un contexto de diversidad social y espacios urbanos cada vez más heterogéneos, una metrópolis de identidad difusa, a la vez que una ciudad de contrastes sorprendentes.

Una importante escena de cambios urbanos dan una nueva dimensión a la ciudad: desde los grandes proyectos de infraestructuras como el de la M-30 o la red de transporte metrosur, o la ordenación de los márgenes del río manzanares a las definitivas operaciones urbanas futuras: la prolongación de la Castellana, la Operación Campamento, o la ejecución del eje Prado-Recoletos.

PIENSA MADRID, es una plataforma de investigación que trata de activar el debate sobre la ciudad mediante una propuesta transversal desde la arquitectura, el arte contemporáneo, el urbanismo, la biología o la economía. Un espacio para la reflexión en el que tengan voz expertos nacionales, internacionales, artistas y ciudadanos, un escenario desde el que analizar la condición urbana de Madrid con sus situaciones extremas, lugares escondidos, situaciones similares, un paisaje urbano en continua transformación, un inmenso y nuevo caleidoscopio desde cual observar el paisaje social y físico de la ciudad.

La plataforma Piensa Madrid inicia su andadura con la idea de continuidad, con la certeza de ser capaz de acompañar a la ciudad en el proceso de cambio para convertirse en referente de futuros desarrollos, donde lo importante será construir una nueva forma de pensar, acorde a la complejidad del nuevo escenario metropolitano, para finalmente tener voz en la agenda de urbanistas, arquitectos, sociólogos y políticos.

El actual ciclo económico que vive la ciudad es el más adverso e intenso que se haya experimentado en el último medio siglo, desde Piensa Madrid valoramos la crisis como oportunidad, un escaparate que pretende situar a la ciudad en la escena internacional del debate contemporáneo en el cual, mal que nos pese,

Madrid sigue ausente.

2.
“El desarrollo de Madrid en forma de archipiélago de islas urbanas es insostenible por el acelerado consumo de recursos no renovables que conlleva. En estos momentos la cuestión clave radica en buscar estrategias para incrementar la complejidad del sistema territorial sin generar un incremento del despilfarro en el uso de recursos”. José María Ezquiaga, urbanista y Profesor de Urbanismo de la ETSAM.

“La única solución para la ciudad de Madrid es dejar de crecer y densificarse. Reducir la presencia de coches y apostar por infraestructuras transparentes con capacidad para redescribir la ciudad” Juan Herreros, arquitecto y Profesor de la ETSAM y de la Universidad de Columbia.

“No me importa esperar cinco años más para poder pasear en un Prado-Recoletos renovado, pero sí me molestaría realmente ver otra vez a niños desnudos en las inundaciones de la Cañada Real. Una ciudad tan desigual no me parece muy olímpica…y esto es algo que Madrid no se merece.” Marie Vanhamme, Directora del CIVA de Bruselas

“Es urgente conectar la T4 con la red de alta velocidad del AVE. No hay soluciones mágicas para la movilidad de Madrid. Lo que hay que hacer es conectar unos sistemas de transporte público con el resto y actuar para que su recorrido sea tan extenso como sea necesario. Es necesario invertir tanto como sea posible en trenes y habilitar carriles exclusivos para autobuses públicos en las vías rápidas de la ciudad.” Fabio Casiroli, profesor del Politécnico de Milán y experto en movilidad urbana sostenible.

“Hace falta políticos que puedan imponer decisiones inteligentes a los promotores. En los últimos años se han llegado a construir en Madrid hasta 500.000 viviendas por año. Si sólo un 4% hubiesen utilizado soluciones industriales en su construcción, esto habría supuesto para la industria española más del doble que las subvenciones a la innovación de la Unión Europea. Y en estos momentos contaríamos con una industria puntera en excelentes condiciones para afrontar la crisis.” Salvador Pérez Arroyo, arquitecto y Catedrático de la ETSAM

“Para que Madrid pueda ser una ciudad competitiva, es imprescindible que se convierta en un generador de creatividad. En Europa se ha generando una red de ciudades dinámicas e innovadoras, que entienden la importancia de atraer a la clase creativa y transforman el espacio público movilizando una activa base cultural.” Maurizio Carta, Catedrático de Planificación Urbana de la Universidad de Palermo

“Una ciudad como Madrid tiene que construirse generando debate. Una acción de pequeño coste, de poco trabajo, de repente puede tener una gran repercusión. “ Belinda Tato, arquitecta y codirectora de Ecosistema Urbano

“Internet ha facilitado la aparición de redes globales pero también ha modificado sustancialmente el espacio físico con la aparición de redes hiperlocales y espacios públicos híbridos” Juan Freire, biólogo y profesor de la Universidad de la Coruña

“En el siglo V había un poeta llamado Rutilius Namatianus que decía sobre Roma: “hicisteis una ciudad donde antes era un mundo”. Yo creo que ahora se podría decir: “hacemos un mundo donde antes había una ciudad”.” Montserrat Soto, artista.

“Para conseguir cambios sustantivos en una ciudad como Madrid hay que trabajar intensificando la mezcla de usos y generando diversidad en las comunidades”. José Castillo, arquitecto y miembro de la plataforma Urban Age de London School of Economics

24 marzo 2009

La industria del automóvil y la necesidad de transformación a modelos abiertos basados en la experiencia de usuario

Como explico en Soitu | Piel digital:

Este post lleva ya varias semanas escrito en borrador. Nació de un cierto enfado al comparar mi deseo de líderes políticos transformadores con la realidad de la acción política. En ese momento los medios de comunicación dedicaban día tras día páginas a la crisis de la industria del automóvil y a la necesidad de ayudas públicas. Esa "fiebre" se ha calmado un tanto, pero releído el texto después de varias semanas creo que la reflexión sigue siendo válida y, en mi opinión, necesaria. Nunca llegué a incluir los enlaces a las noticias de prensa que se sucedían en esas fechas pero creo que a estas alturas no son ya ni siquiera necesarias, basta regresar a la edición de casi cualquier día en casi cualquier periódico.

Esas son las razones de La industria del automóvil y la transformación a modelos abiertos que os dejo aquí.

La industria del automóvil ha sido un sector mimado en el mundo occidental. Las grandes empresas norteamericanas y europeas han disfrutado durante muchas décadas de ayudas públicas (de hecho muchas de ellas nacieron como empresas públicas) y mecanismos de protección para evitar la competencia de la industria asiática (primero la japonesa y más recientemente la coreana). A pesar de todo, la industria del automóvil ha entrado en crisis y es, al lado del sector inmobiliario, el símbolo de un modelo que se derrumba y para el que no hemos aún inventado alternativas.

El caso de Galicia es paradigmático. La factoría Citröen instalada en Vigo ha sido, y sigue siendo en estos momentos, uno de los principales motores de la economía local y regional. A su alrededor se ha desarrollado un sector de industria auxiliar que ha sido cuidado por el gobierno. Nadie parecía querer en los últimos años darse cuenta de que esta historia no podía terminar bien. Asia lleva ya muchos años fabricando mejor y más barato y las empresas japonesas y coreanas han sido mucho más innovadoras que la mayor parte de las europeas y norteamericanas. Ahora llega el momento en que la verdad es ya (casi) inocultable: Citröen anuncia reducciones en su producción en Galicia con consecuencias drásticas para el empleo. La intervención, que sin duda sucederá, de los gobiernos (con ayudas a a las empresas y a los que quieran comprar automóviles) no hará más que retrasar, al menos un poco, el desenlace. Pero sobre todo, tendrá el efecto perverso de seguir evitando que nos planteemos el futuro de un modo realista y realmente innovador.

Galicia no es una isla. Ford, General Motors o Chevrolet están enfrentándose a procesos similares en EEUU. Al menos parece que allí las autoridades han entendido que quizás se necesite una crisis profunda para provocar el cambio. Por el contrario aquí el gobierno cifra sus esperanzas en una innovación simplista: desarrollar coches eléctricos o híbridos, como parece que va a hacer Seat. Es muy probable que la innovación (restringida) que suponen los motores eléctricos sea necesaria pero es evidente que llega ya demasiado tarde y, sobre todo, llega como un hecho aislada sin formar parte de un proceso de transformación radical de la industria, de su oferta de productos y servicios y del modelo de transporte y de consumo energético de la población.

Los automóviles europeos y norteamericanos siguen siendo básicamente iguales a los de hace 2 o 3 décadas, pero incorporan innegables mejoras técnicas. Siguen siendo sistemas cerrados donde todo debe pasar por el fabricante original. Un ejemplo muy simple: la mayor prte de marcas siguen empeñadas en ofrecer como extras sus propios sistemas, cerrados y propietarios, de navegadores GPS o de reproductores de música. Muy pocos ofrecen conexiones estandarizadas desde las que el usuario (y dueño, al fin y al cabo, del coche) pueda conectar los dispositivos de que considere convenientes. Pero todo el sistema de comercialización que opera alrededor sigue siendo básicamente igual: concesionarios, talleres, reparaciones ... siguen ofreciendo el mismo modelo de servicio y tratando casi igual a sus clientes. Pero el mundo ha cambiado, y mucho. Los automóviles incorporan ahora mucha más tecnología, excepcionalmente sofisticada, pero no han logrado mejorar la experiencia del usuario ni el servicio que las empresas le prestan a sus clientes.

Al y al cabo esta historia era bastante predecible: la combinación de un sector industrial poderoso y con una competencia limitada, unos gobiernos deseosos de proteger a una industria considerada de interés nacional, y de una visión de la innovación centrada únicamente en los cambios incrementales en la tecnología del producto no pueden traer nada bueno en el medio plazo. ¿Qué se necesita?, básicamente cambiar la innovación por verdadera transformación, reinventar la industria diseñando sus productos y procesos desde la experiencia del usuario, reduciendo sus costes de producción y abriendo su modelo de negocio en muchos de sus flancos: diseñando los propios coches como plataformas plug-and-play, abriendo los procesos de comercialización, conectando su negocio con el de la generación y distribución de energía (solo de este modo los motores eléctricos podrán tener alguna oportunidad de éxito), etc.

 


Identidades digitales

Delicious Dopplr Facebook Flickr FriendFeed Google Talk LinkedIn Skype Technorati Twitter TypePad YouTube

Actividades profesionales

  • Simposio Educación Expandida - Festival Internacional ZEMOS98 - 11 edición

Twitter Updates

    follow me on Twitter

    Friend Connect

    Blog powered by TypePad
    Miembro desde 10/2004
    Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported

    Estadísticas